
En tan sólo una cuadra los comerciantes de Pilares dan un mosaico del nivel de inseguridad que se vive en la colonia Del Valle, donde el martes pasado un hombre fue ejecutado en su negocio.
Cristalazos a coches y robo de bolsa, robo de vehículos a plena luz del día, asaltos en pequeña escala, hasta robos de teléfonos celulares o de mercancía.
Las historias incluyen hasta una riña entre vecinos, que terminó con uno de ellos hospitalizado por herida de arma blanca, todas ellas contadas en el tramo que va de Nicolás San Juan a Azcona.
En contraste con la aparente tranquilidad que se vive en el parque de Pestalozzi, donde los vecinos se ejercitan a medio día, las historias de los vigilantes de edificios o locatarios incluyen la del asalto a una estética en la que los clientes y locatarios fueron amagados por un grupo de delincuentes para luego ser despojados de sus pertenencias y dinero.
A dos cuadras de distancia se encuentra la sucursal de Starbucks donde hace años fue ejecutado un testigo protegido, y una cuadra más adelante el Burger King donde hace unos siete años ocurrió otra ejecución.
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