
La Ciudad de México no se encuentra preparada para enfrentar un sismo mayor o igual al ocurrido en 1985, debido a que en el Reglamento de Construcciones hay faltantes para prevenir una tragedia, además de que la normativa no se cumple, afirmó el investigador titular del Centro de Geociencias de la UNAM, Campus, Juriquilla, Querétaro, Ramón Zúñiga Dávila Madrid.
En caso de un sismo fuerte la población más afectada sería la que vive en el Centro y Oriente del valle de México, coinciden especialistas.
Pero no es todo en el ámbito de construcciones, lo peor es que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) carece de un seguimiento puntual del reglamento, ni existe una Comisión de Obras que vigile las edificaciones en la capital del país; todo se encuentra en manos de la Oficialía Mayor del Gobierno del DF.
Quien hace la denuncia es el presidente de la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana de la ALDF, Guillermo Sánchez Torres.
“La vigilancia de ese Reglamento de Construcción no nos corresponde, es más bien materia de Obras, pero no hay una Comisión de Obras”, señaló.
Sobre cómo se revisa esa norma, contestó: “en el momento en que uno lo decide y ello sobre cualquier reglamento o ley”.
Sánchez Torres explica que todo lo relacionado con verificaciones de inmuebles en el DF se encuentra en manos de la Oficialía Mayor del GDF :“ellos son los que contratan, entrenan y mandan a las delegaciones a los verificadores”.
Y puso el dedo en el renglón. “Los delegados están en la indefinición: la gente que nos manden no sabemos si cumplen el perfil y a veces son fáciles de comprar, de corromper”.
El Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal data de hace 50 años y su última modificación ocurrió en 2004; se le considera por algunos especialistas como una norma de avanzada en materia de sismos. Pero para otros no lo es tanto.
Por ejemplo, el investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, Carlos Javier Mendoza Escobedo, quien además contribuyó en la elaboración de dicho reglamento, afirma que éste tiene un enfoque probabilista, es decir, que prevé la ocurrencia de un sismo similar o mayor al de 1985.
Otro rasgo de la norma es la que se refiere al comportamiento del suelo arcilloso ante un movimiento telúrico y reconoce a las zonas oriente y centro del valle de México como de mayor riesgo ante un sismo.
Consultado sobre el tema, el jefe del Departamento de Investigación de la Unidad de Ciencias de la Tierra del IPN, Leobardo Salazar Peña, afirmó que las zonas de riesgo ante un sismo siguen siendo las mismas que las de 1985.
Describió algunas zonas de la ciudad..La de las Lomas, donde se encuentran los pedregales “el movimiento no es muy amplificado, es débil”.
No así la zona del lago: “El movimiento es intenso, es el corredor Roma- Reforma; sísmicamente esa zona es más peligrosa que otras, ahí se dan movimientos intensos”.
Afirma que tanto en ingeniería como en lo que corresponde al Reglamento de Construcciones ambos son de lo mejor. “Técnica y estructuralmente estamos más preparados”, afirma.
Después de 1985 “pudimos mejorar la ingeniería, pero no podemos intervenir para cambiar las condiciones geológicas. Las mismas zonas peligrosas de aquél entonces siguen presentes. No tenemos facultad para modificar las condiciones geológicas del suelo”.
Sin embargo, Ramón Zúñiga Dávila reiteró que existe muchapreocupación en el tema, “pues no estamos preparados para resistir un fenómeno de esa naturaleza”. No obstante, señaló que la población debe estar tranquila.
Zúñiga Dávila urgió a que en la Ciudad de México se tomen las medidas preventivas pertinentes y puso énfasis en los manuales de construcción para cada región.
Para el investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, Gerardo Suárez Reynoso, el Reglamento de Construcciones tiene mejoras, “aunque no estoy seguro que sean las suficientes; en realidad vamos a saber si el reglamento actual es el adecuado hasta que ocurra un sismo, es la única forma para probarlo”.
Para el diputado Guillermo Sánchez, hay avances en materia de protección civil, la alerta sísmica y las nuevas construcciones de edificios; “pero mi pregunta es: ¿estamos preparados? No, no lo estamos”, manifestó.
Además de de fijarnos en que
Además de de fijarnos en que no se cumplen normas y reglamentos deberíamos ocuparnos nosotros mismos por la “AUTOPROTECCIÓN” que es la manera más adecuada de estar prepararnos para un sismo, en México no se leda la importancia suficiente a la Protección Civil, hacemos caso omiso de lo que las autoridades nos dicen a través de informe siales como los que emite el CENAPRED, aunque no son suficientes deberíamos de tomar conciencia y no dejar todo en las manos del Gobierno como si fuera un padre que nos tiene que cuidar.
Peguntemos a nuestros universitarios egresados de la UNAM que saben de Protección Civil? Que es Autoprotección? Se sorprenderán de las respuestas que obtendrán.
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