Enviado por Francisco Mayen (no verificado) el Sáb, 18/09/2010 - 12:37.
Esa mañana, como todos, estaba a punto de salir hacia la primaria cuando comenzó el terremoto, a mis 11 años, durante esos dos minutos imagine que asi se iba a quedar y lo complicado de andar en bicicleta. Al terminar el temblor mí Papa, el Comandante Mayor, Don José Mayén Becerril; de la Cruz Roja Naucalpan, le pidio su casco y una de sus chamarras favoritas, una members only, a mi Mamá, salio de la casa y no lo ví hasta despues de tres semanas, el coordinó el rescate en el hotel Romano Palace. Un sin fin de historias tristes fue su recompensa. yo lo cuento para mantener su memoria aunque él nunca quizo reconocimiento alguno.
Deberiamos rescatar ese espiritu altruista y soldario para sacar adelante a nuestro país.
Enviado por juliamaria (no verificado) el Sáb, 18/09/2010 - 02:20.
me tocó vivir el terremoto del 85, iba rumbo a mi nuevo empleo (delegación Xochimilco), en Pino Suarez salía una combi directa a Xochimilco, se iba por el carril de alta velocidad, cuando de repente el chofer muy asustado dijo en voz alta, se ponchó una llanta porque sintió que no podía maniobrar la combi, se orilló y bajo a revisar, se dio cuenta que las llantas estaban bien pero sintió el movimiento y viendo hacia el metro en Tlalpan dijo que estaba temblando, hasta entonces los que ibamos como pasajeros nos dimos cuenta, pues con los nervios de llegar a nuestro destino no sentiamos nada, hasta que vimos como el metro se balanceaba como queriendo salirse de los carriles, los postes parecían de papel como si fueran a chocar uno contra otro, los edificios altos se movian como los arboles con el viento; continuamos el trayecto apesadumbrados, viendo al rededor un silencio inusual y recuerdo que cuando pasamos afuera del hotel Montreal, vi como un hombre trataba de sacar a su pareja de la cama que habia quedado aplastada. Para esto, tenia 15 dias de estar trabajando en la Delegación Xochimilco, pero antes habia hecho solicitud y examenes para trabajar en televisa chapultepec, como cajera de cablevision y mi horario era de 7 a 16 horas, pero preferi aceptar el de Xochimilco y pues no me presente en televisa. En los dias subsecuentes todo era silencioso, pesadumbre, partes del centro devastado, los camiones no tenian ruta pues se abrian y cerraban calles diariamente para buscar sobrevivientes. A las dos semanas, ya comenzaba a oler feo el centro y la merced. Vi camiones cargados de escombro (y con restos humanos) llevados a las minas ubicadas por Santiago Acahualtepec, tambien me toco ver la entrega de cuerpos de costureras, a familiares, feretros por mayoreo acomodados esperando ser ocupados por cuerpos identificados, maletas con la ropa afuera de turistas, y muchas cosas más. Siento que este duelo duró 10 años, pues en navidad, pocas eran las personas que adornaban, no se oian fiestas, hubo luto tanto de personas afectas como de no afectadas.
SOY UNO DE LOS SOBREVIVIENTES DEL TERREMOTO.......
Enviado por Amadeus Mozart (no verificado) el Jue, 16/09/2010 - 14:48.
Yo cubria mi horario de trabajo de 10 de la noche a las 7 de la mañana, dentro de las instalaciones de Televisa Mexico, Av. Chapultepec 18 era Camarografo, no habia salido en todo mi turno de noche ya que no hubo ningun problema en la Ciudad que ameritara salir a cubrir mi nota junto con mi asistente, nos disponiamos a guardar nuestros utensilios que no dan para cubrir nuestro trabajo, Camara, Pilas, Tripie, etc. y mas etc. cuando estabamos en eso comenzo el sismo que se convirtio en Terremoto, salimos corriendo rumbo al patio del Edificio cuando este se vino abajo y nos lanzo mucho metros con el estruendo y no nos aplasto de fortuna, esto le doy gracias a Dios que estoy aqui dando una de las tantas versiones de varios compañeros de trabajo y que tuvimos despues que desenterrar a los nuestros dentro de Televisa, Y COMO ANTES DIJE, AQUI ESTOY PARA CONTARLES
Enviado por Patricia Vargas (no verificado) el Mié, 15/09/2010 - 09:16.
Hola a todos, a mí sí me tocó vivirlo, fue una gran sacudida y un acontecimiento terrible donde perdieron la vida muchas personas, yo participé en algunas actividades de ayuda en en Parque del Seguro Social donde llevaron a muchos muertos. Las labores de rescate fueron muchas y algunas muy importantes, porque la sociedad civil salió al quite, entre ellos el famoso "Pulga" para ayudar amuchas personas atrapadas entre los escombros.
Como documento de referencia, está la valiosa narración por radio de Jacobo Zabludovsky, quien salió inmediatamente después del terremoto a hacer una reseña de los sucesos por el teléfono de su auto (no había celulares entonces), y esta crónica recibió el Premio Príncipe de Asturias por su valor periodístico, se las recomiendo. Seguramente la van a poner en los medios para el día 19, están pasando un programa en el History Channel sobre este hecho. Los que lo vivieron recordarán y los que no aprenderán que los mexicanos somos personas unidas cuando de tragedias se trata.
Vivía en Xochimilco, el sismo mueve el piso con una fuerza descomunal y sujetándome de las paredes voy a la recamara de mis pequeños, cargo al mayor y mi esposa al pequeño, la puerta del baño se abre y se cierra como si un fantasma quisiera asustarnos, cuando se abre se observa el inodoro que tiene la tapa alzada y el agua salta hacia afuera, incluso llega a salpicar fuera del baño. Con dificultad llegamos a la puerta de entrada y bajamos una amplia escalera de solo 8 escalones para llegar al lugar que considerábamos mas seguro, el centro del patio. El coche (un volare 78, mas bien pesado) se sacude y baila sobre sus 4 ruedas, noto que se ha desplazado ligeramente sobre el inclinado piso. El agua de la cisterna golpea con fuerza y hace que la tapa sufra violentos empujones hacia arriba pero un candado se lo impide. Los postes de la calle se sacuden como un trigal con el viento, el sismo no cesa, se escuchan estrepitosos ruidos de cosas o construcciones que caen... de repente el sismo cesa, los perros de todos los rumbos están aullando. No hay electricidad pero tengo una radio, todo es confusión, no hay información, no hay noticieros, no hay cobertura, no hay teléfonos, algunas estaciones de radio empiezan a hablar de derrumbes, atrapados y las cifras son aterradoras, el gobierno no aparece, no hay línea de como informar la tragedia, no hay coordinación ni presencia gubernamental, ya no tenemos duda de que hay una tragedia pero lo que ahora necesitamos saber es que zona o zonas son las afectadas, necesitamos un mapa que nos diga aquí no allá si, pero no tenemos idea si nuestro trabajo existe o si hay un camino para llegar a él, necesitamos saber si las zonas afectadas corresponden con nuestras familias.. finalmente salgo a indagar, paso amplios sectores del sur y no veo daños, así que me aventuro mas al centro.
No hay policías en ninguna parte, no se escuchan ambulancias, todo es un silencio tétrico, los voluntarios empiezan a escudriñar escombros, en un principio pensamos que "edificio colapsado" equivale a "todos muertos", poco a poco se organizan y empiezan a tener funciones diferenciadas, algunos se colocan solitarios para organizar un corte vial, "por aqui no", nos dicen con cortesía, las radiodifusoras que aun operan no pueden esperar indicaciones del gobierno y unilateralmente decretan cese de actividades... "no salga", "no puede haber clases", dicen.
Cada vez encuentro zonas de alta devastación, muy pronto me doy cuenta que estoy estorbando, que levantar muertos es una labor que no me corresponde y escudriñar escombros puede sonar a pillaje, así que me alejo de la zona y llego a mi trabajo, hay un gran ausentismo, sin teléfonos, nos miramos unos a otros con cara de interrogante por los ausentes.... ¿estarán muertos?
Pronto nos damos cuenta que un edificio por colapsado que esté no implica "todos muertos", resulta mas inquietante saber que hay un gran numero de sobrevivientes atrapados vivos, bajo toneladas de piedras, mutilados, asfixiándose poco a poco, la magnitud de la tragedia finalmente me llega con claridad.... son las 6 o 7 de la noche y ocurre un replica, contrario a la costumbre capitalina de permanecer tranquilos por la incidencia de sismos, esta vez salimos despavoridos, me doy cuenta que nada tengo que hacer en el trabajo y voy a mi casa... con no mucha preocupación porque el sismo principal no causó daños en mi zona, las zonas de rescate están copadas con demasiados voluntarios, sigo sin ver autoridades, veo voluntarios organizando campamentos con grandes ollas de sopa, guisados para cualquiera que se acerque.
Me empiezo a dar cuenta que el país entero está detenido, la economía está paralizada, mi sustento está en riesgo, pienso en las provisiones y los supermercados están abarrotados con compras de pánico. Estamos aislados al exterior, no hay larga distancia, la "estación victoria" está colapsada, la población de provincia piensa que la ciudad entera sucumbió.
La mayoría de los programas de radio difunden recados de capitalinos que se reportan para que sea difundido a nivel nacional ante la gran demanda de información en provincia.
Ya tenemos una idea aproximada de cual es la amplitud se las zonas mas afectadas, hay edificios que empiezan a ser noticias, Edif Nuevo León en tlatelolco, el hospital Juárez, la gran morgue que es el estadio de beisbol, ya hemos ubicado la "zona cero" y es la zona centro y una considerable zona circundante, es enorme, la cantidad de derrumbes se estima en miles, algunos hablan de diezmil construcciones colapsadas, todas con muertos y atrapados. Las autoridades aparecen solo para proporcionan cifras "recortadas" que nadie cree.
Pronto tenemos noticias de personas cercanas, compañeros de trabajo que son asilados en la oficina con todo y las pocas cosas recuperadas, con familiares muertos, el impacto de la tragedia crece y pasan días enteros en donde la gente no tiene otra cosa en mente que muerte, destrucción, miedo y escasez... no puede ser mas deprimente y esto afecta en todas las aéreas productivas del país.... veo de cerca a las personas mas afectadas, las que perdieron todo, perdieron familiares, perdieron hasta sus automóviles.
El gobierno empieza una labor de recuperación, empieza a desplazar voluntarios, los rescates de sobrevivientes ya son pocos, empiezan a meter maquinaria, levantar cadáveres, lo que sea para borrar esa sensación de vacío que nos tiene al borde del colapso económico.
Poco a poco empezamos a recuperar la calma, me toma un par de meses el poder volver a dormir sin despertar a cada momento con angustia, con miedo, con desesperación....
El gobierno emprende una labor de reconstrucción de viviendas sin precedentes, zonas completas son demolidas y reconstruidas con sencillos departamentos.
La ciudad poco a poco va tomando un curso diferente, no hay regreso a la normalidad, no hay regreso a nada, la ciudad es ya una entidad diferente, la forma de trabajar, las organizaciones, las estructuras ciudadanas, todas las organizaciones populares se transforman, la forma como se interactúa con el gobierno, el trabajo, todo cambia, la ciudad de México ya no es la misma.
Mi Papá fue uno de los heroes
Esa mañana, como todos, estaba a punto de salir hacia la primaria cuando comenzó el terremoto, a mis 11 años, durante esos dos minutos imagine que asi se iba a quedar y lo complicado de andar en bicicleta. Al terminar el temblor mí Papa, el Comandante Mayor, Don José Mayén Becerril; de la Cruz Roja Naucalpan, le pidio su casco y una de sus chamarras favoritas, una members only, a mi Mamá, salio de la casa y no lo ví hasta despues de tres semanas, el coordinó el rescate en el hotel Romano Palace. Un sin fin de historias tristes fue su recompensa. yo lo cuento para mantener su memoria aunque él nunca quizo reconocimiento alguno.
Deberiamos rescatar ese espiritu altruista y soldario para sacar adelante a nuestro país.
me tocó vivir el terremoto
me tocó vivir el terremoto del 85, iba rumbo a mi nuevo empleo (delegación Xochimilco), en Pino Suarez salía una combi directa a Xochimilco, se iba por el carril de alta velocidad, cuando de repente el chofer muy asustado dijo en voz alta, se ponchó una llanta porque sintió que no podía maniobrar la combi, se orilló y bajo a revisar, se dio cuenta que las llantas estaban bien pero sintió el movimiento y viendo hacia el metro en Tlalpan dijo que estaba temblando, hasta entonces los que ibamos como pasajeros nos dimos cuenta, pues con los nervios de llegar a nuestro destino no sentiamos nada, hasta que vimos como el metro se balanceaba como queriendo salirse de los carriles, los postes parecían de papel como si fueran a chocar uno contra otro, los edificios altos se movian como los arboles con el viento; continuamos el trayecto apesadumbrados, viendo al rededor un silencio inusual y recuerdo que cuando pasamos afuera del hotel Montreal, vi como un hombre trataba de sacar a su pareja de la cama que habia quedado aplastada. Para esto, tenia 15 dias de estar trabajando en la Delegación Xochimilco, pero antes habia hecho solicitud y examenes para trabajar en televisa chapultepec, como cajera de cablevision y mi horario era de 7 a 16 horas, pero preferi aceptar el de Xochimilco y pues no me presente en televisa. En los dias subsecuentes todo era silencioso, pesadumbre, partes del centro devastado, los camiones no tenian ruta pues se abrian y cerraban calles diariamente para buscar sobrevivientes. A las dos semanas, ya comenzaba a oler feo el centro y la merced. Vi camiones cargados de escombro (y con restos humanos) llevados a las minas ubicadas por Santiago Acahualtepec, tambien me toco ver la entrega de cuerpos de costureras, a familiares, feretros por mayoreo acomodados esperando ser ocupados por cuerpos identificados, maletas con la ropa afuera de turistas, y muchas cosas más. Siento que este duelo duró 10 años, pues en navidad, pocas eran las personas que adornaban, no se oian fiestas, hubo luto tanto de personas afectas como de no afectadas.
SOY UNO DE LOS SOBREVIVIENTES DEL TERREMOTO.......
Yo cubria mi horario de trabajo de 10 de la noche a las 7 de la mañana, dentro de las instalaciones de Televisa Mexico, Av. Chapultepec 18 era Camarografo, no habia salido en todo mi turno de noche ya que no hubo ningun problema en la Ciudad que ameritara salir a cubrir mi nota junto con mi asistente, nos disponiamos a guardar nuestros utensilios que no dan para cubrir nuestro trabajo, Camara, Pilas, Tripie, etc. y mas etc. cuando estabamos en eso comenzo el sismo que se convirtio en Terremoto, salimos corriendo rumbo al patio del Edificio cuando este se vino abajo y nos lanzo mucho metros con el estruendo y no nos aplasto de fortuna, esto le doy gracias a Dios que estoy aqui dando una de las tantas versiones de varios compañeros de trabajo y que tuvimos despues que desenterrar a los nuestros dentro de Televisa, Y COMO ANTES DIJE, AQUI ESTOY PARA CONTARLES
Terremoto del 85
Hola a todos, a mí sí me tocó vivirlo, fue una gran sacudida y un acontecimiento terrible donde perdieron la vida muchas personas, yo participé en algunas actividades de ayuda en en Parque del Seguro Social donde llevaron a muchos muertos. Las labores de rescate fueron muchas y algunas muy importantes, porque la sociedad civil salió al quite, entre ellos el famoso "Pulga" para ayudar amuchas personas atrapadas entre los escombros.
Como documento de referencia, está la valiosa narración por radio de Jacobo Zabludovsky, quien salió inmediatamente después del terremoto a hacer una reseña de los sucesos por el teléfono de su auto (no había celulares entonces), y esta crónica recibió el Premio Príncipe de Asturias por su valor periodístico, se las recomiendo. Seguramente la van a poner en los medios para el día 19, están pasando un programa en el History Channel sobre este hecho. Los que lo vivieron recordarán y los que no aprenderán que los mexicanos somos personas unidas cuando de tragedias se trata.
Testimonio de un NO AFECTADO
Vivía en Xochimilco, el sismo mueve el piso con una fuerza descomunal y sujetándome de las paredes voy a la recamara de mis pequeños, cargo al mayor y mi esposa al pequeño, la puerta del baño se abre y se cierra como si un fantasma quisiera asustarnos, cuando se abre se observa el inodoro que tiene la tapa alzada y el agua salta hacia afuera, incluso llega a salpicar fuera del baño. Con dificultad llegamos a la puerta de entrada y bajamos una amplia escalera de solo 8 escalones para llegar al lugar que considerábamos mas seguro, el centro del patio. El coche (un volare 78, mas bien pesado) se sacude y baila sobre sus 4 ruedas, noto que se ha desplazado ligeramente sobre el inclinado piso. El agua de la cisterna golpea con fuerza y hace que la tapa sufra violentos empujones hacia arriba pero un candado se lo impide. Los postes de la calle se sacuden como un trigal con el viento, el sismo no cesa, se escuchan estrepitosos ruidos de cosas o construcciones que caen... de repente el sismo cesa, los perros de todos los rumbos están aullando. No hay electricidad pero tengo una radio, todo es confusión, no hay información, no hay noticieros, no hay cobertura, no hay teléfonos, algunas estaciones de radio empiezan a hablar de derrumbes, atrapados y las cifras son aterradoras, el gobierno no aparece, no hay línea de como informar la tragedia, no hay coordinación ni presencia gubernamental, ya no tenemos duda de que hay una tragedia pero lo que ahora necesitamos saber es que zona o zonas son las afectadas, necesitamos un mapa que nos diga aquí no allá si, pero no tenemos idea si nuestro trabajo existe o si hay un camino para llegar a él, necesitamos saber si las zonas afectadas corresponden con nuestras familias.. finalmente salgo a indagar, paso amplios sectores del sur y no veo daños, así que me aventuro mas al centro.
No hay policías en ninguna parte, no se escuchan ambulancias, todo es un silencio tétrico, los voluntarios empiezan a escudriñar escombros, en un principio pensamos que "edificio colapsado" equivale a "todos muertos", poco a poco se organizan y empiezan a tener funciones diferenciadas, algunos se colocan solitarios para organizar un corte vial, "por aqui no", nos dicen con cortesía, las radiodifusoras que aun operan no pueden esperar indicaciones del gobierno y unilateralmente decretan cese de actividades... "no salga", "no puede haber clases", dicen.
Cada vez encuentro zonas de alta devastación, muy pronto me doy cuenta que estoy estorbando, que levantar muertos es una labor que no me corresponde y escudriñar escombros puede sonar a pillaje, así que me alejo de la zona y llego a mi trabajo, hay un gran ausentismo, sin teléfonos, nos miramos unos a otros con cara de interrogante por los ausentes.... ¿estarán muertos?
Pronto nos damos cuenta que un edificio por colapsado que esté no implica "todos muertos", resulta mas inquietante saber que hay un gran numero de sobrevivientes atrapados vivos, bajo toneladas de piedras, mutilados, asfixiándose poco a poco, la magnitud de la tragedia finalmente me llega con claridad.... son las 6 o 7 de la noche y ocurre un replica, contrario a la costumbre capitalina de permanecer tranquilos por la incidencia de sismos, esta vez salimos despavoridos, me doy cuenta que nada tengo que hacer en el trabajo y voy a mi casa... con no mucha preocupación porque el sismo principal no causó daños en mi zona, las zonas de rescate están copadas con demasiados voluntarios, sigo sin ver autoridades, veo voluntarios organizando campamentos con grandes ollas de sopa, guisados para cualquiera que se acerque.
Me empiezo a dar cuenta que el país entero está detenido, la economía está paralizada, mi sustento está en riesgo, pienso en las provisiones y los supermercados están abarrotados con compras de pánico. Estamos aislados al exterior, no hay larga distancia, la "estación victoria" está colapsada, la población de provincia piensa que la ciudad entera sucumbió.
La mayoría de los programas de radio difunden recados de capitalinos que se reportan para que sea difundido a nivel nacional ante la gran demanda de información en provincia.
Ya tenemos una idea aproximada de cual es la amplitud se las zonas mas afectadas, hay edificios que empiezan a ser noticias, Edif Nuevo León en tlatelolco, el hospital Juárez, la gran morgue que es el estadio de beisbol, ya hemos ubicado la "zona cero" y es la zona centro y una considerable zona circundante, es enorme, la cantidad de derrumbes se estima en miles, algunos hablan de diezmil construcciones colapsadas, todas con muertos y atrapados. Las autoridades aparecen solo para proporcionan cifras "recortadas" que nadie cree.
Pronto tenemos noticias de personas cercanas, compañeros de trabajo que son asilados en la oficina con todo y las pocas cosas recuperadas, con familiares muertos, el impacto de la tragedia crece y pasan días enteros en donde la gente no tiene otra cosa en mente que muerte, destrucción, miedo y escasez... no puede ser mas deprimente y esto afecta en todas las aéreas productivas del país.... veo de cerca a las personas mas afectadas, las que perdieron todo, perdieron familiares, perdieron hasta sus automóviles.
El gobierno empieza una labor de recuperación, empieza a desplazar voluntarios, los rescates de sobrevivientes ya son pocos, empiezan a meter maquinaria, levantar cadáveres, lo que sea para borrar esa sensación de vacío que nos tiene al borde del colapso económico.
Poco a poco empezamos a recuperar la calma, me toma un par de meses el poder volver a dormir sin despertar a cada momento con angustia, con miedo, con desesperación....
El gobierno emprende una labor de reconstrucción de viviendas sin precedentes, zonas completas son demolidas y reconstruidas con sencillos departamentos.
La ciudad poco a poco va tomando un curso diferente, no hay regreso a la normalidad, no hay regreso a nada, la ciudad es ya una entidad diferente, la forma de trabajar, las organizaciones, las estructuras ciudadanas, todas las organizaciones populares se transforman, la forma como se interactúa con el gobierno, el trabajo, todo cambia, la ciudad de México ya no es la misma.
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