Mancera y lo indefendible

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 en Voz Ciudadana

Miguel Mancera está perdiendo la brújula en  la que se creía su principal fortaleza: la seguridad pública.

Aunque hay quienes defienden a Mancera, alegando que la ciudad de México no tiene una crisis de inseguridad pública, los hechos apuntan cada vez más a que al jefe de gobierno del Distrito Federal, le estaría quedando grande el puesto.

La ineficacia para gobernar deviene coraje popular, desconfianza y castigo electoral a la vuelta de los años. Y esto es algo que está configurándose en la capital del país.

Mancera tenía a su favor varios elementos del proceso de gestión que su antecesor le dejó. Obras públicas en etapa final, proyectos ejecutivos hechos, fuerzas políticas controladas, una Asamblea Legislativa hasta cierto punto gobernable – dada la presencia importante de diputados amarillos – y un partido político afín.

La seguridad pública y su percepción no eran cuestiones que quitaran el sueño a los capitalinos.

Sin embargo, la percepción comenzó a virar desde que una bala perdida mató a un niño en el interior de una sala de cine; unos perros fueron acusados de la muerte de varias personas; 12 personas y un menor fueron ‘levantados’ en un bar de la Zona Rosa; y cinco personas fueron asesinadas en diversos puntos de Tepito.

¿Cuál evidencia empírica de esa ya no amenaza sino debilidad palpable?

Con base en la información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre diciembre de 2012 y abril de 2013, se registraron 186 homicidios dolosos con arma de fuego en el Distrito Federal.

En el mismo periodo, con Ebrard, se cometieron 167 delitos de este tipo; con Andrés Manuel, fueron 190 de estos homicidios que forman parte de los delitos de alto impacto social.

En esencia, esa información que es pública, no es cuento ni se trata de un invento, nos indica que cada día perfectamente se podría reportar un homicidio doloso, intencional, con arma de fuego en la capital del país.

Son los datos, registros de muertes en diversas circunstancias en la ciudad capital.

Ahora bien, el gobierno del a ciudad ha llevado a cabo todo un trabajo de desarme ‘voluntario’, el cual resulta una mera estratagema – únicamente para la foto – puesto que prácticamente todos los días se emplea un arma de fuego donde alguien pierde la vida.

Las flaquezas del gobernante de la ciudad -Miguel Mancera- no se inventan, se van creando en el día a día.

Por ejemplo, ¿cuál es la agenda del gobierno de la ciudad? ¿Esta agenda está en los diarios? ¿Qué propone Mancera en el corto plazo -dado que se ha preferido que sean los secretarios de despacho quienes vayan indicando lo que se va a hacer?

Hoy la ciudadanía está atenta del devenir de los desaparecidos de Tepito, asesinatos en la zona, las explicaciones oficiales, las palmaditas de los cercanos al jefe de gobierno, sin que quede claro si la seguridad pública continúa siendo – o no – un bien público de esta ciudad.

El jefe del ejecutivo local -Miguel Mancera- probablemente puede gobernar la ciudad, pero quizás valdría la pena que dejara en segundo término las carreras, el gimnasio, las entrevistas rosas.

 

@Ciudadanosenred


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