El horizonte de la ciudad es un mosaico de concreto, cristal y acero. Vistas desde lo alto, en las ciudades se puede descubrir la carencia de espacios abiertos, de áreas verdes, la estrechez de carreteras y calles, la insuficiencia de lugares para estacionar el automóvil, el desorden de la traza urbana. Por esto, con tantas construcciones y tan poco espacio, la próxima expansión de la población (sea por crecimiento natural o social) difícilmente podrá ser alojada en la ciudad construida, por lo que se tendrán que habilitar nuevas y extensas zonas en áreas cada vez más lejanas del centro urbano.
Una estimación de las necesidades de nuevas ciudades como una respuesta al crecimiento de la población prevista para los próximos 40 años, establece que se necesitarán 15 ciudades nuevas al año cada una con 12 millones de habitantes.
Sin embargo, alojar el crecimiento a corto, mediano y largo plazos de la población y reordenar el caos que reina en las ciudades topa con el problema mayúsculo de que no queda sitio alguno para el crecimiento urbano. En consecuencia sólo se puede ir en una dirección: hacia arriba.
De este modo arquitectos, urbanistas, planificadores, ingenieros e inversionistas buscan nuevas formas de reinventar un paisaje urbano estudiando las debilidades y amenazas de las ciudades. Estos agentes visionarios, buscan hacer posible una ciudad vertical y no sólo un edificio, si bien se trata de un edificio diferente en su diseño y construcción. Al parecer, en grandes ciudades quizás construir hacia arriba sea la única esperanza de alojar ordenadamente el crecimiento urbano.
Quienes conciben esta solución consideran que al edificar hacia arriba se pueden resolver los problemas de espacio. Por tanto, al ocupar menos espacio en horizontal se puede dedicar más terreno a parques y zonas de recreo. Menos concreto y más árboles significarían temperaturas más bajas y menos polución, una contribución al ambiente que la actual forma urbana de las ciudades ignora o descuida.
Para algunos visionarios de la edificación, la altura representa la mejor solución a la expansión demográfica. Por tanto estos edificios en realidad constituyen una ciudad dentro de una ciudad en los que es posible combinar casas, oficinas, comercio y ocio.
El rascacielos es un espacio urbano revolucionario, ya que en él se puede instalar una ciudad completa, independiente y autosuficiente, que pueda aliviar la superpoblación y el congestionamiento. Para muchos, los rascacielos son los símbolos emblemáticos de las grandes ciudades modernas y, en un contexto económico-social, del capitalismo.
La realidad es que los rascacielos se construyen como un negocio que busca rentabilidad mediante el alquiler del mayor espacio posible en el menor terreno. Uno de sus mayores objetivos es obtener el máximo aprovechamiento económico del suelo. Debido a que el suelo es un bien escaso en las grandes aglomeraciones urbanas, su precio es elevado por lo que, al distribuirlo entre un mayor número de inquilinos el margen de ganancia es mayor para el inversionista. Además, la posibilidad de vender o alquilar un gran número de viviendas u oficinas suele compensar el enorme costo de construir estos edificios.
Los rascacielos ofrecen diversas ventajas a las empresas que se agrupan en ellos: ganan una mayor eficiencia económica, gracias a la concentración de personas y servicios en un área reducida. La concentración de todos sus empleados en un único edificio les permite alcanzar una mayor productividad. Además, la concentración de un número elevado de empresas facilita los intercambios entre ellas.
Para el resto de la ciudad, la concentración de procesos y personas en los rascacielos permite el uso eficiente de los medios de transporte público y vialidades. Al estar concentrados los trabajadores, el acceso a los rascacielos es más eficiente si se da por los medios de transporte público en vez del automóvil; además, se pueden normar los lugares de aparcamiento a los que puede tener acceso cada inquilino.
Sin embargo, en algunas ciudades construir un rascacielos significa ampliar el espacio edificable o bien reemplazar las construcciones existentes. En este último caso, erigir un rascacielos implica enfrentar a un sector de la población que en no pocas ocasiones da un valor mayor al ambiente urbano del lugar que el costo que significaría llegar a un acuerdo de compraventa. Por tanto, es necesario negociar con los propietarios, sobre todo cuando la empresa urbana afectaría zonas en donde los habitantes tienen un enorme arraigo y desconfían de cualquier iniciativa de renovación, como la que significa un rascacielos.
Son muchos los factores que influyen en la viabilidad y costo de estos gigantes proyectos de cambio del paisaje urbano. Van desde el valor de la mano de obra o el suelo, hasta el tipo de materiales y la complejidad (o el riesgo) de la construcción, pasando por los permisos de las autoridades y su legitimación entre los ciudadanos. La carrera por llegar cada vez más alto no es nueva. Desde el Empire State hasta las Torres Petronas, pasando por el edificio Chrysler o las desaparecidas Torres Gemelas, éstos y muchos otros proyectos han buscado convertirse en sinónimo de modernidad y progreso, así como en imanes turísticos que generan millones de dólares al año.
En Estados Unidos el significado del rascacielos de primera generación tenía más que ver con el poder corporativo y la tecnología de acuerdo con Javier Quintana de Uña, quien escribiera su tesis de doctorado titulada “El rascacielos en Europa. 1900-1939. Sueño y frustración”. En otros casos la motivación es puramente publicitaria, en especial si logran la etiqueta de “edificio más alto” (de la ciudad o país), pues adquieren relevancia y notoriedad, y dotan de una imagen de poder y bonanza económica a sus propietarios. En el caso de los rascacielos de Asia, representan el nuevo rostro que están adquiriendo las economías emergentes y su proyección al resto del mundo.
El rascacielos está llamado a ser una solución vanguardista a los males que las ciudades han engendrado y que no han sabido superar. Reflejo de poder, de avance científico y tecnológico, así como del estado de la economía de un país o una ciudad, el rascacielos contempla reorganizar la vida citadina de los pobladores al combinar y armonizar las distintas funciones urbanas en su interior y brindar una calidad de vida – y trabajo - adecuada a sus pobladores. ¿De verdad podrán igualar y ser una ciudad?
CAMARA DE SENADORES
AUNADO A LO ESCRITO ¿¿¿¿QUIÉN TUVO LA BRILLANTE IDEA DE CONSTRUIR LA NUEVA CÁMARA DE SENADORES EN PLENA AVENIDA PASEO DE LA REFORMA, SI DE POR SI LA AVENIDA ESTÁ OCUPADA CON MARCHAS IMAGÍNENSE AHORA LA CANTIDAD DE PLANTONES EN REFORMA POR LA CAMARITA DE "CONSPIRADORES" ASÍ O MÁS IDIOTAS....
-------------------------------------------------------
El D.F. es una ciudad caotica, superpoblada, monstruosa a la que hay que despoblar. ¿Como? Creando fuentes de trabajo en los estados que tanto territorio ocioso tienen. Los presupuestos asignados a los estados (le quitaron al D.F.) servirían para ello, de esos rascacielos bien pueden construir decenas de ellos en ciudades de provincia pero ya no en en D.F. simplemente el problema del agua es de lo más grave, no es posible que dejemos sin agua al Estado de México para traerla a la ciudad y encima construir drenaje profundo, emisores para sacar el agua que nos inunda en tiempo de lluvias, esta es una ciudad planeada con las patas, como es posible que no se le ponga un freno a la construcciòn en las zonas conurbadas no estamos acabando el Ajusco, La Marquesa, todas las zonas boscosas les estamos partiendo la m.... y ahora con los bosques cercanos al centro Otomí que se expidieron permisos para explotar la madera ufffff y recontra ufffff ¿Que demonios nos pasa?? En fin, no se que esperan que no acaban de destruir Chapultepec para hacer una megacomercial y un megaestacionamiento... asi o más estúpidos
RESPUESTA
SI DE POR SI YA ESTAMOS APRETADOS EN LA CIUDAD LO PRINCIPAL ES PODER DECENTRALIZAR LAS INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES COMO LA SECRETARIA DE MARINA, SECRETARIA DE TURISMO ENTRE OTRAS. LO PRINCÍPAL ES PODER AYUDAR A OTROS ESTADOS Y DISTRIBUIR LA RIQUEZA EN ELLOS.
OTRO FACTOR ES LA ESCASEZ DE AGUA, ¿COMO PODER ABASTECER? SI SOLO CON UN PISO MAS DE CADA VIVIENDA Y SE DUPLICARA LA POBLACION POR CONSECUENCIA LA DEMANDA DE AGUA AUMENTARIA.
EL TRAFICO AUMENTARIA Y NO BASTARIA UN SEGUNDO PISO AL PERIFERICO.
EL RIEZGO DE LA CIUDAD DE MÉXICO POR VIVIR EN UNA ZONA SISMICA QUE EN CASO DE UN SISMO DE GRAN MAGNITUD ¿QUE PASARIA SI FALTARAN LOS SERVICIOS BASICOS EN UNA CIUDAD COMO LA NUESTRA?. (PARA LOS QUE RECUERDAN EL SISMO DEL 85). EDIFICIOS NUEVOS CAYERON.
DEBEMOS ENCONTRAR SOLUCIONES VIENDO A 20 AÑOS MINIMO
EL PODER CUBRIR LAS NECESIDADES DE LA POBLACION Y DE LOS RIEZGOS Y ACTUACION EN CASO DE EMERGENCIA.
Sin un transporte publico para qué hacer rascacielos
Los nacos mexicanos están acostumbrados a contaminar usando el transporte privado. Y en la Ciudad de México no existe un transporte publico eficiente y seguro, de tal suerte, que nuevos rascacielos solo servirán para contaminar más, para gastar ma´s combustibles fósiles ya en extinción,
En fin.... La ciudad de méxico debería implosonarse.
Reflexión sobre la ciudad vertical
Estoy completamente de acuerdo en que las ciudades deben crecer hacia arriba, ...pero en zonas donde armonicen con el paisaje y sean consecuentes con el contexto urbano ...además ¿que tan arriba? ¿cuantos pisos? cual es la escala humana, económica, energética y ecológica que nos pueda ayudar a determinar hasta donde debemos crecer hacia arriba. En provincia -sobre todo en las zonas tropicales, donde un edificio de más de cuatro pisos tiene evidentes ventajas en cuanto a ahorro energético (menos a/a) menos humedad y hasta menos mosquitos por disfrutar de mejores brisas- existe un persistente rechazo cultural a vivir en edificios altos; aún en la ciudad de México hay rechazo. Una verdadera transformación urbana en México, debe considerar, entre muchas otras cosas, las modificaciones en el uso del suelo y tamaño de los lotes a partir de una optimizacion del espacio que implicara edificaciones de varios pisos.
MEJOR REUBICAR A LA POBLACIÓN
El D.F. es una ciudad caotica, superpoblada, monstruosa a la que hay que despoblar. ¿Como? Creando fuentes de trabajo en los estados que tanto territorio ocioso tienen. Los presupuestos asignados a los estados (le quitaron al D.F.) servirían para ello, de esos rascacielos bien pueden construir decenas de ellos en ciudades de provincia pero ya no en en D.F. simplemente el problema del agua es de lo más grave, no es posible que dejemos sin agua al Estado de México para traerla a la ciudad y encima construir drenaje profundo, emisores para sacar el agua que nos inunda en tiempo de lluvias, esta es una ciudad planeada con las patas, como es posible que no se le ponga un freno a la construcciòn en las zonas conurbadas no estamos acabando el Ajusco, La Marquesa, todas las zonas boscosas les estamos partiendo la m.... y ahora con los bosques cercanos al centro Otomí que se expidieron permisos para explotar la madera ufffff y recontra ufffff ¿Que demonios nos pasa?? En fin, no se que esperan que no acaban de destruir Chapultepec para hacer una megacomercial y un megaestacionamiento... asi o más estúpidos
Completamente de acuerdo con ANONIMO
En cuanto a Alejandro Urias... ¿De que habla?... Usar un espacio serio para decir estupideces reflejan tu vida babosa que llevas, con tan grande ilustración que has dejado, se nota que tienes 12 años de estupidez, y si tienes más... QUE TRISTEZA... pareces retrasado mental.
Me pareció muy pobre y
Me pareció muy pobre y superficial el artículo, la pregunta con la que se cierra poniendo en duda el contenido que se desarrolló resulta develadora de una postura sumamente frágil y ambigua. Creo que el tema da para mucho como para que quede como nota informativa de interés general.
¡No es cierto! Hacia una ciudad más compactada
Un rascacielos es ineficiente energéticamente hablando. Yo considero que la escala correcta de ciudad está entre los 4 y 8 pisos de edificios de apartamentos con comercio en planta baja. Con un buen sistema de transporte público subterráneo, que no promueva el uso del coche dentro de la ciudad. Y obviamente espacios públicos, espacios verdes abiertos en una proporción adecuada.
La ciudad de México aún se puede densificar mucho más, sólo que antes de eso se necesita implementar una construcción masiva de transporte público masivo de calidad, hacer valer el uso de suelo, eliminar del proyecto urbano de ciudad planteamientos como la construcción de torres como las que se están generando en Parque Polanco y en algunos otros puntos de la ciudad, segundos pisos, grandes proyectos viales de ese tipo.
Una ciudad de México equilibrada, civilizada es por el momento utópica, no por nada de lo que dije antes. Sino más bien por las diferencias sociales que existen en el país. Una sociedad tan polarizada económicamente, culturalmente, socialmente no tiene futuro como tal y menos tiene una posible materialización adecuada como podría ser esa ciudad de nuestros sueños que planteo. Por el momento no queda más que soñar, pero no en los rascacielos que esos no ofrece una solución.
crecimiento urbano
¡DEJEN DE PARIR TANTRO ESCUInCLE!
Enviar un comentario nuevo