
Mientras los funcionarios del gobierno capitalino, Inti Muñoz y Guillermo Calderón aseguran que la línea 4 del Metrobús no afectará al Centro Histórico (CH), el arquitecto urbanista Jorge Legorreta advierte sobre sus impactos y señala la falta de planeación y centralización de este sistema que, dice, es una renovada forma de los “peseros” que de manera tolerada y privatizada han operado desde los años setenta.
En febrero pasado se informó que “la construcción del Tranvía del Centro Histórico de la Ciudad de México interesa a 23 empresas, entre francesas, españolas, japonesas, alemanas, canadienses, inglesas, portuguesas y nacionales, que adquirieron bases para la licitación y deberán presentar sus propuestas a partir del 5 de marzo”. Ahora se informa que la empresa francesa Alstom fue la única que presentó propuestas técnicas y económicas para la construcción y operación del Tranvía.