¿Quién, quienes dirigen el desarrollo del entorno urbano?
¿Es la agenda – política, social, económica – del gobierno capitalino?
¿Es la agenda de los gobiernos de la zona metropolitana, de la Región Centro?
¿Es el sector privado, representado o gestionado por los desarrolladores inmobiliarios, el sector financiero, el sector corporativo?
¿Es un triángulo conformado por los sectores políticos capitalinos, los financieros y los inmobiliarios, como sucede en Nueva York y otras grandes metrópolis? Estos tres actores, ¿actúan conjuntamente o simultáneamente sin coordinación alguna, sin metas consensuadas – mucho menos acordadas formalmente -, conforme a una visión y un plan de desarrollo, según lo que es y/o debe ser la vocación de la zona metropolitana que garantice el mayor bienestar para la gran metrópoli y, a la vez, maximice su aportación al resto del país? Y el gobierno federal, ¿qué papel, si alguno, desempeña o debiera representar en este desarrollo?
Lamentablemente, debemos concluir que el desarrollo actual se debe a las iniciativas – o puntadas y ocurrencias – de individuos y gobiernos actuando sin un plan maestro, con una mínima e incipiente coordinación metropolitana en cuanto a proyectos de infraestructura.
Por otro lado, actuando según estas características, ¿quién origina la demanda de nuevos edificios en un corredor? ¿Quién origina la oferta?
Los megaproyectos del siglo XXI son promovidos no sólo por los desarrolladores inmobiliarios y los dueños de las propiedades sino también por el crecimiento económico que necesita y demanda nuevas oficinas, viviendas y toda la infraestructura respectiva. No simples espacios adicionales de oficinas sino espacios sustentables, en ubicaciones de primera como lo intentó ser Santa Fe y, ahora, se pretende realizar en Reforma.
Pero, ¿realmente es el Paseo de la Reforma el sitio para un corredor de gran desarrollo en la ciudad? Después del temblor de 85, esta vía emblemática de la ciudad fue más bien ignorada por el triángulo citado por más de 15 años, y su preferencia se inclinó mayormente hacia Santa Fe donde se mudaron corporativos en pos de una zona similar a las existentes en otras metrópolis, particularmente norteamericanas. Pero este desarrollo acabó mexicanizado: el proyecto original traicionado por una limitada visión y planeación de infraestructura a mediano y largo plazo, como dramático ejemplo, las insuficientes vías de acceso y servicio de transporte público, entre otras carencias básicas, las cuales se pueden experimentar al ingresar o egresar de esta zona .
Pensar en Reforma como un “nuevo”, “renovado”, “resucitado” y “redensificado” corredor con fines corporativos, vivienda, comercial, turístico – es decir mixto – debería responder a una necesidad económica, expresada por una demanda verdaderamente insatisfecha y no sólo a la iniciativa deshilvanada de alguno de los sectores del triángulo.
Simultáneamente, habría que analizar las vialidades actuales, el transporte público, las capacidades de estacionamiento ante las necesidades que requerirá un desarrollo mayor de oficinas corporativas, comercios, hotelería, etcétera.
Una mirada breve a las cifras de flujo de personas a la delegación Cuauhtémoc, por motivos laborales, señala que casi 600,000 personas fluyen a ella por motivo de trabajo. De las 600mil, sólo el 24% vive en la Cuauhtémoc mientras que el 52% viene de otras delegaciones del DF y un 24% de municipios de la Zona Metropolitana del Valle de México.
¿Qué se puede esperar si estas cifras aumentan? ¿Qué infraestructura vial será necesaria? ¿Qué transporte público cómodo, eficiente y económico será necesario para desalentar el uso de automóviles? Estacionamientos: ¿cuánto aumenta el costo del inmueble que debe proporcionarlos según los reglamentos actuales? ¿Qué impacto tiene el costo del estacionamiento sobre las rentas que hay que cobrar? ¿Qué presiones habrá sobre el suministro de agua, luz, comunicaciones, seguridad?
El flujo de personas a la delegación Miguel Hidalgo presenta una situación similar: el 28 % de las personas que acuden a ella por motivos de trabajo provienen de la misma delegación pero un 44% provienen de las demás delegaciones y un 28% de municipios del Estado de México.
Si sumamos la base laboral de las delegaciones de Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez y Cuajimalpa, estamos hablando de 1,258,000 personas de las cuales el 28% vive en la misma delegación, el 50% proviene de otras delegaciones y un 22% proviene de municipios del estado de México.
Este conjunto de 4 delegaciones ya es causante de una difícil movilización dentro, fuera y hacia ellas por motivos de trabajo -¿qué sucederá si Reforma crece más?
Algunos desarrolladores piensan que Reforma no puede aguantar mayor desarrollo –ya sea mixto o sólo de oficinas – si no se mejora dramáticamente la red del suministro de agua y drenaje, la infraestructura vial, el transporte público, los estacionamientos y hasta las banquetas, sin olvidar la seguridad que buscan y esperan los nuevos habitantes de la zona. Otros desarrolladores también consideran que los diversos proyectos anunciados para Reforma –entre ellos, el nuevo edificio para el Senado, ya en construcción- no han hecho más que poner a esta avenida fuera de viabilidad comercial por la especulación que ha elevado las expectativas de precio por m2 a niveles inalcanzables. Se cotizan pequeños predios en cifras de millones de dólares.
Se insiste mucho sobre el potencial turístico de la zona pero ¿no sería útil recordar lo que sucedió con la célebre “zona rosa” y las causas de su progresivo deterioro? El sector privado – hoteleros, restauranteros, comercios – ha emprendido numerosas campañas para recuperar una mínima parte del atractivo de la zona con pocos resultados, principalmente por la inseguridad, el narcomenudeo, etcétera. Con los flamantes edificios, una nueva población de trabajadores - principalmente de servicios financieros - ocupa la zona durante el día pero el entorno no se recupera. Hace falta un esfuerzo coordinado entre todos los sectores para lograr la rehabilitación de cualquier zona urbana. Recordemos que el conjunto Nonoalco-Tlaltelolco tampoco transformó el corredor vial de Reforma Norte.
Pero quizá la pregunta más importante respecto al futuro del Paseo de Reforma sería la siguiente:
¿Dentro de qué programa de largo plazo se inserta el pensar en Reforma como un eje de desarrollo? ¿Sería otro polo de servicios financieros y corporativos de la ciudad, emulando a Santa Fe? ¿Es consistente con la vocación económica que se piensa tiene la ciudad? ¿Existe consenso al respecto?
En un boletín de Metrópoli 2025, el Ing. Antonio Purón señalaba que “es indispensable reconocer que el marco institucional con el que interactúan la sociedad civil, los promotores de proyectos y las autoridades no permiten un diálogo fluido ni constructivo. El ciudadano de a pie tiene una participación prácticamente nula en la definición de aspectos que le afectan en lo más cercano a su sitio de residencia y trabajo.
En este contexto, las autoridades y los desarrolladores inmobiliarios promueven visiones y proyectos no siempre consultados con la ciudadanía, muchas veces mediante procesos atropellados o aparentemente amañados, de los que muchos por un lado desconfían y, por otro, no comprenden ni se enteran y que, al final, dejan insatisfechos a todos.
No se puede dejar de insistir en que la normatividad que rige el desarrollo urbano carece de una visión prospectiva integral. La normatividad expresada en los distintos niveles de los Planes y Programas de Desarrollo Urbano (ciudad, delegación y programas parciales) se centran en establecer reglas de actuación generales y particulares, sin una conexión lógica y estructurada que los relacione a una visión de ciudad con sus objetivos explícitos de desarrollo y a su vocación económica, por ejemplo, definición de áreas residenciales, verdes y recreativas, culturales, comerciales, industriales, de servicios así como dotación de infraestructura congruente, etcétera.”
Destaca también la lenta actualización y revisión - ahora en curso, reconocemos – de estos ordenamientos urbanos. Pero la visión integral prospectiva es, sin duda, lo que más urge.
En conclusión, nadie está en contra de edificios de buenos arquitectos, edificios bellos, sustentables, verdes, en la respetuosa y cuidada conservación de la avenida más emblemática de la ciudad. Pero los buenos edificios no son lo único para lograr el aprovechamiento de espacios existentes que efectivamente desencadene un buen desempeño económico. Hace falta pensar en los demás elementos de la habitabilidad que aseguren el desarrollo deseado y una mejor calidad de vida.
en el boletín temático se
en el boletín temático se habla de:
...por ejemplo, definición de áreas residenciales, verdes y recreativas, culturales, comerciales, industriales, de servicios así como dotación de infraestructura congruente, etcétera.”
Me pregunto ¿¿¿Y todo eso cabe en Paseo De La Reforma??? ¿¿ No se puede hacer todo eso en alguna planicie de Texcoco o en Querétaro o en Puebla o en Zacatecas o en Durango o en la pacífica Cd. Juárez. ¿Que no saben los que construyen estos monstruos que existen servicios dedicados N*64, servicios de banda ancha, Troncales digitales? ¿Qué no saben que la fibra óptica de la compañía de LFC (ahora regalada a los españoles) llega a todos los rincones del país y que no es necesario que se construyan esas torres de 50 pisos en esta ciudad? Que no saben que sus necesidades de comunicación, transmisión de voz y datos se pueden cubrir en cualquier parte del país? ¿Por qué no construir esas megatorres junto a conjuntos residenciales, supertiendas, deportivos, escuelas de todos los niveles educativos preescolar, primarias, secundarias, nivel medio superior y superior, en cualquier parte del territorio nacional que no tenga los problemas de infraestructura que tiene el D.F.?
YA NO CABEMOS EN ESTA CIUDAD es necesario ofrecer empleos en los estados y sobre todo en aquellos que recibieron del presupuesto de egresos 2010 hasta 109% más de lo que recibieron en 2009. Esos estados ahora tienen la capacidad (a nuestra capital le dieron las sobras) de brindar los servicios para esos complejos inmobiliarios …
Es mi opinión al respecto.
en el boletín temático se
en el boletín temático se habla de:
...por ejemplo, definición de áreas residenciales, verdes y recreativas, culturales, comerciales, industriales, de servicios así como dotación de infraestructura congruente, etcétera.”
Me pregunto ¿¿¿Y todo eso cabe en Paseo De La Reforma??? ¿¿ No se puede hacer todo eso en alguna planicie de Texcoco o en Querétaro o en Puebla o en Zacatecas o en Durango o en la pacífica Cd. Juárez. ¿Que no saben los que construyen estos monstruos que existen servicios dedicados N*64, servicios de banda ancha, Troncales digitales? ¿Qué no saben que la fibra óptica de la compañía de LFC (ahora regalada a los españoles) llega a todos los rincones del país y que no es necesario que se construyan esas torres de 50 pisos en esta ciudad? Que no saben que sus necesidades de comunicación, transmisión de voz y datos se pueden cubrir en cualquier parte del país? ¿Por qué no construir esas megatorres junto a conjuntos residenciales, supertiendas, deportivos, escuelas de todos los niveles educativos preescolar, primarias, secundarias, nivel medio superior y superior, en cualquier parte del territorio nacional que no tenga los problemas de infraestructura que tiene el D.F.?
YA NO CABEMOS EN ESTA CIUDAD es necesario ofrecer empleos en los estados y sobre todo en aquellos que recibieron del presupuesto de egresos 2010 hasta 109% más de lo que recibieron en 2009. Esos estados ahora tienen la capacidad (a nuestra capital le dieron las sobras) de brindar los servicios para esos complejos inmobiliarios …
Es mi opinión al respecto.
A favor del corredor Reforma
Me parece que a pesar de todo, un crecimiento vertical de Reforma no afectará de manera significativa el tráfico en la zona, pues no todos los que pasan por allí se quedan. Lo que afectaría es que de Chapultepec a Circuito Interior desarrolláramos rascacielos, pero si sólo son en Reforma, la avenida tiene capacidad de absorberlos. Sin embargo, líneas del metro en la zona sí son necesarias, pues salvo Hidalgo, Garibaldi, Chapultepec y Auditorio, la avenida no tiene metro en todos sus puntos y requiere caminatas mayores en su acera noroeste, lo que desincentiva el uso del transporte público.
Una pregunta
¿cuánto crecimiento vertical estás considerando? Por otro lado, estoy de acuerdo en introducir el metro en esa avenida, ¿eso significaría o implicaría de acuerdo con tu comentario que fuera el único medio de transporte público que circule por dicha vialidad?
Saludos
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