Pobreza en el DF: ¿Hacia una política social integral?

Publicado el 14 marzo, 2011

En el Distrito Federal la pensión alimentaria para adultos mayores cumplió una década el pasado 24 de febrero. El apoyo económico que mensualmente reciben residentes de 68 años y más lo recibe la población en dicho grupo de edad que no lo necesita, sostuvo Rodolfo de la Torre Coordinador de la Oficina de Investigación en Desarrollo Humano en México del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en su intervención en el Foro Pobreza en la Metrópoli: ¿Cómo combatirla?. De acuerdo con de la Torre el 42.6% de las transferencias a adultos mayores lo recibe el 20% de los adultos mayores más ricos.

De acuerdo con de la Torre, la medición de la pobreza del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) comienza a dar un mejor retrato de la pobreza urbana en el DF, donde 27.8% de la población es pobre multidimensional. A nivel nacional, continúa el también economista, 40% de la población presenta carencias de servicios de salud, y 64% no cuenta con seguridad social. En el DF 40.1% carecen de servicios de salud y 52.8% de la población del DF no tiene seguridad social. La pobreza más visible no es tanto en lo relacionado con la alimentación o los servicios básicos.

Martí Batres, Secretario de Desarrollo Social del DF, previamente había enfatizado que la política social en la ciudad de México es universal por derecho y que no puede ser focalizada. Batres señala que el DF cuenta con instituciones encargadas para la implementación y evaluación de su política social, la cual está plasmada en leyes, lo que garantiza que – independientemente del gobierno que se trate – los ciudadanos beneficiarios tienen garantizado ese derecho. Bajo este modelo de política social del DF, los ciudadanos cuentan con una garantía para exigir al gobierno el cumplimiento de su obligación, por lo que el derecho está protegido.

Sin embargo, de acuerdo con de la Torre, no obstante que el DF maneja una política social basada en Derechos, tal como asentó Batres, habría que considerar en términos de política económica su real impacto. Un par de referencias aportó el académico del PNUD: el Índice de Desarrollo Humano (IDH) y la pobreza por ingreso. Por un lado, México en 2008 tenía una calificación de 80.34% versus el DF de 80.24%; este índice mide las condiciones de salud, educación y de ingreso de las personas. Pero entre 2006 y 2008 el IDH cayó en el DF, especialmente en el 10% de la población más pobre. Por otro lado, la medición de pobreza por ingresos en 2008 existían en el DF cerca de 2 millones 828 mil pobres. Sin embargo, 614 mil personas en el DF se encontraban en situación de pobreza alimentaria. Entre 2004 y 2008 el DF aumentó en 14.2% su población pobre, mientras que en el resto del país fue de 3.4%. Los pobres alimentarios crecieron 33.5%, en el país 7.9%.

Ahora bien, al relacionar la política social basada en derechos con la política económica, Rodolfo de la Torre señaló que, con base en lo que se denomina Índice de Competitividad Social – una medición que revela la habilidad de una economía para generar bienestar en la población en contraste con los índices de competitividad que refieren a la capacidad de atraer inversión – el DF ocupa el primer lugar en competitividad económica, pero su competitividad social ocupa el octavo lugar.

Para Martí Batres es necesario vincular la política social con la política económica, de otro modo no podrá abatirse la pobreza. Culpó al modelo económico imperante como productor de pobres en donde la política social federal funciona como el mecanismo por medio del cual los gobiernos tratan de corregir los efectos perversos de la economía de mercado. Demandó a la federación los recursos del fondo de aportaciones para la infraestructura social que sirven para financiar programas relacionados con el combate a la pobreza. La pobreza es el tema que tendría que figurar en primer lugar en la agenda pública de los gobiernos y no el combate al narcotráfico, afirmó Batres.

El DF ha avanzado en conformar un marco institucional y normativo centrado en una política social basada en derechos que, sin embargo, todavía tiene algún trecho que recorrer antes de ser ideal, en virtud de que la competitividad económica no se ha convertido en bienestar y la universalidad – de paso – incluye a beneficiarios cuyo monto de recursos percibidos bien podría destinarse a programas sociales destinados a quienes lo necesitan más.

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  1. Miguel Angel Alceda Olvera

    Si hablamos de competividad económica, hablemos tambien de competitividad laboral, el gobierno del Distrito Federal, ha implementado programas que no dan solución, lo único que ha hecho, es que el Gobierdo del D.F., sea un gobierno de pasivos, es por eso que los impuestos se han incrementado en casi 400 %, igualmente las becas o apoyos que da a diferentes sectores, son solo paliativos, ya que no ha procurado que en el D.F., se encuentren alternativas laborales. Según Batres, todo el daño al país ha sido por el gobierno federal y la verdad es que ha sido por todos los actores de la política que actualmente tratan de gobernar, porque con la corrupción e inseguridad ninguno gobierna, solo quieren seguir en el poder olvidandose del pueblo, es falacia y es mentira los programas sociales del D.F., solo llega a zonas que estan maquinadas por el PRD.

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