Redes sociales ¿determinarán o no el voto?

Publicado el 6 junio, 2012


En la elección del primero de julio votarán alrededor de 50 millones de mexicanos. La lista nominal del IFE cuenta con 77,288,655 ciudadanos registrados, de los cuales, de acuerdo con el mismo organismo, votará cerca del 60% (46,373,193 mexicanos). En el año 2006, con un padrón de poco más de 71 millones de ciudadanos la participación fue de 58.55% (casi 42 millones de mexicanos). Para esta elección hay entonces poco más de 4 millones de nuevos votantes.

¿Qué determina la elección de los ciudadanos? Es decir ¿sobre qué bases un ciudadano mexicano que acude a ejercer su derecho, toma la decisión de elegir a x o y partido, a x o y candidato? ¿Qué papel jugarán o están jugando las redes sociales en este u otros procesos?

Por una parte, Isabel Gil, politóloga, ofrece el siguiente argumento:

 Sería difícil -y hasta absurdo- argumentar que la información obstaculiza la democracia, parecería lógico valorar como mejor una decisión más informada, discutida y analizada, y que las redes sociales así como los medios tradicionales de comunicación parecen ser los responsables de esta tarea. De acuerdo al más reciente estudio realizado por GAUSSC la decisión de por quién votar está determinada en primer lugar por lo que se lee, ve o escucha de analistas políticos en periódicos, radio o televisión (27%) y lo que dicen los anuncios de las campañas en radio y TV(27%); seguido por la costumbre, 15%, la opinión de familiares, amigos y colegas de trabajo (18%) y por último el 3% menciona lo que sucede y se dice en las redes sociales.

Poco más de un tercio de los mexicanos, 36%, pertenecen a una red social. Para este sector, las redes sociales se han convertido en foro de debate, plaza pública virtual, medio de información y herramienta de convocatoria y organización. Sin embargo, las virtudes de la información rápida -hasta en tiempo real- y las pocas limitaciones que estas redes presentan a la libre expresión y al contraste de opiniones son sólo una cara de esta nueva opción informativa y de comunicación.

Las redes sociales presentan limitaciones claras e importantes. En primer lugar, alrededor de tres cuartos de la población en México no cuenta con acceso a internet, quedando fuera de esta nueva era de la información y la conectividad virtual de las redes sociales. Además, 36% de los mexicanos dicen sentirse excluidos de esta era, entre ellos los de niveles socioeconómicos más bajos y grupos de mayor edad. México, de acuerdo con la información del Pew Research Center, se encuentra por debajo de la mayor parte de los países desarrollados en uso de internet y de redes sociales, ocupando el lugar 16 debajo de Japón y sólo por encima de Líbano, Indonesia, Kenia, Pakistán e India. Estas cifras ayudan a poner en contexto algunos de los datos y afirmaciones recientemente publicados en las redes sociales y utilizados por muchos como referencia para votar o sustentar sus argumentos en la discusión electoral mexicana.

Sin restar importancia a las redes sociales como foro de discusión y organización, como espacio abierto a la crítica y a la libre expresión, las cifras antes mencionadas reflejan la imposibilidad de hablar de éstas como una muestra representativa de la población mexicana; resulta imposible hacer generalizaciones a partir de lo que sucede en estas redes, lo que ahí se opina, el ambiente virtual que crean y por supuesto, las encuestas realizadas en éstas.

 Por otra parte, Antonio Martínez Velázquez argumenta:

 … Gracias a nuestras redes sociales, todos los días tomamos decisiones importantes que se acompañan con una acción como ir al doctor, al supermercado o a una fiesta. Los gustos de A pueden determinar la decisión de C sin que ninguno tenga contacto con el otro. La información fluye y nosotros elegimos cosas, siempre ha sucedido de esa manera y cuando se agrega la suma de dichas elecciones se forma algo que se llama opinión pública ¿Qué agregan el internet y los medios sociales a esta ecuación?

 Opinión pública atiende solo la agregación de preferencias. Lo que las redes agregan es que estas preferencias son contagiadas, incluso entre individuos que no tienen contacto directo. Lo que Internet agrega, es la visibilización de ese proceso de contagio. Formación y agregación como procesos simultáneos. Ves tus redes, al tiempo que estás siendo influido por ellas.

El flujo de información a través de internet no tiene límites o tiene muy pocos, lo anterior tiene como efecto que las redes que formamos a través de la red estén basadas en el intercambio de información; una de las consecuencias de esto es la creación de redes con lazos densos y visibles a todos los usuarios de la red y, por otro lado, el contagio de ideas a través de estos lazos en tiempo real, esto tiene efecto en la manera en la que actuamos.

Entonces sugeriría que al hablar de redes sociales dejemos de hablar del ciberespacio, éstas van más allá de una infraestructura o un servicio; una vez hecho esto entonces veríamos a nuestras redes como un agregado de nodos que pueden modificar la opinión generalizada. Diversos estudios han tratado de medir la relevancia de la opinión en un esquema de redes que tiendan al consenso. Uno de los estudios realizados por el Rensselaer Polytechnic Institute[1] demuestra cómo una opinión mayoritaria y prevaleciente en la población puede ser revertida de manera rápida por una minoría comprometida distribuida al azar, que constantemente hace proselitismo de la opinión contraria a la prevaleciente y que la vuelve inmune a ser influida por la mayoría; en concreto demuestra que cuando esta minoría crece más allá del valor crítico, 10%, se reduce considerablemente el tiempo necesario para que toda la población adopte la opinión de la minoría.

Gil infiere que la penetración del internet es un obstáculo. Por el contrario, a la luz de la teoría de redes sociales podemos decir entonces que una buena parte de la población está conectada, que quien lo está cuenta con recursos económicos suficientes para estarlo y probablemente para influir en más personas, pues las redes sociales se replican también fuera de la red.

¿Cuál es tu opinión?

Por un lado…

“Las redes sociales no son una muestra representativa de la población mexicana, entre otras cosas porque presentan un importante sesgo de edad (siendo usadas mayoritariamente por jóvenes). Además, para estar conectado a éstas es necesario el acceso a internet lo que implica también un sesgo socioeconómico y sociodemográfico.”

Isabel Gil

Por otro…

“Gracias a nuestras redes sociales todos los días tomamos decisiones importantes que se acompañan con una acción”

Antonio Martínez Velázquez

 

Fuente: Nexos, Blog de la Redacción


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  1. Nono

    Precisamente, lo terrorífico de este articulo es que de ser cierto, el 10% puede generar un movimiento de opinión en la mayoría, esto quiere decir que las redes sociales, son minorías anti-democráticas, que tienen por objeto manipular al pueblo, si esto lo vemos atravez del cristal del momento que se manifiesta como YO SOY 132, queda claro que un pequeño grupo de extremistas de izquierda, lacayos del grupo de AMLO, pretenden mover la opinión de la mayoría, lo que hace que debemos pensar mas la actuación de las redes sociales, y pensar si este tipo de seudo-organizaciones, quieren un mexico democrático, o consideran a los mexicanos como una manada de borregos en los que se pueda despertar una estampida. con la imagen de Salinas y el grito de fuera Peña.
    Mexicanos, ni los políticos, ni los medios y hoy ni las redes deben sustituir tu análisis critico de lo que debemos escoger entre la miseria de políticos rascuaches que quieren gobernarnos. Yo creo en la autarquía y me gustaría pensar que no estoy solo.

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