
Si bien es indudable que este sistema es la base del transporte público en la Ciudad de México –y lo ha sido desde que fue creado a finales de los 60-, también me queda clarísimo que cada vez tiene mayores deficiencias, que lo van rezagando en más de un sentido.
Más allá de los posibles beneficios que una obra pueda traer –sobre todo a futuro-, las autoridades deberían ponerse a pensar, antes de llevarlas a cabo, en todas las afectaciones que dicha obra traerá para los ciudadanos, en todos los aspectos. Dudo mucho que las actuales autoridades capitalinas hagan dicho examen de conciencia antes de emprender un proyecto, de la índole que sea.
Para nadie es un secreto que ha sido todo un éxito la peatonalización de Madero. Prácticamente no hay nadie que haya salido perdiendo; ganaron los comerciantes de la zona, pues ahora –al haber más clientes potenciales- han aumentado significativamente sus ventas; han salido beneficiados los peatones, y más aún, la ciudadanía, sin importar si tienen coche o no, pues estamos hablando de que se ha liberado un espacio público (que antes era exclusivo de los automovilistas).
Luego que una campaña en internet amenazaba que los perros sin correa en la Condesa serían envenenados, los vecinos se han reunido para anunciar que crearán un frente para defender a sus mascotas. Recabaron firmas y nombres para organizarse contra los supuestos exterminadores de perros, quienes ya son responsables de la muerte de tres canes, según habitantes de la zona.
Desde hace meses se viene señalando en los medios de comunicación que se creará un taxi especial para damas, los cuales tendrán como distintivo el color Rosa. Recientemente se confirmó que es un hecho que los capitalinos habremos de acostumbrarnos a ver taxis color rosa por todas partes (dando por un hecho que el servicio será eficiente y habrá unidades en todas las zonas de la ciudad). Pero ¿y si no...?
Para quien no la conozca -sobre todo si me lee alguien que no viva en la ciudad de México- daré algunas referencias generales sobre este lugar, antes de entrar a detalle: Se trata de una enorme área circular justo a la mitad de una de las principales arterias de la ciudad de México; en el centro hay comercios de todo tipo y la estación del metro Insurgentes. Alrededor pasan los autos en un sólo sentido (del lado oriente van hacia el norte; del lado poniente van hacia el sur).
Gante: calle peatonal, paralela al Eje Central; desde varias décadas atrás, especialmente los años ochenta y noventa, fue un remanso para los peatones que visitaban el Centro Histórico. Con el paso de los años ha sufrido una visible transformación, derivada en primera instancia del boom del Centro, lo que ha ocasionado mayor número de visitantes a esta zona, así como mejor vigilancia, comercios, restaurantes, etcétera.
Mi especial atracción por Balderas
Corría el año de 1990, recién había terminado la Preparatoria, cuando empecé a frecuentar esa zona: Balderas. En un inicio mis visitas se limitaban a entrar a leer a la Biblioteca de México.Me aficioné a sus libros, principalmente literatura, aunque en tantos años también tuve etapas en las que optaba por textos de historia, de matemáticas, etcétera.