Ballet Independiente

Publicado el 14 junio, 2012

Con la obra Fuerza y vida en la danza, la compañía fundada por Raúl Flores Canelo, Ballet Independiente rinde homenaje a su mentor en el 20 aniversario de su fallecimiento. Las funciones tendrán lugar el 22, 23 y 24 de junio en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, CU.

El programa del 22 y 23 estará formado por las coreografías Jaculatoria y La espera, del propio Flores Canelo, así como La perfecta imperfección, del coreógrafo noruego Fredrik Lorentzen. Por otra parte, para la función del 24 se presentará Carlota, la del jardín de Bélgica, de Oscar Ruvalcaba.

La idea es mantener una de las premisas del fundador de la compañía: presentar coreografías propias e invitar a diversos artistas a colaborar juntos, así como hacer prevalecer los conceptos y las ideas de cada obra, comentó Magnolia Flores, directora de Ballet Independiente.

La pieza Jaculatoria es una obra que Raúl Flores dedicó al poeta Ramón López Velarde. En ella cuenta parte de su vida y obra con los temas recurrentes del erotismo, la religiosidad y la muerte. Con olor a incienso y nardos, desfilan las castas conciencias provincianas tentadas por la ensoñación de la carne. Con esta obra, Flores Canelo inició un ciclo de coreografías dedicadas al insigne escritor que incluye: Poeta y El bailarín.

En cuanto a La espera, se trata de una obra que aborda una realidad en México. Con la presentación de un texto de José Revueltas, los bailarines escenifican la espera de un líder que resuelva los problemas del mexicano, comentó Flores.

Refleja además la espera milenaria de las comunidades campesinas mexicanas y latinoamericanas en general, de un caudillo salvador (Quetzalcóatl, El Arcángel, Zapata) que los saque de su miseria. La obra presenta a la comunidad en actitud de espera pasiva, resignada y dedicada a sus actividades cotidianas.

Por otro lado, la coreografía La perfecta imperfección, de Fredrik Lorentzen, es una pieza didáctica que lleva al espectador a un recorrido por la estética y las manifestaciones corporales a partir del estudio de la belleza y el gusto por la danza.

“El diseño que presenta es muy bueno y lo hace parecer perfecto, pero en una búsqueda del propio hombre se descubre la imperfección. Los seres humanos tenemos un deseo intelectual de entender cómo funciona el mundo, cómo verlo y percibirlo”, señaló la directora.

Respecto a la pieza del domingo 24, Carlota, la del jardín de Bélgica, de Oscar Ruvalcaba, hace una reflexión anecdótica de María Carlota Amelia de Bélgica, emperatriz de México y América por dos años, única figura femenina que se iguala en fuerza dramática y poder de evocación.

Es la mujer que se atrevió a amar, soñar y luchar. En esta obra, Ruvalcaba Pérez explora el contraste y la tensión entre las dos fuerzas que la aplastaron: el despotismo ilustrado y el caos republicano del México en formación. Ello confronta en un espacio similar al cabaret dadaísta de la posguerra del siglo XX, lugar donde se rompieron los corsés de la cultura artística occidental y nació el arte contemporáneo.

Importante legado

En cuanto al legado que dejó Raúl Flores Canelo, Magnolia Flores destacó tres temas: las posibilidades que tiene el cuerpo para expresar ideas que sean entendibles para el público (al representar emociones como la alegría, tristeza, miedo o pasión). Otro es pensar en el público para poder dirigirle algún tema en particular y enviarle un mensaje descifrable a través de la danza.

El tercer punto es la importancia que les dio a los creadores para destacar en su país pero con temáticas mundiales a partir de un lenguaje universal como es la danza.

El coreógrafo siempre pensó en los problemas del ser humano y quiso plasmarlos en el escenario con gran talento, señaló Magnolia Flores y agregó que actualmente la compañía Ballet independiente conserva parte de ese legado de obras, pero trata de abrir las puertas para otros creadores.

Los bailarines que participan en esta obra son Hugo Cruz, Aarón González, Eréndira López, Tania Melo, Rafael Rodríguez, Omar Luqueño, Erik Rosales, Laura Ruíz, Rocío Silva, Karla Beltrán, Arturo Velázquez y Lucelen Carvajal.

Fundado en 1966, Ballet Independiente aún conserva la personalidad de su fundador con la misión de desarrollar el arte coreográfico que por su calidad y características mereciera presentarse en México y en el extranjero, creando obras que experimentaran diversos aspectos técnicos y conceptuales. Piedra angular en el panorama de la danza contemporánea de nuestro país.

Se ha presentado en los principales festivales y teatros del país, así como en explanadas, plazas y ferias. Ha realizado múltiples giras internacionales a Centroamérica, Cuba, Estados Unidos y Europa.


Fuente: Cultura UNAM

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