
La promesa del Jefe de Gobierno, Marcerlo Ebrard, de construir un nuevo penal de máxima seguridad podría cumplirse hasta el próximo año a pesar de que en junio de 2009 aseguró que no lo impedirían ni la lluvia, ni los truenos, ni los relámpagos.
"El penal de alta seguridad del Distrito Federal inicia su construcción el primero de septiembre de este año, llueva, truene o relampaguee. Lo digo porque va a haber mucha gente que se va a oponer y me van a querer estorbar y no me voy a detener", advirtió entonces el mandatario local.
La nueva prisión, que se empezaría a construir en septiembre de este año, serviría para albergar a los reclusos por delitos como el secuestro y la extorsión.
Sin embargo, a poco más de un año de la promesa de Ebrard, el Secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, negó que ese proyecto pudiera cumplirse pronto, incluso admitió que los trabajos de construcción del nuevo penal se detuvieron y que al menos este año no se reiniciarán.
"Tengo entendido que no ha avanzado al ritmo deseado, esto al parecer son cuestiones relacionadas con la administración de este proyecto, entonces no tenemos noticias de que vaya avanzando", admitió Ávila el lunes.
El funcionario señaló que las principales problemáticas con las que se han encontrado obedecen a aspectos administrativos pero también económicos, y agregó que existen solicitudes de presupuesto que aún están en trámite.
"Tenemos que reforzar las solicitudes al área correspondiente, que está dentro del área de Finanzas, del área que toma las decisiones de esa naturaleza, esperemos que se reactive cuanto antes", dijo el Secretario de Gobierno.
No obstante, el funcionario aseguró que la construcción de una prisión de máxima seguridad sigue siendo una de las prioridades del Gobierno del Distrito Federal, pues sería de mucha ayuda para despresurizar los penales de la Capital.
"Por supuesto que sigue siendo prioridad puesto que las instalaciones que tenemos nosotros no son suficientes, e independientemente de los esfuerzos que estamos haciendo nosotros para no incrementar la presión poblacional, de todas maneras necesitamos sin duda más espacios", explicó.
Ávila agregó que la sobrepoblación y la presencia de reos del ámbito federal continúan siendo las dos vertientes más importantes que impiden que el Sistema Penitenciario mejore.
"Tenemos casi 40 mil 500 internos hoy por hoy en las instituciones de la ciudad con una capacidad instalada para cerca de 25 mil, pero con las medidas que he comentado procuramos no solamente reducir la sobre población sino también hacer de mejor manera la organización y la clasificación de los internos", dijo.
También en junio de 2009 Ávila anunció que la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla sería demolida por el deterioro de las instalaciones; a la fecha no se ha llevado a cabo.
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