Disminuye ingreso y gasto corriente de los mexicanos

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Tras seis años consecutivos de incremento en el ingreso y en el gasto, México sufre los efectos de la mayor recesión en Estados Unidos en los últimos 50 años, lo que ha reducido la actividad industrial y de servicios en el país. 

La crisis económica redujo el ingreso corriente total de los mexicanos en 0.9% en 2008 comparado con 2006, lo que obligó a las familias a reducir su gasto. 

El gasto corriente monetario de los 26,732,594 hogares mexicanos se redujo en 2008, comparado con 2006, revela la Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) realizada por el INEGI. 

En efecto, en 2008 el gasto corriente total de los hogares mexicanos fue de 29 mil 276 pesos promedio trimestral, cantidad menor en 12% a los 33 mil 257 pesos erogados en 2006. 

De acuerdo con el INEGI, el gasto corriente total revela las preferencias de consumo que los hogares tienen en un lapso determinado, y da cuenta de los gastos realizados regularmente en el hogar para la adquisición de su canasta de consumo. 

Todos los rubros de gasto que contabiliza INEGI decrecieron, excepto el de autoconsumo. 

Los menores ingresos de los hogares redujeron en 33% el gasto en salud, al que se le dedica casi un tercio del gasto total, mientras que la transferencia del gasto (subsidios a determinadas personas sin retribución al Estado) cayó 38%, si bien sólo representan 3% del gasto total. 

La educación y el esparcimiento fue el tercer gasto más afectado, con una baja del 24% contra un crecimiento de 14% dos años antes. El sacrificio en el gasto alcanzó al vestido y calzado, 22% menos que en 2006. La alimentación, un gasto fijo, no registró baja, pero dos años antes registró un crecimiento de 3%. Este rubro representa un tercio del gasto total. 

Este es el antecedente al primer trimestre de 2009, en donde los datos oficiales indicaron una baja de 9% en el consumo privado, la mayor baja desde el cuarto trimestre de 1995. Esto se atribuye a una caída en el empleo formal y al menor poder adquisitivo de los salarios en alrededor de 1% en el primer semestre del año 2009. 

Gasto corriente monetario promedio trimestral de los hogares mexicanos: 

Grandes rubros de gasto Año Diferencia
  2006 (*) 2008 (*) 2006 vs 2004 2008 vs 2006
Gasto Total 33,257 29,276   -0.12
Gasto Corriente Monetario 25,179 21,984 0.08 -0.13
Alimentos, bebidas y tabaco 7,397 7,389 0.03 0
Vestido y calzado 1,480 1,155 0.12 -0.22
Vivienda y combustibles 2246 2,207 0.08 -0.02
Artículos y servicios para la casa 1,605 1,316 0.09 -0.18
Cuidados de la salud 1,027 685 0.14 -0.33
Transporte y comunicaciones 4,767 4,052 0.09 -0.15
Educación y esparcimiento 3,909 2,974 0.14 -0.24
Cuidados personales 1,654 1,530 0.10 -0.07
Transferencia de gasto 1,094 676 -0.03 -0.38
Gasto Corriente No Monetario 8,078 7,292 0.16 -0.1
Autoconsumo 299 305 0.19 0.02
Remuneraciones en especie 580 545 0.08 -0.06
Transferencias en especie 3,005 2,352 0.44 -0.22
Estimación del alquiler de la vivienda 4,194 4,091 0.02 -0.02

* Cifras en pesos

Fuente: INEGI. 

Ante el alza de las tasas de interés, los altos precios de los alimentos e inminentes gastos escolares, los consumidores concentran sus gastos en las necesidades del hogar, postergando su consumo de bienes durables, calzado y esparcimiento. 

Las personas que ganan 10 salarios mínimos o más (de 15,000 pesos al mes en adelante) destinan en promedio 13% de sus ingresos a la compra de alimentos y bebidas. Mientras que una familia con ingresos de cinco salarios mínimos (unos 7,500 pesos al mes) destinan una tercera parte. 

De toda esta información se desprende que el costo de vida para los mexicanos sigue dependiendo fuertemente de subsidios, apoyos gubernamentales y hasta de la mayor disposición de bienes en mercados sobre ruedas, tianguis, y en general del comercio informal. 

Al respecto, es claro que en materia de transporte, un menor gasto en los hogares no sólo depende de una menor utilización de los medios de transporte, teniendo en cuenta que no sólo se planean mejor las salidas a las compras, a las visitas familiares o a los equipamientos para el esparcimiento, sino al mantenimiento del subsidio a la gasolina y la permanencia de tarifas reducidas (y su consecuente impacto en la calidad del transporte). 

Asimismo, una mayor permisividad de la autoridad en cuanto a la operación a todas luces ilegal del comercio informal, acrecienta el acceso de los hogares mexicanos a un sinfín de bienes cuyos precios más “accesibles” funcionan como estrategias de sobrevivencia ante los incrementos de los precios en los bienes que se expenden en el comercio formal. 

El costo de vida en los hogares se ha visto afectado por el entorno económico global. Pero en los hogares se está dando una mejor planeación del gasto y una mayor búsqueda de bienes más allá de la economía formal, para así estirar el ingreso que se ha reducido. 

Junto con una mayor presión al presupuesto gubernamental para seguir manteniendo los subsidios – que sin duda están operando como contrapeso a la reducción del ingreso – en los hogares se están prescindiendo de gastos y ampliando las opciones de compra, aunque no necesariamente en la economía formal.


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