Futuro electoral de Ebrard; mete a Televisa en asuntos de Estado con AMLO y Kushner

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Hugo Páez es especialista en temas de seguridad nacional. Hoy compartimos su columna publicada en Impacto.


Ebrard necesita oxígeno después del repudiado apoyo a Maduro y de la campaña con Hillary. Alarmante el favoritismo y contubernio con Televisa cuando el presidente golpea, a diario, a medios de comunicación y periodistas. Preocupante la participación de Bernardo Gómez en asuntos de Estado

¿Qué hace el Presidente Andrés Manuel López Obrador en una reunión donde se trataron asuntos del Estado mexicano y el norteamericano en casa del copresidente ejecutivo del Grupo Televisa, Bernardo Gómez..?
Alarmante el mensaje de favoritismo a un medio de comunicación cuando el Presidente no pierde la oportunidad de golpear a periódicos, medios electrónicos, comentaristas y analistas, a los que considera sus adversarios.
La reunión de López Obrador, Jared Kushner, yerno de Donald Trump, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, el encargado de la embajada de EU en México y Bernardo Gómez Martínez, es una escena continuada de las negociaciones, antaño, del priísmo de Luis Videgaray Caso y Enrique Peña Nieto, al que tanto le criticaron la relación que instrumentó la escandalosa visita del candidato republicano a Los Pinos en el 2016.
Es preocupante porque Gómez, como copresidente de Televisa y mano derecha de Emilio Azcárraga Jean, representa intereses corporativos y ahora tendrá información privilegiada para tomar ventajas corporativas.
Alarmante porque es la misma continuidad del contubernio del gobierno, ahora de la Cuarta Transformación, con la mafia del poder que tanto criticó López Obrador. Al parecer todo era una simple simulación para concretar el engaño con propósitos de la toma el poder.
No fue una reunión en la casa de un amigo, como reconoció el Presidente en la conferencia mañanera en Palacio Nacional; se trataron asuntos de inversión bilateral, de migración, de seguridad y otros reservados.
Bueno, reservados para el resto de los mexicanos porque al menos los dos más altos ejecutivos de Televisa, Bernardo y Emilio, lo saben, aunque no se descarte la función de guiño presidencial a la televisora de Chapultepec por la incremental relación del gobierno federal con Ricardo Salinas Pliego, en la que sus generales de Grupo Azteca tienen mando en varias secretarías federales; ponen y quitan funcionarios, principalmente en Hacienda, Economía y Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Como suele suceder en estos casos, no hay mayor información de la reunión que lo dicho por el Presidente, los nombres de los participantes, y que se prolongó hasta las 11:00 de la noche.
Es evidente la mano del canciller mexicano en la conjura del concilio. Marcelo Ebrard Casaubón es uno de los más fuertes aspirantes presidenciales a suceder a López Obrador, y, en esta escena, las simpatías de Televisa, en especial de Bernardo Gómez, son estratégicamente importantes en la ruta a Palacio Nacional en difusión de imagen, en las preliminares y más.
Ebrard necesita oxígeno después de acumular negativos por la comprometida relación del gobierno de López Obrador con Nicolás Maduro y el gobierno de Venezuela.
Metió al país en una crisis que lo aisló a nivel geopolítico, al lado de Cuba, Bolivia, Nicaragua y Paraguay. México fue proscrito del Grupo de Lima y va a contracorriente de las democracias europeas, de Estados Unidos, Canadá, y de la gran mayoría de los países de América que apoyan al presidente encargado, Juan Guaidó.
Maduro fue una visita extraña en la toma de posesión el 1 de julio, al grado de que llegó a hurtadillas a Palacio Nacional, evitando el recinto del Congreso de la Unión.
Marcelo necesita a Bernardo, a Emilio Azcárraga y a Jared Kushner de su lado para poder contrarrestar los negativos del error venezolano, y su desatinado paso por la trinchera contraria en la elección de EU, al lado de la candidata demócrata, Hillary Clinton.
No me imagino una reunión de Estado en consejo de Ebrard al oído de Andrés Manuel, aún con el toque de la informalidad de Jared, que no es funcionario del gobierno de EU, pero que acuerda temas bilaterales, en casa de Bernardo Gómez.
Una reunión muy oportuna para Marcelo y Televisa, más que para cualquiera de los ahí asistentes. Una reunión que compromete el protocolo de Estado y al Presidente Andrés Manuel López Obrador.


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Comentarios

  • GABO RODARTE

    ESTAMOS ANTE UN ESTADO FALLIDO NO CABE LA MENOR DUDA DE QUE LA ELECCIÓN EN 2018 FUE EL ERROR HISTÓRICO DE LA POLÍTICA MEXICANA DONDE NUEVAMENTE EL CAMPO POLÍTICO PARTIDISTA ES UN COCHINERO SE FUERON UNOS MARRANOS Y LLEGARON OTROS VIEJOS MARRANOTES .

    VIVA MÉXICO

    SOY GABO RODARTE