
No hay que morir para experimentar la travesía hacia el Mictlán, último nivel de la Tierra de los Muertos, según la mitología mexica: el Museo Casa del Risco preparó una instalación didáctica para que niños y adultos experimenten el tortuoso camino que deben de recorrer los fallecidos hasta el descanso eterno.
Antes de partir al inframundo se puede ver una ofrenda tradicional prehispánica, donde la figura de un perro xoloitzcuintle, maíz, agua y un atado de tallos de carrizo servirían al difunto en su duro viaje.
"Quisimos este año hacer algo tradicional, regresar al origen de las ofrendas mexica, que no tiene que ver con lo que trajeron los españoles, es eminentemente mexicana", comentó Lucía Sáenz, directora del Museo.
A partir de hoy y durante todo el mes de noviembre los capitalinos podrán disfrutar de la muestra "El Mictlán, el camino al inframundo", en el recinto ubicado en Plaza de San Jacinto 15, en San Ángel.
Los visitantes recibirán una probadita de lo que tuvieron que hacer los mexicas al morir para encontrar la paz, un viaje en que había que librar ocho niveles de obstáculos durante cuatro años.
"El muerto tenía que pasar ocho pruebas antes de llegar al Mictlán. Los amortajaban en cuclillas con tela y papel y les ponían junto todo lo que iban a necesitar: sacrificaban a su perro, ponían vasijas, telar, ropa, atado de carrizos y otro de flechas, y todo se incineraba", agregó Sáenz.
Las muestras y ofrendas de Día de Muertos que este año son organizadas por museos, centros culturales y tiendas, a iniciativa del Patronato San Ángel, se inauguran hoy a las 20:00 horas.
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