Pega a migrantes crisis económica


El desempleo, la incertidumbre y la falta de redes sociales sólidas en Estados Unidos provocan que los migrantes envíen menos remesas a sus familiares en México, pero también son factores que los afectan anímicamente, opinó Leticia Calderón, investigadora del Instituto Mora.


"Que dejen de enviar remesas es una parte muy pragmática del proceso migratorio; pero el trabajo psicológico para las familias que regresan, o las que se quedan pero que no pueden enviar dinero o envían menos, tiene un impacto de mucho deterioro y angustia", comentó la especialista en migración.


En 2009, las 750 mil familias capitalinas con un pariente fuera del País recibieron 1 mil 298 millones de dólares como remesas, unos 250 millones menos que en 2008, según cifras del Centro de Atención a Migrantes y sus Familias capitalino (CAMyF).


Los migrantes que no logran construir las redes necesarias para sostenerse como grupo ante situaciones adversas en otro país resienten las consecuencias de manera directa en su vida cotidiana, a lo que se suma la tensión por conseguir recursos para mandar a sus familiares en México.


"Algo que a menudo no tomamos en cuenta es el nivel de estrés y vulnerabilidad que conlleva la falta del recurso económico, la incertidumbre frente al futuro por parte de los migrantes", agregó Calderón.


Maricarmen Altamirano regresó de Stamford, Connecticut, en julio de 2009; al instalarse en casa de su mamá, Eulalia García, comenzó a enfrentar la dura bienvenida tras 10 años de ausencia y trabajo constante.


Su hijo Alfredo, de 5 años de edad, no fue aceptado en cuatro escuelas por no contar con acta de nacimiento mexicana; sus ahorros se van diluyendo y ya planea buscar trabajo en alguna fábrica; además, las lluvias recientes inundaron su casa, en la Colonia Ciudad Lago, en el Municipio de Nezahualcóyotl y perdió varios muebles, incluyendo las camas de sus hijos... aun así, se siente más tranquila de estar en casa.


"Aquí no es mucho lo que uno gana ni gran cosa cómo uno vive, no se vive como allá, pero me gusta más estar aquí, tengo a mi familia, no me siento sola, es más bonito", narra la madre de familia.


"Uno sale a la calle y es tan diferente, allá es más negocio, más dinero, por ejemplo, si necesitas que alguien te cuide a tu hijo tienes que pagar, aquí te lo cuida la familia y te dicen: 'no te preocupes, échale ganas'".


Durante el 2009, el 25 por ciento de las personas que acudieron al CAMyF son migrantes de retorno, familias que vivieron un tiempo en Estados Unidos pero regresaron por falta de ingresos u oportunidades.


"Son familias numerosas, con hasta seis niños, y regresan tras 10 ó 15 años de residir en Estados Unidos y aunque tenían algunas redes familiares y una escolaridad por arriba del nivel secundaria, ahora ya no encuentran oportunidades y se tienen que regresar sin dinero", explicó Guadalupe Chipole, titular del Centro de Atención a Migrantes del GDF.

Fuente: 
Reforma
Share this

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Esta pregunta es para saber si eres un visitante humano y prevenir SPAM
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image.

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS Boletin
¿Quieres recibir nuestros boletines en tu email?:




Drupal SEO
news