Las consecuencias del calor extremo

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Hoy nos enfrentamos a una amenaza a la vida humana que parece casi inevitable, numerosos estudios informan un aumento de la mortalidad asociada con eventos de calor extremo, también se ha determinado que se incrementará el riesgo de enfermedades que sobrepasen la capacidad termorreguladora; sin embargo, estas consecuencias relacionadas con el calor siguen siendo un reto debido a la falta de datos comparables.

Es por ello que un grupo de investigadores realizó un análisis global de eventos letales documentados para identificar las condiciones climáticas asociadas con la muerte humana y luego cuantificaron la ocurrencia actual y proyectaron tales condiciones climáticas mortales en todo el mundo.

Aunque hay casos muy evidentes como la ola de calor que ocurrió en Europa en el 2003, que acabó con la vida de 70,000 personas, o la de Moscú, que mató a 10,000 personas en el 2010, poco se sabe sobre los efectos reales en la salud.

Predecir cuáles serán las consecuencias mundiales de las futuras olas de calor ha sido una ardua labor, “se revisaron más de 900 artículos publicados entre 1980 y el 2014, y se encontraron 783 casos de mortalidad humana en exceso asociada con el calor de 164 ciudades en 36 países”, se lee en el estudio denominado “Riesgo mundial de calor mortal”, recientemente publicado en Nature Climate Change.

Una de las principales conclusiones a las que llegó el equipo de la Universidad de Hawaii, Estados Unidos, liderados por el investigador colombiano Camilo Mora, es que 74% de la población mundial estará expuesta en el 2100 a olas de calor mortales, esto bajo un escenario de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) cada vez mayores, o 48% si se dan drásticas reducciones de las emisiones de GEI.

El estudio además revela que alrededor de 30% de la población mundial está actualmente expuesta a condiciones climáticas que superan este mortal umbral durante al menos 20 días al año.

“Nos estamos quedando sin opciones para el futuro”, aseguró el autor principal del estudio. “Muchas personas alrededor del mundo ya están sufriendo los efectos de las olas de calor y, según los modelos realizados, esto continuará así. Si no se reducen considerablemente las emisiones, la situación será cada vez peor”, agregó Mora, a través de la Agencia Sinc.

Gracias al análisis de datos se ha descubierto el umbral en el que la temperatura y la humedad elevada se vuelven letales. Estos resultados permitirán además crear una aplicación web capaz de predecir el número de días al año en los que se producirán estos periodos de calor extremo en cualquier lugar del mundo hasta el 2100.

Además, el trabajo pronostica que las personas que viven en áreas tropicales serán las más castigadas por estos episodios de calor.

Ante este panorama, el investigador aseguró que también se debe iniciar un trabajo individual, “es necesario que los políticos aumenten la inversión en fuentes de energía alternativas y que los gobiernos locales desarrollen proyectos verdes para reducir el calor absorbido por las construcciones y el asfalto de las ciudades”, además, “es necesario que las personas reduzcan su consumo y se comprometan en la restauración de los ecosistemas que le rodean”.

Sobre el tema de manera global, el investigador aseguró que no podemos permitirnos otra opción más que trabajar, defender y cumplir los objetivos de los tratados, aunque “siempre hay héroes y villanos en cada historia”.

Nelly Toche

Fuente: El Economista

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