Eje Central y Francisco I. Madero, el cruce de los carteristas

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Eje Central y Francisco I. Madero, el cruce de los carteristas

Es el paso peatonal más transitado de América Latina y el más asaltado. La intersección entre Eje Central y Francisco I. Madero, en el Centro Histórico del Distrito Federal, se ha convertido en la mina de oro para los amantes de lo ajeno. Aprovechan el tumulto de personas que a diario cruzan, para despojarles entre empujones sus pertenencias. Las carteras y celulares son los objetos más preciados.

En esta intersección diariamente cruzan 300 mil personas, para ir al trabajo o para dar el paseo por las tiendas del Corredor Peatonal Madero. Sin embargo, nadie espera que al momento de querer comprar algo, su cartera haya sido sustraída.

La afluencia en el Centro Histórico ha atraído la atención de grupos de personas, sin oficio, ni beneficio para la sociedad, quienes aprovechan las grandes cantidades de gente, que a todas horas transitan y se abren paso por medio de empujones para despojar a los transeúntes de sus bienes.

Modus operandi

Los grupos de delincuentes recorren la calle de Madero para elegir a sus víctimas (de preferencia persona que lleven mochilas o bolsas amplias), las siguen y una vez que encuentran el momento (cuando la víctima está distraída), “chocan” para acercarse lo más posible a sus pertenencias.

Si la víctima camina hacia Eje Central, esperan que se detenga con la luz en rojo para peatones del semáforo. Al ponerse la luz en verde y atravesar, entre el paso lento y los contactos entre peatones, lo despojan de sus pertenencias. Mientras, los cómplices, que transitan en sentido contrario, reciben y esconden el botín, para que si el afectado se da cuenta no ubique al autor del atraco.

Estos robos se cometen principalmente entre las 14 y 20 horas, los días habituales son de jueves a domingo a pesar de la presencia de elementos de la Policía Auxiliar y además de que existen tres cámaras de videovigilancia en los primeros 100 metros de trayecto del Eje Central.

Pero es fácil ser robado en ese cruce, puesto que se ha identificado que los grupos de ladrones no solo están conformados por adultos, también jóvenes, mujeres y ancianos están involucrados.

Un mal que se incrementa

Empleados de los locales del Centro Histórico e incluso, vendedores ambulantes han sido testigos de los delitos que ejecutan las bandas de carteristas: desde el momento en que roban hasta el punto, donde ingresan a tiendas de ropa de marca para comprar con las tarjetas de crédito robadas. Los restaurantes de comida también son el punto de encuentro, para celebrar lo recabado por el motín.

Si por necesidad para ir al trabajo o por gusto estarás paseándote por ese cruce, recuerda tener mucho cuidado y no estar distraído; procura no mostrar tu cartera, ni celular en público. Espera a estar en una tienda con vigilancia y aunque suene muy exagerado, procura caminar lo menos pegado de las personas.

Con información de Excélsior

Ciudadanos en Red

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