
Al menos seis obras ubicadas en calles del Centro Histórico del Distrito Federal mantienen estrangulada la circulación, sobre todo para los automovilistas que buscan llegar al Zócalo o sus zonas aledañas.
Esos trabajos, que buscan mejorar la movilidad urbana, son de transporte público, de infraestructura vial, de construcción y de sustitución de drenaje.
Las obras, que disminuyen la movilidad e incrementan las afectaciones de traslado y hacen que las personas inviertan mayor tiempo, son la construcción de la Línea 3 del Metrobús, sustitución de drenaje, peatonalización de Madero y avenida Juárez, la edificación de la nueva sede del Senado y la instalación de una ciclovía.
Los automovilistas son los primeros que sufren con las obras viales que se realizan en Paseo de la Reforma, avenida Juárez, Francisco I. Madero, Eje 1 Poniente Guerrero, Balderas y Niños Héroes.
Los trabajos afectan el flujo vehicular, que en ocasiones se ve colapsado, sobre todo en las horas de mayor demanda.
Por ejemplo, para llegar al primer cuadro de la capital, el Gobierno del Distrito Federal mantiene cerrado uno de los principales accesos: la calle Francisco I. Madero, debido a que se construye un paso peatonal.
El proyecto es un modelo similar al que existe en ciudades latinoamericanas como Buenos Aires, Argentina, y Bogotá, Colombia, además de que también se implementó esta idea en países europeos.
Francisco I. Madero se suma al cierre de Regina, corredor cultural, al igual que Motolinía y Gante, donde se comprobó la dinámica peatonal y el éxito del comercio.
Ahora, quienes circulen sobre Eje Central y deseen dar vuelta con dirección al Zócalo, deben desviarse hasta la avenida 5 de Mayo.
La vía fue cambiada de sentido para servir como alternativa de Madero, lo que afectó a los automovilistas que buscaban llegar a calles como Bolívar, República de Chile, Belisario Domínguez e Isabel la Católica.
En un caso similar está un tramo de la avenida Juárez, a la altura de Bellas Artes, pues con el inicio de la construcción de espacios peatonales fue reducida la capacidad vial.
Ahí se cerraron dos carriles, lo que complica más el tránsito en la zona, pues los automovilistas deben maniobrar para esquivar el cierre.
Para incrementar los problemas, la Secretaría de Obras del DF anunció el domingo el cierre de la avenida Balderas.
Ello, como parte de la construcción de la Línea 3 del Metrobús, que correrá de Tenayuca a Etiopía a lo largo de 17 kilómetros, principalmente por el Eje 1 Poniente.
En un recorrido hecho por MILENIO, se constató que un automovilista tarda de 30 a 45 minutos únicamente para llegar al Eje Central, procedente de Paseo de la Reforma en su cruce con Circuito Interior.
Antes de las obras ese trayecto se realizaba en escasos 15 minutos.
En tanto, otros de los trabajos que complican la vialidad son los que se realizan en avenida Niños Héroes, donde se cambia el drenaje para evitar encharcamientos.
De la misma forma, los automovilistas que quieran llegar a avenida Chapultepec por Balderas, deberán tomar previsiones, pues aunque la vialidad representa sólo ocho calles, el tiempo de su recorrido puede duplicarse.
El trayecto, que en teoría debe hacerse en cinco minutos, ahora, con las obras del Metrobús, se recorre en casi 20.
los automóviles
Qué bueno que los automóviles sufran con las obras públicas. A ver si sus conductores y ase bajan del auto y utilizan la bicicleta, eso sí mejoraría la movilidad urbana. No más autos! Sí más bicis!
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