Comités ciudadanos, un juego de intereses

Publicado el 21 julio, 2011

En la ruta electoral rumbo al 2012, los partidos políticos, el gobierno del Distrito Federal y las administraciones delegacionales aprovechan los comités ciudadanos como estructura para posicionarse, a través de los cuales pretenden obtener votos e impulsar a candidatos, de acuerdo con investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana y el Colegio de México (Colmex).

La mayoría de estos comités estarían coptados por el PRD, aunque también hay representantes del PAN y del PRI. Héctor Tejera Gaona, investigador de la UAM, inició el año pasado un estudio de campo en unos 25 o 30 comités vecinales en las delegaciones Tlalpan, Iztapalapa, Azcapotzalco, Iztacalco, Cuauhtémoc y Benito Juárez.

Dice que en estos órganos vecinales hay militantes o simpatizantes de todos los partidos: PRD, PAN y PRI.

El doctor en Antropología Social comenta que en la investigación ha encontrado que durante la elección de los comités vecinales “se dio una pelea entre los partidos políticos, las delegaciones y el gobierno central por establecer comités que respondieran a sus intereses para las elecciones del próximo año”.

Incluso, en el proceso electoral hubo pugnas de las distintas corrientes de un solo partido, en este caso el PRD, hasta con cinco o seis grupos que lucharon por imponer a su comité.

Para Silvia Gómez Tagle, investigadora del Colegio de México, “es clarísimo que esas estructuras (los comités) fueron financiadas y apoyadas (por partidos y funcionarios), y se están construyendo para posicionarse rumbo a las elecciones”.

La doctora en Antropología considera que, en la elección vecinal, “las estructuras burocráticas estuvieron ahí metidas, como un interés político de los delegados y el gobierno central; sin duda, estuvo muy presente”.

Sin embargo, utilizar figuras vecinales de forma corporativa no es nuevo. Desde la creación de la primera figura de participación ciudadana —los consejos consultivos en 1928— ya existía la “subordinación a los regentes y delegados”, dice en un documento Mario Espinosa, académico de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

Fuentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI) aceptan la existencia de militantes que forman parte de los comités vecinales.

Advierten que la integración de los comités responde a los grupos políticos delegacionales predominantes, es decir, por los institutos políticos que gobiernan las demarcaciones; así, los perredistas controlarían 13 delegaciones, y el PAN, tres.

En el caso del PRI, integrantes del partido estiman tener participación en unos mil comités, aunque no necesariamente en la dirección, pues la integración de los mismos se realizó con la fórmula que ganó el primer lugar y parte de los que obtuvieron el segundo lugar.

Incluso, el Movimiento Territorial del PRI capitalino no descarta tener presencia en unos 500 comités.

Promoción de programas

El 16 de diciembre de 2010, EL UNIVERSAL publicó que unos mil integrantes de comités vecinales fueron convocados por la Secretaría de Educación del DF, la Procuraduría Social (Prosoc) y la Dirección General de Regularización Territorial en un centro de exposiciones para realizar una “reunión de trabajo”.

En el encuentro —de tipo privado—, los titulares de las tres dependencias llamaron a los ciudadanos a organizarse y defender los programas sociales que otorga el gobierno capitalino.

Esto ocurrió 15 días después de que los comités tomaron protesta, el 1 de diciembre de 2010, y a partir de enero de este año, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, se ha reunido de manera permanente con los representantes de los comités, encuentros donde resalta los logros en infraestructura y de los 450 programas sociales que entrega la administración capitalina, entre otros temas.

A principios de junio, en un comunicado, el gobierno local dio a conocer que Ebrard se había reunido con más de 500 comités y concretado cuatro mil 379 acciones y compromisos.

Tejera Gaona señala que, además de Ebrard, los jefes delegacionales, con excepción de Cuajimalpa, se reúnen con los integrantes de los comités y eso conflictúa a los ciudadanos, pues la población está consciente —dice el investigador de la UAM— de que no puede quedar bien con los dos tipos de gobierno.

La elección

El 24 de octubre de 2010 se realizaron elecciones en mil 740 de los mil 815 comités vecinales y consejos de los pueblos que existen en la ciudad, los cuales se forman a partir del número de colonias. En los 75 restantes no se registró ninguna fórmula.

Ese día, de acuerdo con el Instituto Electoral del Distrito federal (IEDF), votaron 655 mil 835 ciudadanos, 8.9% del padrón electoral, integrado por siete millones 479 mil 410 personas.

La ley contempla que los comités y los consejos tienen la facultad de decidir entre el 1% y 3% del presupuesto destinado a cada delegación en obras y servicios, infraestructura urbana y prevención del delito en sus comunidades, entre otras acciones, para lo cual se realizó una segunda votación, en marzo de este año. En esta jornada electoral acudió a las urnas sólo 2% del padrón, equivalente a 150 mil ciudadanos.

Los integrantes de los comités ciudadanos no reciben un salario, sus cargos son honorarios, y tampoco cuentan con instalaciones propias, por lo que los miembros deben ocupar sus domicilios para despachar.

Lo anterior generó polémica, luego de que el gobierno capitalino difundió los datos personales de los mismos en un sitio de internet.

Esta situación provocó que el PAN capitalino presentara una denuncia ante la Contraloría al considerar que se violó la privacidad de los involucrados.

Silvia Gómez Tagle considera que la elección estuvo mal organizada, con poco tiempo y “poquísima información para los ciudadanos”, de ahí que “el abstencionismo fue avasallador y los pocos que participaron más bien eran estructura del propio Gobierno del Distrito Federal, o de las delegaciones y de los partidos. Unas del PAN y otras del PRD”.

Califica como una violación muy grave la interferencia institucional, pues los comités ciudadanos no fueron pensados para que los acapararan los funcionarios públicos ni partidos.

“No son marionetas”

Los investigadores consultados señalan que los ciudadanos no son “títeres” ni apáticos, sino que tienen su propio camino para hacer las cosas. Héctor Tejera asegura que “no son marionetas” del gobierno, pues también responden a sus propios intereses, algunos le han confiado que buscan sacar un beneficio, como obtener un permiso para instalar un negocio.

Agrega que a través de estos órganos vecinales se pretende “tejer una red política” y su éxito dependerá de la capacidad de respuesta a las demandas ciudadanas. Sin embargo, indica que la tendencia general es que partidos y gobiernos buscan a través de los comités tener el control político de la ciudad. El éxito o fracaso de esta situación se verá en 2012.

Fuente: El Universal

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