
El Proyecto Metro no ha incurrido en ninguna irregularidad durante la construcción de la Línea 12 y las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) son atendidas por la Contraloría General del DF y el propio organismo, afirmó su director, Enrique Horcasitas.
REFORMA publicó ayer que la ASF detectó diversas irregularidades en la Línea Dorada, entre ellas modificaciones al contrato que, de acuerdo con el órgano verificador del Gobierno federal, resultaron ventajosas para el consorcio integrado por las empresas ICA, Alstom y CICSA.
Sin embargo, Horcasitas aseguró que las negociaciones que entabló el Proyecto Metro con el consorcio a finales de 2008 derivaron en un convenio que redistribuyó los montos de los anticipos presupuestales para beneficio del Gobierno del DF.
Según el funcionario, con el acuerdo se redujeron los montos de los pagos que el GDF hizo a la empresa los dos primeros años, y que pasaron de 2 mil 500 millones a mil millones en 2008, y de 9 mil 300 a 6 mil 800 millones en 2009.
Con ello, explicó Horcasitas, se aligeró la carga financiera para la Administración local sin beneficiar de ninguna manera a las empresas adjudicadas.
"El contrato de la Línea 12 es a precio alzado cuyo monto (17 mil 583 millones de pesos) y plazo no se mueven por ley, pero sí se permiten ajustes", detalló.
Las siete solicitudes de aclaración de uso de recursos que pidió la ASF a la Contraloría local tienen plazos escalonados y los primeros vencen en abril, por lo que la dependencia pedirá al Proyecto Metro detallar los puntos que considere necesarios.
Horcasitas aseguró que su hermano Luis, directivo de ICA, no tiene injerencia en el proyecto de la Línea 12, y que su nombramiento como integrante del Comité Ejecutivo de la empresa tendrá efecto hasta julio próximo.
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