Prestar dinero: cómo manejarlo con la familia y no morir en el intento

  • Compartidos
 en Finanzas

Prestar dinero: cómo manejarlo con la familia y no morir en el intento

El prestar dinero tiende a darle un toque amargo a las relaciones. Y no es culpa del dinero, es culpa nuestra por no saber comunicarnos bien. Por dejarnos chantajear y por no tener claro que debemos (y no debemos) hacer a la hora de prestar dinero a un familiar.

Para que eso no te pase, a continuación te damos una serie de consejos por si tienes pensado prestarle dinero a un familia:

Guía para prestar dinero

1. Ten tus cuentas claras

Si tu sabes bien cuanto tienes, cuanto debes y por cuanto puedes comprometerte, podrás prestar una cantidad de dinero que NO te ponga en riesgo a ti o a tu familia. 

2. No tomes en cuenta el parentesco, sino a la persona

Observar a la persona y su comportamiento es fundamental para tomar una decisión. Si es tu tío, pero ves que siempre le anda pidiendo a todos y nunca paga, no esperes que contigo sea diferente.

prestar dinero

Te recomendamos ¿Ser emprendedor o no serlo? Consejos de Piggo

3. Dar no siempre es ayudar

Aprende cuando el darle a alguien deja de ser ayuda para convertirse en “consecuentar” o reforzar un comportamiento dañino. 

Si le prestas a ese pariente que se la vive pidiendo prestado y que parece nunca puede hacer las cosas por si mismo, en lugar de ayudarlo lo perjudicas.

4. Dale la vuelta al chantaje

La mejor manera de no caer en el chantaje emocional del “pariente pobre” es: ayúdalo, pero no lo rescates.

Oriéntalo sobre como puede mejorar sus finanzas y pagar sus deudas. Guías de ahorro y de gasto le vendrán mejor.

5. Presta menos

Si te pide una cantidad grande de dinero, prestarle menos. Una cantidad que a ti no te cueste o te comprometa.

prestar dinero

Lee también Ahorra para tus vacaciones sin darte cuenta. Sigue estos consejos

6. Antes de prestar, piensa que tienes que cobrar

A la mayoría nos cuesta trabajo cobrar. Pero la verdad es que si prestamos y nos prometieron pago, lo justo es que nos cumplan. Y si no nos cumplen ¡pues a cobrar! 

Y si eres de los que sufre al cobrar, mejor no prestes nunca.

7. Di que NO

Recuerda que siempre puedes decir que no. Si el pariente se enoja, será su problema, no el tuyo.

Con información de Piggo 


Publicaciones recomendadas