Tras seis años consecutivos de incremento en el ingreso y en el gasto, México sufre los efectos de la mayor recesión en Estados Unidos en los últimos 50 años, lo que ha reducido la actividad industrial y de servicios en el país.
La crisis económica redujo el ingreso corriente total de los mexicanos en 0.9% en 2008 comparado con 2006, lo que obligó a las familias a reducir su gasto.