Ya sea que estemos hablando del inicio de un nuevo año escolar o de unas cortas vacaciones, el regreso al colegio puede ser un momento de difícil adaptación para algunos estudiantes. En este punto los padres juegan un papel fundamental; de la forma cómo ellos estimulen y motiven al hijo, dependerá en gran parte su actitud positiva ante el comienzo de las actividades escolares.
En la Zona Metropolitana del Valle de México, 7 de cada 100 jóvenes que egresan del bachillerato son rechazados por una institución de educación superior, afirma Rodolfo Tuirán, subsecretario de la SEP. En otras palabras, la oferta educativa es equivalente al 93% de la población que egresa de preparatoria.
De acuerdo con la investigadora Norma Samaniego, la población en México que ni estudia ni trabaja (Ni-Ni) no sólo es numerosa, está creciendo. Los llamados Ni-Ni son jóvenes de 14 años y más que no estudian, ni trabajan, no se dedican al hogar, no tienen discapacidad, y no buscan empleo. (Reforma, 13/07/2010).

Los antros son un tema que ha causado revuelo en diferentes sectores de la sociedad, especialmente entre padres de familia que se oponen tajantemente a que se amplíe su horario de operación. Pero las discrepancias también están a la orden del día entre las autoridades y los propios asambleístas –del mismo partido- así como los empresarios quienes, al ver afectados sus intereses, han endurecido sus pronunciamientos. Un breve recuento:

Los municipios metropolitanos del Valle de México son “tierra libre” para conductores alcoholizados, que en muchos casos huyen de los retenes con alcoholímetro que se instalan en el Distrito Federal.
La población capitalina reclama respuestas a la crucial cuestión de la inseguridad ciudadana. Mientras que a mediados de 1998 el 54% de la población consideraba que ése era el principal problema, en septiembre de 2008 ya era el 75%. La inseguridad encabeza el ranking de los problemas, seguido por la economía.
Es fundamental superar el debate simplificado que sólo aborda el tema desde un ángulo punitivo, que busca hacer imputables a los jóvenes, crear cárceles especiales para adolescentes y presionar a los jueces para ampliar penas y gastar más en seguridad.

Para nadie es un secreto que el inicio del consumo de drogas entre menores de la capital y el Estado de México se sitúa entre los 11 y 13 años de edad, lo que ha alertado a padres de familia y autoridades. Las estadísticas revelan que uno de cada cinco estudiantes de secundaria fuma. Seis de cada 10 ha probado algún tipo de droga y nueve de cada 10 jóvenes han probado en alguna ocasión el alcohol y la mitad de ellos abusa de esta bebida. Los focos rojos están encendidos en al menos 15 municipios de la zona conurbada y en todo el Distrito Federal, donde el índice de adictos ha crecido de forma considerable.