
La gente camina por el andén de salida del paradero Constitución, desciende en la escalera marcada con la letra H, apresurada a la base de taxis B-376. Son más de las 23:00 horas y una fila de carros se estaciona para subir al pasaje, en una escena normal, a no ser por la mezcla de autos particulares, con ruleteros sin placa de servicio y regulares.
Una mujer joven platica con un hombre mientras abre la puerta de los vehículos, dando paso a los pasajeros, igual que se hace durante la mañana, pero con taxis rotulados y matrícula autorizada.
Hombres y mujeres atienden el llamado para abordar las unidades, sin detenerse a mirarlas, sin buscar la placa autorizada o tener presente alguna medida de seguridad. Confían, quizá porque una lona exhibe la existencia del sitio de taxis.
Shanon nunca ha tomado un taxi en el lugar. Después de viajar en el Metro por 30 minutos y ver su reloj, se detiene a un costado de las unidades y observa la rutina de abordaje. Es desconfiada, por eso lo piensa unos minutos.
Quiere caminar a la calle más cercana, afuera del paradero, pero la oscuridad y lo solitario del trayecto la hacen detenerse y esperar por una unidad que traiga placa para taxi. En el lugar las unidades llegan una tras otra, “vochos”, Jetta, Chevy de diferentes colores, vino, azul, autos con fachada de particular, modelos viejos y en malas condiciones.
Pero también se forman para subir pasaje autos tipo Polo, Sentra y Jetta con rotulación de taxi, con placas autorizadas y con buena apariencia. Entre el desfile de unidades, Shanon escoge un auto reciente, con placa tipo B y se va del lugar.
Una de las mayores denuncias que llegan al Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal (Invea-DF) es la circulación de taxis “pirata”, con la cromática oficial pero sin placa autorizada y unidades particulares, explica Ernesto Gutiérrez Garcés, coordinador de verificación al transporte del organismo.
En la zona centro de la ciudad, en delegaciones como Cuauhtémoc, Benito Juárez y Coyoacán, se han detectado unidades irregulares de modelos recientes, mientras que en la periferia, dice, se usan vehículos atrasados, pero además se ha acentuado la denuncia de bases “pirata”.
Al ser identificada como una problemática que le resulta sensible a la población y ante el número de asaltos que se registran en esta modalidad de transporte, el Invea-DF puso en marcha en 2011 varias medidas que han derivado en la detección de conductores con órdenes de aprehensión o a bordo de vehículos robados.
El funcionario dice que para tener un transporte y seguro, se han revisado 110 mil 721 taxis del 16 de febrero de 2011 al 15 de enero de 2012 y se han remitido mil 149 al corralón.
Tras la verificación documental de los vehículos y sus conductores, dice, se encontró que 76% de los taxis que han sido detenidos y remitidos al corralón son “pirata”, porque no cuentan con placa o tarjetón requeridos.
Bajan delitos en taxi
De acuerdo con el reporte del Índice Delictivo (Rinde) de la ciudad, entre enero y diciembre de 2010 se registraron en la ciudad mil 850 robos a pasajero en taxi con violencia.
Sin embargo, para el mismo lapso de 2011, ese delito tuvo una disminución de 43.9%, al ubicarse en mil 38 casos, un dato que el funcionario atribuye en parte a las acciones que se han realizado en el organismo del cual forma parte.
En la ciudad se han identificado 10 puntos donde se registran más delitos a bordo de taxi y desde febrero de 2011 se instalaron grupos de revisión mañana y tarde, integrados por un representante de la jefatura del Gobierno capitalino, policías de Investigación, de tránsito y proximidad, así como del Invea-DF.
“Se hace una revisión, pero lo primero es entablar un diálogo con el pasajero, ver si viene bien, le pedimos autorización para realizar una revisión administrativa”, señala.
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