7 cosas que NO debemos hacer en el transporte público

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Nos hemos subido muchas veces al transporte público; hemos sido testigos de todo tipo de experiencias y curiosidades en él. Nuestro viaje, dista de ser algo usual.

Por Irving Gasca

Como usuarios tenemos derecho a disfrutar de un viaje cómodo y seguro y evidentemente todos podemos abonar para que así sea. Ser considerado con las demás personas será siempre la clave para llevar (dentro de lo que cabe) un viaje con relativa armonía.

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Desde el ‘vivo’ que se quiere pasar por dormido, hasta el que no permite bajar, te presentamos las cosas que no debes hacer en el transporte público.

Meterse en la fila

Esto aplica sobre todo para el transporte concesionado. Pocas cosas dan tanto coraje como formarse, para tomar el camión correcto que te llevará a tu destino. Después de un larga espera, al fin logras avanzar, solo para que a veces hasta varios individuos a colarse con lujo de prepotencia. Tienes dos opciones, o lo enfrentas con el riesgo de un conflicto, o lo dejas pasar. Lo mejor sería que no se iniciara el conflicto en primer lugar.

Hacerte el dormido

Todos tenemos cansancio, no se compara un viaje de pie, a uno sentado. Qué mas quisieramos que ir todos cómodos, pero es imposible. Lo que sí podemos es ser lo suficientemente empáticos para ofrecérselo a alguien más vulnerable, alguien que lo necesite. Si estás saludable, como seguramente lo estás, cédelo, la persona seguro lo agradecerá y alimentarás una mejor convivencia.

Ser descortés

Ser amable siempre abrirá puertas. Al hacerlo, en todo el camino, se creará una especie de vínculo que incluso en situaciones de desastre, es necesario. En un escenario de pocas personas tan unidas como lo es en una combi, no te queda mucha opción. Estás literalmente codo a codo con todos. Saluda y sonríe. Por experiencia, esto ayuda incluso si se presenta una situación de riesgo, o si el chofer se quiere pasar de listo.

Quedarse en la puerta 

Uno de los grandes problemas del metro es la imposibilidad de un acomodo mejor de la gente. No necesariamente por el espacio sino por que no nos distribuimos bien. Comprendemos que el temor a no poder salir después, es latente, pero si no bajarás en las próximas estaciones, no es necesario que estés de vigilante, cede el paso. Aplica también para microbuses, no por nada el clásico “¿Si los molesto si se van recorriendo de favor?

No pagar

El precio del transporte ha aumentado considerablemente de un tiempo para acá, y podría seguir aumentando. Pagar hasta de 10 a 15 pesos en algunos casos no es tan fácil, pero también hay que recordar que es de los más baratos del mundo, y que el no pagar no ayuda a que baje, hay mejores formas de exigir el transporte de calidad que merecemos.

Comer

Horarios y lejanía de nuestro lugar de trabajo, generan que no nos de tiempo de comer, a veces es necesario hacer hasta lo imposible para sobrevivir. No obstante, no a todos les parecerá buena idea que saques tu atún o el buebito con catsun. Pensar un poco en los demás siempre es la mejor de las ideas. Tus tuppers tendrán que esperar para ser abiertos.

No quitarnos la mochila

Sin duda, se encuentra ligado a no obstaculizar el paso de la gente. Muchos llevamos mochila por la cantidad de cosas que nos ayudan en nuestros trabajo-escuelas, pero lo menos que puedes hacer es quitártela para que los demás puedan pasar. Además, si la conservas, es más fácil que te empujen o tiren.

Fuente: Atracción 360

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