En la Zona Metropolitana del Valle de México, 7 de cada 100 jóvenes que egresan del bachillerato son rechazados por una institución de educación superior, afirma Rodolfo Tuirán, subsecretario de la SEP. En otras palabras, la oferta educativa es equivalente al 93% de la población que egresa de preparatoria.
Todos conocemos que cada año en la ciudad de México, tras realizar la prueba de admisión a una institución de educación superior, miles de jóvenes son rechazados para cursar alguna licenciatura. Para Tuirán, un porcentaje significativo de los jóvenes rechazados por la UNAM, el IPN y la UAM son alumnos rezagados que provienen de generaciones anteriores y no alumnos que acaban de concluir la preparatoria.
Pero la alta demanda de solicitud de admisión que presentan el IPN, la UNAM y la UAM obliga a que cada año más de 150 mil jóvenes sean rechazados a nivel superior. Casi 48 mil aspirantes no fueron aceptados por el Politécnico y 127 mil no obtuvieron un lugar en la UNAM.
En este año, el IPN registró a 71 mil jóvenes que solicitaron e hicieron su examen para ingresar a una carrera de nivel superior, de los cuales sólo unos 23 mil fueron aceptados en alguna de las licenciaturas que ofrece. En tanto, la UNAM registró a poco más de 140 mil aspirantes en su examen de admisión a nivel licenciatura, de los cuales sólo 16 mil fueron aceptados.
La realidad de la educación superior es completamente distinta vista desde las instituciones. El rector de la UNAM, José Narro Robles, solicitó a los miles de jóvenes que fueron rechazados a que busquen otras opciones, ya que esta institución se encuentra rebasada en su oferta académica. Narro reveló que actualmente la máxima casa de estudios tiene 314 mil estudiantes, por lo que “está a su máxima capacidad”. Este año, cerca de 300 mil jóvenes solicitaron ingresar a la UNAM, pero ésta no tiene cupo para tal demanda.
En la educación media superior la UNAM recibió a poco más de 35 mil estudiantes de unos 150 mil aspirantes; mientras que por el concurso de ingreso a la licenciatura absorbió a otros 16,500 jóvenes, adicionales a los que egresan de su propio bachillerato. Estas cifras, subrayó el rector, reflejan que las tasas de cobertura no son las que México requiere y mucho menos las que pueden satisfacer la demanda de sus jóvenes.
El secretario de Educación Pública federal, Alonso Lujambio Irazábal, explicó que se requieren inversiones “multimillonarias” para ampliar en 10 puntos porcentuales la cobertura en educación media superior. El número creciente de jóvenes que aspiran a un lugar dentro de las universidades públicas y de los bachilleratos del país y que no obtienen un lugar, “no es un problema que se desaparezca de un día para otro”, aseguró el secretario.
Lujambio también preciso que, a pesar de que este año se cumplirá la meta sexenal de alcanzar una cobertura promedio de atender al 30 % de los jóvenes en edad de asistir a las universidades, aún existen algunos que no logran incorporarse a la educación superior. En el caso de la educación superior, aseguró: “estamos reduciendo la brecha sistemáticamente todos los años. Estamos ampliando la cobertura y por lo tanto no es un problema que se desaparezca de un día para otro”.
México está lejos de países como la República de Corea, donde el 95% de la población juvenil estudia en la universidad, en Finlandia el 94%, en Grecia el 91% y en Estados Unidos un 82% .
Para el Rector Narro, la incapacidad del Estado para ofrecer opciones de estudio a los jóvenes es una situación delicada, por lo que propone que se realice una inversión importante para que existan más opciones de instituciones académicas de calidad. El esfuerzo implicaría aumentar los presupuestos federal y estatales en forma sustancial, para duplicar en una década la cobertura de educación superior en México.
En términos generales, Narro plantea que en el país se requiere al menos duplicar el número de vacantes en el nivel superior, para cubrir la demanda de los jóvenes en el país.
Es necesario mencionar que el crecimiento en el número de universidades privadas ha venido contribuyendo a reducir el vacío entre la oferta y la demanda de las universidades públicas, aunque es obvio que su costo las vuelve inaccesibles para los estudiantes de bajos ingresos familiares. Y públicas o privadas, es necesario que ambas crezcan en calidad.
RECHAZADOS NO SE DEJEN
SUGIERO QUE INVESTIGUEN UNA PRACTICA QUE SEESTA DANDO CON CIERTA REGULAR LA CUAL CONSTA DE LO SIGUIENTE, VARIOS JOVENES HACEN EXAMEN A LA UNAM POLI Y UAM CURIOSAMENTE SE QUEDAN EN UNA O DOS OPCIONES SIN EMBARGO LO MAS INCONGRUENTE ES QUE NO SE INSCRIBEN A NINGUNA DE LOS DOS. PENSANDO MAL ESTO LO HACEN CON EL FIN DE "QUEMAR" LUGARES PARA LOS DEMAS ESTUDIANTES.
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