La Ciudad de México, como otras del mundo, registra un proceso de dispersión urbana que se debe a dos tipos de desarrollo contradictorios dentro de una misma ciudad: Por un lado, la construcción de grandes zonas periurbanas de manera irregular, sin infraestructura, equipamiento o servicios públicos; por el otro, los desarrollos residenciales y la edificación de complejos financieros y comerciales.
De tal suerte, los desarrollos inmobiliarios que fomentan un "estilo de vida de clase mundial" y el crecimiento de zonas periféricas irregulares, dan paso a la dispersión urbana de las ciudades, según el reporte del Programa Hábitat de la ONU, “Estado de las Ciudades del Mundo 2010-2011: Reducir la Brecha Urbana”. Este fenómeno, advierte el informe, contribuye al deterioro del medio ambiente y a la disminución de calidad de vida para amplios sectores de la población.
El fenómeno igual ocurre en China; en la capital de Madagascar, Antananarivo; en el mayor centro financiero de Sudáfrica, Johannesburgo y en la capital de Egipto, para citar unos ejemplos. Gracias a redes de transporte público suficientemente desarrolladas y a carreteras preparadas para acoger un aumento del tráfico, se desarrollaron grandes zonas de actividad descentralizadas. Este modelo urbano confía la cuestión de la movilidad exclusivamente al automóvil.
Está claro que ciertos factores apuntalan la dispersión urbana de las ciudades: la dinámica demográfica y nuevas preferencias para la elección del lugar de vivienda; el crecimiento de la inversión en grandes proyectos habitacionales (Zumpango, Tecamac, Ixtapaluca, por ejemplo), y el relajamiento del control de la urbanización del suelo.
Otro elemento importante gira en torno a las responsabilidades específicas y a las relaciones entre los actores en los distintos niveles de gobierno. Por un lado, el impulso pro-vivienda del gobierno nacional; por otro, la descoordinación entre municipios metropolitanos independientemente del color político.
Por sí sola, esta ausencia de coordinación horizontal a nivel nacional es grave; pero se acrecienta por la falta de coordinación vertical entre los niveles de gobierno nacional, estatal y municipal.
La falta de coordinación horizontal a nivel municipal se complica por la duplicidad de muchas actividades desarrolladas simultáneamente por distintas municipalidades, las que compiten entre sí, en lugar de sincronizar sus actividades.
En algunas ciudades se ha planteado un nuevo modelo de urbanismo. La propuesta de espacios densos, peatonales, mixtos, proviene de una corriente denominada ‘nuevo urbanismo’: se trata de integrar en un barrio todas las comodidades de la ciudad, mezclar los elementos para crear espacios compactos y densamente poblados y donde se puede encontrar todo tipo de edificios, de comercios, de servicios, y de personas.
Cabe precisar que lo más importante es la creación de un espacio que anime a sus habitantes a cambiar comportamientos insostenibles y donde éstos puedan encontrar los medios para lograrlo. En estos espacios, los peatones y los ciclistas gozan de prioridad, ya que las ciudades que no integran hogares, comercios y zonas de trabajo, son dominadas por los automóviles y discriminan al peatón.
En cuanto a la descoordinación, una estrategia puede ser la introducción de metas y objetivos comunes sobre consumo de suelo, así como incentivos para la cooperación intermunicipal lógicamente sujetada a la legislación, para que así no quede a decisión de voluntad política alguna.
Para estimular la coordinación y minimizar la competencia entre municipios, se deben ampliar las posibilidades de que la sociedad civil participe activamente en las negociaciones sobre proyectos concretos, ya que obligarían a las autoridades municipales a abrir al escrutinio público el desarrollo urbano, pensado tanto desde el gobierno estatal como del municipal.
De esta manera, muchos proyectos que pudieran ser viables desde las esferas de gobierno serían minuciosamente estudiados por los habitantes de una localidad, la cual decidiría si son viables financiera, económica y ambientalmente.
quien firma este artículo
Pregunta: ¿quién firma este artículo? Creo que tienen problemas de calidad en la edición de muchos de sus artículos. Ojalá pongan más atencióne en las fuentes, los firmantes, etc.
Atentos saludos
José Iturralde
DON MARCELO
... YO SE QUE NO TIENE QUE VER CON EL TEMA PERO ME QUIERE ALGUIEN DECIR DE DONDE SALIÓ LA GRANDIOSA IDEA DE COBRAR LA TARJETA DE CIRCULACIÒN CADA 3 AÑOS.... OTRA SACADERA DE DINERO... BIEN QUE LES DIGO QUE EL GOBIERNO NO TIENE LLENADERA GASTAN DINERO A LO "ANDEJO" Y LUEGO QUIEREN QUE UNO PAGUE LOS PLATOS ROTOS....
AHI NOMÁS CHÉQUENSE DONDE SE VA EL DINERO PARA COMPRAR LOS LÍQUIDOS PARA QUITAR EL OLOR A LOS DESAGUES Y COLECTORES DE LA CIUDAD DE MÉXICO, COMPRAN MILES DE BARRILES CON LOS QUÍMICOS REDUCIDOS EN UN 90% Y NADIE ME LO PLATICA YO LO HE VISTO COMO TRANZAN Y TRANZAN CON LOS DINEROS DEL PUEBLO PARA SER MÁS EXACTOS ES EN LA CONAGUA....
Tarjeta de circulacio0n nuevo negocio de Ebrat y compañia
Obviamente esatra fabulosa idea se le ocurrio al mas "honesto" de los colaboradores de Ebrat y con su aprobacion , me refiero a "Don Armando Caro Quintero" quien pensando en crear nuevos impuestos y a remedo de las tenencia vehicular dijo: Hay que reemplacar ¡¡¡ Ah pero para que sea rapido !!! solo se ebera cambiar el papel de la tarjeta y periodicamente para cobrar, empecemos por 250 pesos cada vez esto multiplicado por llos miles de ppacas que tubieron la fortuna de ser del DF va hacernos llegar a nuestras arcas una muy buena cantidad de ingresos, claro esta gloriosa idea fue aplaudida y mejorada por el Sr. Ebrat ah hay que decir que es para mejor control del parque vehicular etc.etc.etc.
Benditos Perredistas arriva la izquierda Mexicana que piensa en todo debemos seguir votando popr ellos.¡No cren?
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