8 cosas que pueden salvar las finanzas de… ellas

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Escrito por piggo

Todas las mujeres tenemos debilidades, en especial cuando hay una tarjeta de crédito de por medio.

Típico que un día te levantas en la depre total y decides salir a comprar un helado de yogurt, pero en el camino te topas con esa bolsa hermosa, la misma que salió en la revista de moda de este mes. En menos de un instante te encuentras frente al escaparate babeando, con ojos de borreguito a medio morir. Es oficial, estas perdidamente enamorada de un objeto.

Si tan sólo la pudieras tener en tus brazos, todo en tu vida sería mucho más lindo y ahí vas, cual zombie. Entregas tu tarjeta, la deslizan por la terminal, te pasan una pluma, firmas y ¡pum! Ese delicioso olor a piel nuevo es todo tuyo.

Bien dicen que el cerebro es un órgano maravilloso, funciona todos los días, 24 horas al día desde el momento en que naces hasta que te enamoras. Y en este caso te enamoraste de una bolsa. ¡Una bolsa! ¡Que además de todo te va a costar no sé cuántos meses pagarla!

No está mal que de pronto nos demos nuestros lujitos, después de todo somos mujeres y nos lo merecemos. Pero tampoco hay que pecar de lujosas.

Para evitar caer en problemas financieros aquí hay 8 tips que toda mujer debe dominar:

1.- ¡Auxilio! ¡No tengo nada que ponerme!

¡Ay ajá!

Ok. Me queda clarísimo que para cualquiera de nosotras es indispensable tener los nuevos zapatitos de aquel diseñador neoyorkino que nos hacen ojitos desde la vitrina. Además, combinan a la perfección con el cinturón que nos compramos en el Buen Fin para usar con los skinny jeans que hacen que nos veamos cinco kilos más flaca. Porque si no tenemos todo el outfit, caemos en una crisis y en definitiva no tenemos nada que ponernos.

Pero calma, que no cunda el pánico.

Sí, esos zapatos pueden parecer indispensables en este momento, pero lo más probable es que sea una compra impulsiva que está orientada a hacernos sentir bien.

De acuerdo con una encuesta de la Universidad de Hertfordshire, 79% de las compras tienen que ver con emociones asociadas a levantar el ánimo. Es por eso por lo que cuando andamos tristes nos consentimos comprando cosas sin parar.

Si abres tu bolsa y encuentras más vouchers que dinero en efectivo, estas en un problema y es momento de admitirlo. Así que, con todo el dolor de tu corazón, párate frente al espejo, mírate a los ojos, di tu nombre en voz alta y dite a ti misma ‘mi misma, soy una compradora compulsiva’.

¡Rompe con este espiral destructivo!

2.- ¡Ay ya! Pago el mínimo y no pasa nada

Tener una tarjeta de crédito implica una gran responsabilidad y control. Es como tener un galán, si todo el día estamos sobre de él, exigiéndole de todo, pero nunca lo consentimos, va a llegar un momento en que se va a hartar.

Lo mismo con las tarjetas, si seguimos abusando de ellas y gaste y gaste y nomás no pagamos más que el mínimo nos vamos a meter en un círculo vicioso que va a estar difícil salir de él.

Créeme, lo mejor que puedes hacer por ti es líquida tus tarjetas y no gastes más de lo que puedes pagar mes con mes. Sino la preocupación de tus adeudos y las llamadas del banco te van a causar un estrés y unas arrugas bárbaras. Y con tanto adeudo ni siquiera vas a tener para el botox o mínimo la mascarilla de lodo camboyano que te recomendaron tus amigas.

3.- No saber que decir que no

Hay una leyenda urbana que circula entre las mujeres en que la hermana del primo de la novia del vecino de la mamá de tu maestra de yoga le prestó dinero a su novio para abrir un negocio y este hermoso príncipe azul se lo pagó a tiempo y con intereses.

¿La has escuchado? ¿No? Pues yo tampoco.

Si tu novio/amigo/esposo/primo/hermano etc., te pide dinero para algo ¡Piensa muy bien lo que vas a hacer! Un ‘No’ a tiempo puede darte un millón más adelante. El amor va y viene, pero el dinero se va y nunca regresa.

Así que, si vas a prestar dinero, mejor regálalo. Tu hígado te lo va a agradecer.

4.- Las finanzas no son lo mío, ¡Ayúdame porfa!

Nunca dejes tus finanzas en manos de otros. Yo sé que es tedioso y a veces hartante. Seamos sinceras, el único momento en que te interesan las finanzas es cuando ves a un banquero todo guapísimo y trajeado de pies a cabeza que te está invitando a cenar. Pero la verdad es que si dejas tu dinero en manos de alguien más te puede costar carísimo.

Infórmate, pregunta, tanto como tengas que hacerlo, sin pena alguna ni remordimiento hasta que sientas que eres una experta.

Este blog es un buen lugar para empezar. Además, tenemos de colaboradoras a Regina Reyes Heroles C. autora del blog y libro Vivir Como Reina y Gastar Como Plebeya y a Sonia Sánchez- Escuer autora de Diario de una Oveja Financiera y Apuntes de una Oveja Freelancera además de ser fundadora de Blog y Lana. De ahí puedes sacar mil tips y aprender muchísimo, todo está en que tú lo quieras hacer.

5.- No dejes que tus emociones controlen tus finanzas

Dejar que nuestras emociones dicten nuestras finanzas nos puede llevar a sufrir duros tropiezos. Si tienes que tomar una decisión que implique afectar tu patrimonio, tus ahorros o tus negocios y no te sientes lista ¡Haz un alto y tómate todo el tiempo que necesites para decidirlo!

Para el dinero y los negocios recuerda que tienes que ser más fría y metódica, por tu propio bien. Respira profundo y analiza todos tus escenarios para poder tomar la mejor decisión para ti.

Una vez más, si tienes dudas consulta con especialistas, una segunda opinión nunca está demás y puede ahorrarte mucha confusión y arrepentimientos.

Pero tampoco vayas a exagerar ¡eh! Véase el punto 7.

6.- ¿Dónde quedó mi caballero de la mesa redonda?

Enfrentémoslo, los tiempos han cambiado y mucho.

Si eres de aquellas mujeres que aún esperan a que llegue un caballero de la mesa redonda a salvarte de los fiascos financieros y así puedas pasar tus días cuidando de tus hijos y jugando canasta con las demás señoras del club campestre, siento decir que vas a sufrir de grandes decepciones en tu vida

Los escenarios a los que te puedes enfrentar si dependes al 100% de tu pareja son tan variables y numerosos como estrellas hay en el universo. Te puedes divorciar, puedes enviudar, él se puede enfermar, puede ser que un día lo pierda todo en un negocio, se lo gaste en el hipódromo, se lo trancen, él trance a alguien y lo metan a la cárcel, que le deba a hacienda o incluso que use su poder adquisitivo en tu contra y así trate de controlar tu vida.

Ya sé que sueno súper tétrica, pero nunca esta demás pensar en todo esto. Si tú no te proteges a ti misma, nadie más lo va a hacer

¿Has escuchado la frase de ‘dos cabezas piensan mejor que una’? Bueno, pues dos ingresos son mejor que uno.

Quizás tengas suerte y no tengas que mantener tu casa, en ese caso ahorra e invierte. Tener un guardadito que sea todo tuyo te va a dar mil noches de tranquilidad. Porque el día que se presente un percance, que sin duda se presentará, tú podrás actuar realmente como una pareja y podrás ayudar a tu marido/novio/amante o podrás ayudarte a ti misma, si en realidad lo necesitas.

Recuerda lo que decía la abuelita: “Mujer prevenida, vale por dos.”

7.- Mañana lo hago… ¡al fin somos chavos!

Sé honesta, ¿Eres de aquellas que te encanta aletargar decisiones que sabes que tienes que tomar como de ya? Te apuesto a que todos los días tienes una excusa nueva para no tomar esa decisión que sabes que urge tomar. Quizás hoy simplemente te sientes dudosa, mañana no estas de ánimos y pasado… pasado se te cruzó la fiesta de Navidad de la empresa así que no tuviste tiempo para pensar qué hacer.

Pues te tengo una mala noticia, lo peor que puedes hacer es no hacer nada.

La verdad es que estas evitando tomar estas decisiones porque tienes miedo a equivocarte. ¡No temas! Más vale equivocarte y corregir tu rumbo que no hacer nada. La inmovilidad siempre será tu peor enemigo ya que vas a perder el recurso más importante y valioso que puedes tener: el tiempo.

  • ¿Quieres comprarte ese coche? Comienza a ahorrar ¡ya!
  • ¿Quieres esa casa de tus sueños? ¡Invierte tu ahorro para poderla conseguir más rápido!
  • ¿Quieres tener un retiro tranquilo? Planea cómo hacerle ¡nosotros te ayudamos!

Pero haz algo, antes de que un día te levantes y te des cuenta de que ya se te fue el tren.

8.- Miedo a invertir:

Las inversiones son para todos. Punto.

Sí, así como lo lees. Las inversiones son para ti, para mí, para la tía Chata e incluso para tu amiga, esa que es toda distraída.

Así que quítate el miedo a invertir.

Por mucho tiempo en México teníamos la idea de que las inversiones eran exclusivas de la gente con mucho dinero, de aquellos grandes empresarios que viajaban en avión privado y cosas así.

Pues ya no es el caso. Tú puedes empezar a invertir desde ahora, por ejemplo, piggo te ofrece una gran oportunidad para comenzar a hacerlo de manera sencilla y segura.

Así que ponte las pilas y haz que tu dinero empiece a trabajar para ti. De esta manera, en el futuro no tendrás que preocuparte por nada y tendrás un buen dinerito que te ayudará a tener una vida segura, placentera e independiente.

Tal cual como dice mi mamá: “El dinero no lo es todo, pero ¡Ah cómo ayuda!

No te compliques la existencia ni la de tus seres queridos. Mantener una buena salud financiera es tan importante como mantener un estilo de vida sano. Así como pasas horas en el gym y tomando chía cada mañana para estar fuerte, guapa y sana, el tener un ahorro puede brindarte una vida sin tantas preocupaciones e impulsarte a lograr todos tus sueños.

¡Empieza ya!

(Ya no tienes pretextos, en serio.)

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