Con el objetivo de construir una agenda sobre los principales problemas urbanos en el 2010, y la forma en que la sociedad y las instituciones gubernamentales los enfrentan, se celebró este seminario internacional, organizado en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia, el centenario de la Revolución Mexicana y el centenario de la UNAM.
La inauguración estuvo a cargo de la Dra. Estela Morales Campos, coordinadora de humanidades de la UNAM, la Dra. Alejandra Moreno Toscano, Autoridad del Centro Histórico de la Ciudad de México y la Dra. Alicia Ziccardi, Directora del Programa Universitarios de estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM.
Como conferencista magistral inaugural participó el Dr. Jordi Borja, Director del Master Gestión de la Ciudad en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), con el tema: “Ciudad y Ciudadanía: el desafío de nuestra época”.
Ciudad y ciudadanía: El desafío de nuestra época.
Jordi Borja.
El doctor Jordi Borja puso sobre la mesa temas muy interesantes como la construcción de una ciudadanía y las políticas públicas, en el marco de una recuperación y re-apropiación del espacio público por parte de los ciudadanos. Esto se convierte en un proceso en el que, más allá de la enormidad de sus retos y problemas, tenemos que trabajar para resolverlos. Así, la ciudad asume una conciencia plena de sí misma y lo podemos entender a partir de la ciudad y la participación de sus habitantes, en el marco de un intenso debate, por supuesto, de un conjunto de discrepancias que hace posible que hoy la ciudad de México apueste por el futuro.
Para Jordi Borja el tema de ciudadanía es de carácter evolutivo, es decir que los derechos civiles corresponderían al siglo XVIII, los políticos al siglo XIX y los sociales al siglo XX. Al siglo XXI corresponderían, posiblemente, los llamados derechos de cuarta generación, los vinculados a la sustentabilidad, medioambiente y calidad de vida, citados desde sus conferencias dictadas en Barcelona, 2001.
Así mismo, Borja plantea preguntas para analizar el tema de ciudadanía, ¿Qué pasa con la ciudad? ¿Pueden ser viables las nuevas formas de urbanización? ¿Esta ciudad compacta no sufre también un proceso de deterioro que tiende a ser excluyente? ¿Se convierte en exclusión cuando hay un lugar específico para los turistas y otro para la población?
Para poder entender la ciudadanía y la re-apropiación del espacio público, señala que existen dinámicas perversas y resistencias de donde emerge un movimiento social urbano, particularmente en un Centro Histórico. En esa dinámica, las políticas públicas intentan contrarrestar estos efectos perversos, es decir, que antes existía una especie de naturalización de unos procesos muy vinculados a la propiedad del uso del suelo, a la economía de mercado aplicada a las políticas de vivienda y a una ideología de la competitividad o de ciudades competitivas. Hoy en día, esta complejidad se puede comprender mejor gracias a un fenómeno que se llama crisis económica. Borja menciona que, en estas circunstancias, aquellos que se dedican a los estudios urbanos les es más fácil entender la relación que existe entre los procesos de urbanización y la crisis económica.
Entre los países más afectados por la crisis económica y el endeudamiento privado, España y Estados Unidos habían registrado un boom inmobiliario que se creó con un proceso de desarrollo más urbanizador, difuso y disperso.
El especialista recomienda a la ciudad de México pensar y proponer más reformas, es decir, si el problema es la falta de recursos económicos ¿por qué no retomar más acciones para mejorar las economías urbanas? O, por ejemplo, ¿por qué no hacer desobediencia civil sobre objetivos legítimos? Por supuesto que hay que diseñar propuestas y evitar entrar en problemas. No se habla de una revolución sino de reformas que incluso serían coherentes con el sistema económico y político actual.
Retomando nuevamente el tema de ciudadanía, Jordi Borja recomienda y aclara que existe una relación directa entre ciudad y ciudadanía, es decir la ciudad ofrece condiciones necesarias para ejercer la ciudadanía, que es: La ordenación física; la seguridad; el acceso a los bienes y servicios básicos; la redistribución social; la integración político- cultural en que los ciudadanos tiene que expresarse no solamente como voto sino para exigir políticas públicas; donde todos los miembros tengan los mismos derechos y el espacio público sea, a la vez, un lugar de convivencia pero también un lugar de reivindicación y de reconocimiento. Hay que ir armando políticas de vivienda a través de la municipalización, y salir de la planificación abstracta, es decir, las políticas urbanas tienen que formar parte de un programa político. Y ese programa político es el que determina qué acciones tomar, es el que debe ver si se necesita de un proyecto diseñado, de un plan jurídico, una concertación entre instituciones en lo público y lo privado, etcétera, pero no debe partir de un planeamiento ni de un proyecto arquitectónico, hay que partir de un programa político de lo que se quiere para la ciudad.
La Ciudad y los espacios urbanos
La gestión de la administración de Marcelo Ebrad, dejó el programa de mejoramiento barrial a intereses políticos particulares de su secretario de desarrollo social..
Uno de los principios que Jordí Borja ha promovido en sus escritos es la apropiación del espacio público. En la Ciudad de México se creé que apropiación del espacio publico es la pinta de fachadas. Por parte de los grupos del Colectivo de Mejoramiento barrial, lo único que ven en el programa se la posibilidad de la obtención de un millón de pesos de manera fácil y sin requisitos previos, y por parte de la autoridades es el manejo político de los "grupos de presión", dejando el crecimiento de la Ciudad a las grandes empresas inmobiliarias , y creándose zonas en el área metropolitana, con sus más de 20 millones de habitantes, lugares de exclusión de la mujeres, los jóvenes y los ancianos.
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