7 hábitos que no son tan saludables como lo aparentan

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Para mantener una buena salud física y mental es fundamental adoptar una serie de hábitos diarios que promuevan el bienestar.

Tener una calidad de vida alta no siempre implica gastar en exceso, dado que basta con tomar decisiones saludables que permitan tener en óptimas condiciones nuestro cuerpo.

El problema es que, muchas veces, nos dejamos llevar por las creencias populares o las grandes campañas industriales y, pensando que estamos haciéndole un bien al organismo, acabamos tomando decisiones que no son del todo buenas.

Si bien muchas prácticas son aparentemente sanas, lo cierto es que, con el tiempo, pueden provocar reacciones adversas o efectos secundarios.

Considerando que muchos no saben cuáles son, a continuación queremos compartir en detalle las 7 más comunes.

1. Cenar fruta

Cenar fruta es un hábito que muchos consideran saludable, dado que estos alimentos son saciantes y bajos en calorías.

Sin embargo, lejos de ser bueno para la salud, esto podría provocar reacciones indeseadas en la actividad del metabolismo.

  • El contenido de la última comida del día debe ser similar a la del almuerzo, e incluir vegetales y fuentes de proteína.
  • La fruta contiene hidratos de carbono que, cuando no se queman con actividad, tienden a almacenarse.

2. Basar la dieta en alimentos light

Los alimentos con etiquetas “light” o “cero grasas” tienden a confundir la mentalidad de los consumidores y, dado que parecen ser los más saludables, crean la idea de que son la mejor opción de alimentación.

La verdad de estos productos es que, aunque contienen menos calorías y grasa que las versiones originales, también cuentan con carbohidratos, azúcares y químicos añadidos que no son del todo buenos para la salud y el peso.

  • Una dieta saludable es aquella que cuenta con todos los grupos nutricionales, preferiblemente de origen orgánico.
  • Los alimentos “light” pueden hacer parte de la dieta, pero de forma moderada.

3. Ingerir agua en cantidades excesivas

Todos sabemos que el consumo diario de agua es un hábito saludable que permite mejorar la salud y el peso corporal

Sin embargo, eso no quiere decir que su consumo deba realizarse en exceso, sobre todo cuando también se toman otros líquidos.

  • Es fundamental tener en cuenta que la ingesta de líquidos activa el funcionamiento renal y, por lo tanto, hace que estos órganos tengan que esforzarse más.
  • El consumo de las 6 a 8 vasos diarios de líquido es suficiente para mantener el organismo hidratado y sano.

4. Hacer abdominales para quemar grasa abdominal

Un gran número de personas piensa que los ejercicios abdominales son los más eficaces cuando de perder barriga se trata.

Lo cierto es que, aunque son un buen complemento, la pérdida de grasa solo se consigue con la combinación de ejercicios cardiovasculares y una alimentación controlada en calorías.

  • Lo ideal es alternar actividades de cardio con ejercicios de fuerza y tonificación.
  • La dieta debe ser reducida en grasa y azúcares.

5. Ingerir suplementos nutricionales

Los suplementos de vitaminas y minerales se han convertido en una gran alternativa para tratar los problemas de deficiencia que sufren algunas personas.

Pese a esto, no está recomendada su ingesta sin supervisión médica, ya que algunas veces pueden ocasionar reacciones indeseadas.

  • Si no es necesario ingerirlos, la mejor forma de obtener nutrientes es a través del consumo de alimentos orgánicos.

6. Hacer ejercicio en exceso

Todos en exceso es malo y la actividad física no es una excepción. Aunque pueda parecer saludable, el ejercicio en dosis masivas resulta contraproducente, sobre todo para la salud muscular.

Los músculos necesitan tiempo para recuperarse después del esfuerzo y, al hacer ejercicio en exceso, estos se exponen a graves lesiones.

  • Es preferible adoptar una rutina de 30 o 45 minutos de actividad diaria, que combine cardio y tonificación con estiramientos, que hacer deporte dos o tres días a la semana durante dos horas.
  • Las personas que inician una rutina deben hacerlo de forma gradual, ya que hacer demasiado esfuerzo puede causar graves lesiones.
  • El cuerpo va ganando resistencia muscular y, en función de esta, puede aumentar la intensidad del ejercicio.

7. Limpiar los oídos con bastoncillos

La limpieza de los oídos con bastoncillos de algodón aparenta ser un hábito de higiene sencillo e inofensivo.

Sin embargo, lejos de ser bueno, este puede conducir al desarrollo de lesiones e infecciones en el canal auditivo.

  • Al ejecutar la supuesta limpieza con este elemento, lo que en realidad hacemos es empujar la cera hacia adentro.
  • Esto puede causar obstrucciones y, de paso, facilitar la acción de los gérmenes.
  • La mejor forma de limpiar la cera es utilizando glicerina o aceites esenciales.

¿Practicas alguno de estos hábitos? Ahora que sabes que no son tan buenos como aparentan, trata de corregirlos y toma mejores decisiones para tu salud.

Fuente: mejorconsalud.com

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