
La comunidad universitaria se siente más insegura dentro del campus de la máxima casa de estudios del país que en la periferia o sus inmediaciones, de acuerdo con el primer Diagnóstico sobre la Inseguridad al interior de las Instalaciones de la UNAM.
El estudio elaborado por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI), y difundido en agosto pasado, reveló que 40 por ciento de las personas encuestadas manifestó estar insegura en los lugares donde realiza sus actividades universitarias.
Entre 25 y 30 por ciento respondió que se siente insegura en la periferia de la Universidad Nacional Autónoma de México.
A la pregunta en términos de seguridad en la UNAM ¿cómo la catalogaría usted dentro, o en su periferia, donde asiste a realizar sus actividades universitarias?, 35 por ciento contestó “poco insegura”, 25 por ciento “poco segura” y 20 por ciento “muy insegura”.
El ICESI señaló que la investigación produjo “información inesperada” como que el plantel o campus considerado con mayor venta y consumo de drogas es Ciudad Universitaria.
Mientras que el Circuito Investigación Científica-Circuito Exterior-Metro Universidad es la zona de áreas abiertas donde mayor actividad e impunidad tienen los delincuentes.
La Rebel, porra del club de futbol soccer Pumas, es considerada como un grupo de pandilleros con mayor respaldo de “financiación”.
El diagnóstico señala que con base en la tendencia registrada a partir de 2008, sólo cinco por ciento de la comunidad universitaria denuncia delitos.
De acuerdo con los encuestados, de los casos que conoce o sufrió dentro o en la periferia de instalaciones de la UNAM, el principal delito fue robo con violencia, seguido de venta de drogas o alcohol, agresión sexual (cualquiera de sus modalidades), robo sin violencia, extorsión y secuestro (estos dos últimos en cualquiera de sus modalidades) .
A la pregunta de los casos que conoce ¿qué tipo de reacción tuvo usted o las víctimas, posterior al delito del cual fue víctima, dentro o en la periferia donde asiste a realizar sus actividades universitarias?, las respuestas fueron las siguientes:
Entre 55 y 60 por ciento señalaron que “ninguna por la rabia o impotencia ante lo sucedido”; entre 10 y 15 por ciento “pedir ayuda a Auxilio UNAM”, seguidos de las respuestas “pedir auxilio a sus compañeros o familia”, “quejarse con alguna autoridad universitaria”, “denunciar ante el MP” y por último “pedir auxilio a la policía”.
El ICESI destaca en su diagnóstico que dos fechas cambiaron la vida de las instituciones de educación superior en México: 2 de octubre de 1968 y 19 de marzo de 2010, esta última cuando los estudiantes de posgrado del Tec de Monterrey Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo fallecieron durante un enfrentamiento entre militares y presuntos miembros del narcotráfico.
Destacó que en este hecho autoridades civiles y castrenses alteraron la escena y en un principio señalaron a las víctimas como supuestos sicarios, lo que exhibió a las autoridades mexicanas.
EL ICESI señaló que realizó su diagnóstico con base en una pregunta que debe llevar a la reflexión ¿y si esa misma tragedia se hubiera dado en la Ciudad Universitaria de la UNAM o en alguno de sus campus diseminados en la Ciudad de México y su zona metropolitana?
Indicó que el estudio se apegó a las recomendaciones del Manual de Seguridad para Instituciones de Educación Superior, Estrategias para la Prevención y Atención.
Agencia especializada
Ante la incidencia delictiva que se registra en Ciudad Universitaria y sus alrededores, los afectados podrán ya denunciar en la Agencia del Ministerio Público Especializada en Atención a la Comunidad Universitaria, ubicada a unos metros del campus y que entró en operaciones ayer.
De acuerdo con el jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, el índice de delitos bajó 80 por ciento en la zona, aunque de acuerdo con Ramiro Jesús Sandoval, secretario de Servicios a la Comunidad de la UNAM, existen otros entornos “inseguros” para los estudiantes en la ciudad como los colegios de Ciencias y Humanidades Vallejo y Oriente, y las preparatorias 2 y 7.
Sandoval afirmó que el MP servirá para que cuando haya un delito y el personal universitario lo detenga, se remita directamente a esta oficina y no a la agencia 22, como se acostumbraba. Además, se dará asesoría a los estudiantes para interponer una denuncia y los procedimientos sean más rápidos.
Ebrard aseguró que el MP es para una protección “más eficaz” a la comunidad universitaria. “Esta agencia especializada es para que podamos seguir, registrar, investigar y resolver cualquier delito que suscite en el área circundante a Ciudad Universitaria o en la propia Universidad”.
Claves
Averiguaciones
• De acuerdo con datos de la oficina del abogado general de la UNAM, Luis Raúl González Pérez, en su informe 2008-2009, se iniciaron 683 averiguaciones previas por delitos cometidos en agravio de las distintas entidades académicas, de las que se concluyeron 448 y el MP integraba 235.
• El ICESI sostuvo que esto hacía 66 por ciento de indagatorias concluidas; sin embargo, ante dichos datos si la tendencia delictiva registrada fuera sostenida hasta 2011, la comunidad universitaria estaría denunciando sólo 5 por ciento de los ilícitos cometidos, dentro o en la periferia.
Enviar un comentario nuevo