¿Por qué las bolsas de plástico son nuestras peores enemigas?

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 en Medio Ambiente

“¿Me regala una bolsa?” es una de las expresiones más comunes entre las personas cuando acuden a comprar algo. Si bien, muchos y muchas ven conveniente su uso, a decir verdad genera grandes daños, tanto para el ambiente como para la misma población.

Esto es porque están hechas de polietileno, material que las hace más ligeras y se podrían atorar en las máquinas de reciclaje; aunque existan lugares especializados, el proceso es más tardado.

Greenpeace destacó que el promedio de vida de las bolsas de plástico es de 12 minutos, para luego convertirse en basura que comúnmente llega a los “cuerpos de agua”. Pero no sólo son las bolsas, sino todos esos productos destinados para transportar y consumir alimentos como los platos y utensilios “desechables”, así como los tan conocidos popotes.

Desde luego, el excesivo uso de bolsas, popotes y envolventes plásticos en el mundo tiene un fuerte impacto en los ecosistemas y la biodiversidad. Tan sólo en México, cada persona utiliza cerca de 650 bolsas al año, que multiplicado por la población total, estaríamos hablando de cifras fuera de serie, pero reales. Ante ello, algunos estados adoptaron algunas medidas que prohiben el uso de éstas, ya que tardan alrededor de 100 en desintegrarse.

bolsas de plástico

Foto: Ecología Verde

¿Qué estados prohibieron las bolsas?

El primer estado que aprobó una ley para detener esta práctica fue Veracruz. Con una medida más fuerte, Baja California se convirtió en la segunda entidad, donde se restringió la entrega de productos en bolsas de plástico, contenedores de poliestireno y popotes, en su lugar los comerciantes pueden utilizar elementos biodegradables o reutilizables.

En 2017, entró en vigor la ley de prohibición para uso de bolsas plásticas en Querétaro. Pero la preocupación por el cuidado ambiental está en Durango, Jalisco, Nuevo León, Sonora y Ciudad de México; están encaminados en la prohibición del uso de plásticos.

En realidad, ¿funcionan las medidas?

En el caso de Querétaro las multas van de los 4 mil a 300 mil pesos. Sin embargo, todo parece ley muerta, pues en la práctica dista mucho de ser real. Principalmente porque no existe autoridad encargada de estar al pendiente de que se cumplan las normas. Además, hay que considerar que estas medias generarían pérdidas a las empresas productoras de plásticos.

No obstante, el cambio está en las personas, mientras menos plásticos utilicen, mejor. La modificación en las prácticas de consumo es el mejor camino: “rehúsa, reduce, reutiliza, recicla, pudre”, indicó Bea Johnson, autora del libro Zero Waste Home. Se podrían volver a las viejas costumbres en el que la gente se preocupaba más por el consumo inmediato que a largo plazo y se compraba sólo lo necesario en el momento sin necesidad de guardar.

bolsas de plástico

Foto: DW Español

Finalmente, se podrían tomar medidas drásticas y Guatemala es un ejemplo de ello, donde el alcalde de San Pedro de la Laguna, Mauricio Méndez logró hacer un cambio, modificando la mentalidad de la gente; cada vez son más los vendedores que utilizan materiales tradicionales, como las bolsas de papel.

Con información de Greenpeace.


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