Continúa la ola alcista de precios en productos de la canasta básica

Canasta básica

Continúa la ola alcista de precios en productos de la canasta básica

  • En enero osciló de 6.02 a 54.31% y este mes alcanza 60%: datos de la Ceda y CI
  • Cada semana nos sorprende un aumento, el dinero ya no rinde, señalan amas de casa

Los precios de los alimentos de la canasta básica registraron incrementos en enero de 6.02 a 54.31 por ciento, aunque la tendencia alcista continúa en febrero con diferencias en su costo hasta de 60 por ciento, según el producto y el lugar donde se adquiera.

En un recorrido por tiendas de autoservicio, mercados y tianguis, así como datos proporcionados por la Central de Abasto (Ceda) y la firma de análisis Consultores Internacionales (CI), un ama de casa debe desembolsar 630.83 pesos, en promedio, para comprar verduras, hortalizas, abarrotes y frutas.

Dicho monto equivale a 8.3 veces el salario mínimo, sin considerar en su dieta carne de pollo, para lo cual tendría que destinar casi la mitad de otro salario, uno y medio para carne de cerdo y hasta dos salarios adicionales si se trata de carne de res.

Con ello, el costo de la canasta básica se eleva a 664.73, 735.73 y 778.73 pesos, equivalentes a 9.1, 10.07 y 10.66 veces el salario mínimo, respectivamente, debido, entre otros factores, a la paridad peso-dólar y los fenómenos climatológicos, que han impactado en la producción de alimentos.

De acuerdo con la canasta cotizada para elaborar el índice de precios metropolitanos (IPM), compuesta por 172 productos relacionados con alimentos, vivienda, salud, cuidado personal, educación y esparcimiento, transporte, ropa y calzado y gastos diversos, 37 por ciento mostró incrementos en su precio.

Las mayores alzas en enero fueron en el kilo de calabacitas, con 54.31 por ciento; cebolla, 23.03; plátano Tabasco, 20.63; chícharos y espinacas, 13.66; papaya, 12.34, y tomate rojo, 6.02 por ciento, precisó CI.

La Central de Abasto reportó diferencias de precios en verduras, hortalizas, abarrotes y frutas respecto de los recabados por la Procuraduría Federal del Consumidor en diversos canales de comercialización, como el caso de la calabacita, con 60 por ciento, al venderse entre 15 y 37.20 pesos el kilo.

La diferencia de precio en el kilogramo de tomate verde es de 58 por ciento, al ofrecerse entre 9 y 21 pesos; la sandía Charleston, de 52 por ciento, al venderse entre 8 y 16.80 pesos; la naranja, 51 por ciento, entre 4 y 8.13 pesos; la papa alpha, de 47 por ciento, con costo de 11 a 20.60 pesos.

Otros productos que presentan diferencias de entre 45 y 20 por ciento en su costo en lo que va del mes son frijol negro, cebolla bola, jitomate saladette, zanahoria, arroz largo, guayaba, azúcar estándar, manzana, papaya, chayote sin espina, chile serrano, lechuga romana y aceite comestible.

Cada semana, comentaron amas de casa, “nos sorprende un nuevo aumento: porque la helada afectó la producción, por el alza del dólar pegó en la compra de fertilizantes o porque en la tienda se les ocurrió, convirtiéndonos en cazadoras de ofertas, porque el dinero no rinde”.

Los tianguis y mercados continúan siendo una buena opción para “compras pequeñas y de último momento, y sería mejor la Central de Abasto, pero su lejanía la hace inaccesible para muchas de nosotras, sobre todo cuando no te reciben los vales o tarjetas, pues la falta de liquidez nos obliga a adquirir la comida a meses sin intereses, cuando sacan la promoción”, afirmaron.

Por Laura Gómez | La Jornada