La población de perros callejeros en el país ha aumentado de tal manera que hay quienes no sólo lo consideran un gran problema sino una plaga.
En el DF se calcula que viven 5 millones de perros; de ellos 3 millones son callejeros y 1 millón son abandonados, número que crece día con día. Por falta de recursos, y como una forma de solucionar el problema, el gobierno recoge perros y los sacrifica en lugar de esterilizarlos y controlar su reproducción.
Con una población estimada en 3 millones de perros, la Ciudad de México enfrenta un serio problema de salud pública debido a que la mayoría de los dueños de mascotas no recolectan los desechos de los animales y éstos son portadores de enfermedades como amibiasis, salmonelosis y conjuntivitis.
Luz María Pizá, directora de Educación Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente, calculó que el 30 por ciento de los perros son callejeros, por lo que el mayor problema lo originan los que tienen dueño.
Tener un perro u otro animal como mascota implica proporcionarle habitación, alimentación, entrenamiento, cuidados preventivos de salud y, sobre todo, evitar el maltrato o el abandono de estos animalitos en la calle. Con estos cuidados, se evitan problemas de seguridad, salud y contaminación.