Prometer no empobrece, dar es lo que aniquila

  • Compartidos
 en Voz Ciudadana

Prometer no empobrece, dar es lo que aniquila

Por Demetrio Sodi

En los últimos días los partidos políticos y los candidatos han difundido sus propuestas a incluir en la nueva Constitution de la Ciudad de México.

Las propuestas son las mismas que hemos oído en los últimos años: seguridad y justicia, agua para todos, servicios públicos de calidad en todas las colonias, transporte público y movilidad, acabar con la contaminación, derechos a la salud, la educación, el empleo, la vivienda y apoyos a la tercera edad, a madres solteras, a estudiantes, minusválidos y cualquier grupo marginado.

El gobierno de la ciudad está quebrado y ningún partido o candidato hablan de cómo van a conseguir más recursos para financiar todas sus propuestas de campaña.

Desde que llegó el PRD el gobierno capitalino se ha dedicado a otorgar pensiones a todos los grupos vulnerables para garantizar el apoyo político de la gente. Se dan apoyos a los ancianos, madres solteras, estudiantes, población marginada o cualquier grupo vulnerable. La intención es buena pero ha traído como consecuencia la quiebra de las finanzas públicas de la ciudad. El gobierno regala dinero y no tiene recursos para enfrentar problemas básicos de la ciudad.

Da vergüenza ver en qué condiciones están la mayoría de las instalaciones del gobierno y las áreas verdes de la ciudad. Solo un ejemplo: las barrancas de Álvaro Obregón y Miguel Hidalgo y la 3a sección de Chapultepec están olvidadas, son verdaderos basureros y da vergüenza recorrerlas.

Los recursos públicos de la hoy Ciudad de México no alcanzan y el futuro será peor. Una nueva constitución que no resuelva el problema de las finanzas del gobierno no servirá para nada y de hecho hará más profundo el hoyo financiero si se incluyen nuevos derechos y dádivas a los ciudadanos.

Mentira que él gobierno de la ciudad sea un gobierno de izquierda. La izquierda no regala dinero, la izquierda garantiza derechos y servicios sociales e impulsa un estado social.

Garantiza servicios públicos de calidad (agua, drenaje, pavimento) a todos los ciudadanos, no sólo a las colonias de altos ingresos. Regalar dinero es populista no de izquierda.

De nada servirá una nueva constitución si no se resuelve primero el problema financiero a través de: exigir a la federación un trato más justo a la ciudad, la reducción de los subsidios y limitar los apoyos a la población que realmente lo necesita.

Si no se dan pasos para resolver el problema de falta de recursos, la calidad de vida en la ciudad seguirá cayendo como ha sucedido en los últimos 20 años. No hay dinero para tener una policía e instituciones de procuración de justicia capaces, para combatir de fondo la contaminación, para renovar el transporte público y construir Metro, mejorar la movilidad, para revertir el deterioro del sistema de agua y el drenaje, modernizar la recolección de basura, repavimentar y tener banquetas dignas, dar mantenimiento a escuelas, hospitales, deportivos y edificios públicos, revertir el deterioro del medio ambiente y el espacio público.

Yo he sido uno de los principales impulsores de la reforma política de la cuidad desde 1988, cuando los que ahora apoyan la Reforma estaban en contra de ella, pero temo que la nueva constitución sea solo una bola de humo y no signifique ningún beneficio real para la ciudad y los capitalinos.

Una nueva constitución sin dinero para financiarla es como aquel que tiene un proyecto para una casa y no tiene dinero para construirla.

Es muy fácil hacer propuestas pero la ciudad está quebrada y la constitución que se está gestando puede hacer más profunda la quiebra.


Publicaciones recomendadas