Hace más de un año se supo que la Plaza y Símbolo del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, a levantarse en la plaza Tlaxcoaque, Centro Histórico, no formaría parte de los festejos centenarios.
En octubre de 2007, el GDF convocó a un concurso internacional para el diseño de la Plaza, por lo cual arquitectos, urbanistas, paisajistas y artistas plásticos de todo el mundo presentaron propuestas para crear un espacio público digno de los festejos centenarios.
En la primera etapa del concurso, para el diseño de la Puerta del Centro Histórico, se recibieron 191 propuestas, de las cuales 185 fueron aceptadas y sólo 5 pasaron a la recta final. En total 789 personas participaron en la búsqueda del diseño.
El equipo encabezado por los arquitectos Antonio Espósito y Elena Bruschi, de Italia, resultó el ganador del concurso; el proyecto fue bien recibido por la comunidad. El resultado tomó en consideración los ejes del nuevo orden urbano: equidad, sustentabilidad y competitividad.
Todo parecía caminar bien, pero la falta de recursos, otras obras prioritarias y la crisis económica global, impidieron erigir este espacio público para los festejos centenarios del GDF. No se descarta que, cuando las condiciones financieras mejoren, se construya La Puerta del Centro Histórico.
La Plaza Tlaxcoaque es considerada la puerta sur al Centro Histórico; alcanza una superficie de 45 mil metros cuadrados; marca el inicio de la Avenida 20 de Noviembre, y fue inaugurada precisamente el 20 de noviembre del año 1936 para conmemorar el inicio de la Revolución Mexicana. En la plaza se encuentra una pequeña capilla franciscana, “La Concepción”, construida en el siglo XVII.
El diseño ganador para erigir en este lugar la Plaza no resuelve deshacerse de la capilla; al contrario, crea a su alrededor (por medio de un espejo de agua con una gran escultura), un amplio espacio ritual que pretende simbolizar la Independencia y la Revolución, de una forma rectangular, alargada y aislada del movimiento caótico de la ciudad mediante una pared verde.
En perspectiva, la propuesta busca establecer una relación entre la Plaza de la Constitución (el Zócalo) y la Plaza Tlaxcoaque. Asimismo, el proyecto busca convertir a 20 de Noviembre en un lugar de paseo, cafés y comercios, requiriendo para ello la reducción del tránsito vehicular.
El proyecto plantea una doble plaza para evidenciar el pasado y mirar hacia el futuro; un espacio público vivo, abierto y sustentable; un posible nuevo símbolo en la vida pública de los habitantes de la ciudad de México. También plantea la recuperación y mejoramiento de las calles aledañas, así como la restauración de la iglesia de la Concepción y la intervención del paisaje urbano y natural.
El espacio dedicado a la Independencia y la Revolución, tendrá una superficie plana con árboles e iluminación homogénea. Así, propone un jardín para rodear la pared verde y la iglesia, que estará compuesto por árboles, arbustos, flores y puntos de acceso. El mantenimiento del espacio se realizará a través de paneles fotovoltaicos, sistema de riego, captación de aguas pluviales e infraestructura para eventos.
Sin embargo, disfrutar y cristalizar todas esas apuestas tendrá que esperar a mejor momento. La Plaza no estará lista para los festejos de 2010. El nuevo titular de Seduvi comentó que no se haría porque no entra dentro de las obras prioritarias.
El proyecto no está suspendido, pero sí se decidió postergarlo porque no hay los recursos para llevarlo a cabo: 250 millones de pesos. Por tanto, las autoridades del GDF se vieron en la necesidad de redefinirlo para ajustarlo a las nuevas condiciones económicas.
Enviar un comentario nuevo