Las 3 del día

De Mauleón y su eficiente custodio

  • Carlos Marín

Héctor de Mauleón, el periodista intachable que desde hace algunos años y en varias ocasiones ha sido amenazado de muerte, vía redes, por delincuentes, platicaba con amigos la mañana de ayer sobre un tema cada vez más recurrente: lo común que viene siendo para mucha gente la cercanía con casos de inseguridad y violencia crecientes que vive la capital del país. Pocas horas después, a unos pasos del restaurante donde se disponía a comer, su escolta y chofer enfrentó a balazos a tres asaltantes que pretendieron robarle el automóvil.

De Mauleón había aceptado que lo cuidara personal del mecanismo de protección creado por el neoliberalismo en 2012 que a la fecha cubre a unos 500 defensores de derechos humanos y a casi 300 periodistas, pero la invasión de su privacidad terminó por hacerlo desistir y contratar mejor, con sus propios recursos, una sola custodia.

El suceso permite insistir en que el gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum enfrente este problema impostergable sin escatimar recursos. Bien el adiós a lo realmente superfluo, pero mal, muy mal, que no se asegure de gastar cuanto se necesite para que funcionen todas las cámaras oficiales de vigilancia y se eficiente y equipe a la policía.


Las marchas

  • Salvador Camarena

Una marcha es una marcha incluso si quienes marchan son quienes antes –típicamente– se quejaban de las marchas.

Una marcha es una marcha a pesar de que otros crean que el derecho a las marchas se lo habían ganado sólo ellos, los que casi siempre estaban abajo en la rueda de la fortuna electoral y ahora están arriba.

Una marcha es una marcha sin importar que quienes marchen sea mil, doce mil o más de treinta mil. Las marchas no se miden con un calibrador único. No son eventos deportivos. Obedecen a un contexto casi irrepetible. Entender el mecanismo interno de esta o aquella marcha, por tanto, demanda que quienes se acerquen a ellas lo hagan con curiosidad, sin prejuicios ni petulancia.

Las marchas son bienvenidas si no piden cancelar derechos de otros, marginar a otros, callar a otros, impedir marchar a otros.


La resistencia de los gasolineros

  • Alejandro Sánchez

Todavía hay resistencia de dueños o encargados de gasolineras para ser verificadas en el país con el objetivo de comprobar que los litros despachados estén completos. Alrededor de 10 por ciento se ha negado a abrir sus bombas para la supervisión, reveló ayer Ricardo Sheffield, procurador federal del Consumidor.

Hace unos días el funcionario aseguró que de diciembre a la fecha se han registrado cinco casos en los que los verificadores han sido amedrentados con armas de fuego.

Después de intentar convencer sin éxito a los despachadores, estos verificadores han sido interceptados en el camino por sujetos que los amenazan con pistolas para que no regresen.De acuerdo con fuentes de la dependencia sabemos que hasta ahora no se han presentado denuncias penales ante el ministerio público porque tendrían que iniciarse en los lugares donde han ocurrido los hechos y la indicación por parte de los jefes de Profeco es no confrontarse y salir de las zonas en cuestión.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.