Conoce las partículas contaminantes que a diario respiramos en la CDMX

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Las partículas que provienen del humo de los camiones y las fábricas, incendios, el polen de plantas, de las esporas de los hongos, de la piel que se desprende de cuerpo, o de las heces fecales, óxidos y metales son elementos contaminantes que respiran los habitantes de la Ciudad de México y que pueden afectar su salud.

Durante la respiración, las partículas suspendidas pueden evadir las defensas naturales, alojarse en los pulmones por mucho tiempo e incluso disolverse y entrar al torrente sanguíneo, lo que lo convierte en uno de los contaminantes del aire más peligrosos para la salud.

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Las partículas tienen cualquier forma y tamaño, las hay esféricas, cúbicas, fibrosas, escamosas, irregulares, también pueden ser líquidas, como el vapor que se desprende al bañarse o sólidas, como las que arrojan los camiones por sus escapes.

Aunque esas sustancias siempre están presentes, al incrementarse su concentración en el aire pueden dañar la salud, sobre todo aquellas que no se pueden ver a simple vista, como las que se encuentran en el humo del cigarro, ya que no se depositan fácilmente, flotan y viajan libremente en el aire.

En la Ciudad de México las principales fuentes de partículas son el escape de los automóviles, la quema de diésel, las tolvaneras durante la temporada seca del año y las construcciones.

Cuando no hay suficiente viento, quedan suspendidas sobre la ciudad y se forma una nube casi permanente en el paisaje citadino que impide ver bien los objetos, incluso las montañas o edificios a cierta distancia.

En invierno se incrementa la contaminación

Debido a que la población está constantemente en contacto con ellas, la Dirección de Monitoreo Atmosférico realiza la medición continua de ese contaminante que puede ocasionar importantes daños en la salud, sobre todo durante la temporada invernal.

La falta de lluvia, el cielo despejado, la disminución de la temperatura junto con el incremento de la actividad en la urbe contribuyen al aumento de este contaminante entre noviembre y febrero.

El viernes y el sábado son los días con las mayores concentraciones de partículas suspendidas por el aumento en la actividad nocturna de los habitantes de la ciudad.

Las delegaciones del norte y centro de la Ciudad de México, y la mayoría de los municipios del área conurbada del Estado de México son los más afectados por la presencia de concentraciones elevadas de partículas, debido la intensa actividad vehicular y el gran número de fuentes de emisión de esas zonas.

Cómo protegerse de las partículas

La mejor manera de proteger la salud en esta temporada, es disminuir la exposición a este contaminante durante las horas de máxima concentración.

En ese sentido, el Sistema de Monitoreo Atmosférico destaca la importancia de consultar el estado de la calidad del aire antes de realizar ejercicio o actividades en exteriores.

Si la calidad del aire se encuentra dentro del rango regular, es necesario disminuir la intensidad o duración del ejercicio, pero si indica que es mala, lo mejor es practicar deporte en interiores.

La contaminación también puede afectar la capacidad de defensa ante enfermedades y aumenta el tiempo de recuperación, por ello, se deben tomar precauciones adicionales para proteger la salud.

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Comentarios
  • José

    Pero afortunadamente el mexinaco es como las cucarachas…

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