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Semana Santa: consejos para llevar una alimentación equilibrada

Con el fin de no caer en extremos, debilidad o excesos en estas fechas, te dejamos una serie de recomendaciones para que mantengas una alimentación equilibrada.

abril 12, 2017

En esta época, muchas personas aprovechan para desconectar de la rutina, ya que con la llegada del buen tiempo apetece más salir de casa. Además, saborear los platos típicos de estas fechas y las vacaciones, son un buen motivo para excederse. Sin embargo, esto no es lo mejor para la salud.

Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierten que durante la Semana Santa existe el riesgo de consumir casi el doble de calorías necesarias en una sola semana, lo que puede contribuir a un aumento de peso de hasta dos kilos.

El principal error es el consumo de bebidas alcohólicas y azucaradas en abundancia, ya que nos aportan una cantidad muy elevada de azúcares, aditivos y gases que van hacer que las digestiones sean mucho más pesadas, según Estefanía Ramos López, nutricionista del IMEO. “Si las tomamos después de comer, estas bebidas suelen ser de mayor grado alcohólico, por lo tanto no son las adecuadas si no se quiere subir de peso y deshidratan más”, explica.

Con el fin de no caer en extremos, en debilidad o excesos en estas fechas, la experta ofrece una serie de recomendaciones para planificarse correctamente en estas jornadas.

Día a día

Para que una alimentación sea sana y equilibrada ha de contener todos los nutrientes y en las cantidades adecuadas. Para lograr este objetivo se recomienda:

  • Seguir con una rutina alimentaria de cinco comidas al día, sin saltarnos ninguna comida.
  • En el desayuno se debe tomar leche o yogur, grasa saludable como aceite de oliva virgen extra, hidratos de carbono (tostadas o cereales), fruta y proteína como pavo o atún. Además, recomienda evitar la bollería.
  • Eludir las comidas copiosas o pesadas. La mejor opción es elegir un plato único como pescados, mariscos, carnes magras acompañado de ensalada, verdura o gazpacho. “Algún día, en la hora de la comida, podemos tomar una ración de arroz, pasta o legumbre”, añade.
  • Evitar alimentos ricos en grasas, salsas y fritos, ya que darán lugar a digestiones pesadas, molestias estomacales y puede producir un aumento de peso.
  • No tomar en gran cantidad bebidas azucaradas, helados de crema grasos y snacks.
  • Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día. También, se pueden tomar infusiones frías cafés descafeinados con hielo y refrescos light o zero. Además, otras opciones refrescantes son el zumo de tomate, zumos de fruta (sin abusar por su contenido en azúcar) o una cerveza 0,0 por ciento.

Además, realiza a diario 30 o 40 minutos de actividad física. “Caminar por la ciudad, el pueblo, la montaña o la playa, así como montar en bici, nadar o hacer turismo, son algunos ejemplos para estos días de descanso”.

Ayuno en Semana Santa

Los que realizan ayuno el Viernes Santo deben planificar su ingesta de nutrientes, ya que con la astenia primaveral se puede acentuar la sensación de debilidad y cansancio, advierten los expertos del IMEO.

“Muchas veces no nos tomamos en serio los cambios estacionales que vienen acompañados de variaciones ambientales, físicas y climáticas, y es importante tenerlos en cuenta porque nuestro cuerpo necesita adaptarse a ellos”, subrayan.

Por esta razón, aquellas personas que siguen de manera estricta la jornada de ayuno y abstinencia de cara a la Semana Santa deberán tener especial cuidado con la alimentación y seguir una serie de recomendaciones.

Los especialistas aconsejan un ayuno equilibrado que aporte todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo. Además, no debe practicarse más de dos días seguidos y no se recomienda en menores, ancianos, pacientes con trastornos psiquiátricos, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, hipertensos o personas que padezcan enfermedades como el hipertiroidismo, diabetes o cáncer.

En muchos casos, el ayuno se tiene que interrumpir porque aparecen estos síntomas: sensación de debilidad, desmayos, sudoración, temblor, taquicardia o fatiga. Por ello, es muy importante preparar el cuerpo para el ayuno reduciendo paulatinamente las raciones en los días anteriores y posteriores, evitando platos pesados que tengan harinas refinadas, azúcares, grasas saturadas, picantes o cafeína. Aunque, se debe aumentar el consumo de frutas, verduras y hortalizas y beber 2 o 3 litros de agua al día para mantener la hidratación.

Ayuno al estilo mediterráneo

Desde el IMEO han elaborado un ejemplo de menú de ayuno al puro estilo mediterráneo, con una comida sólida y cuatro tentempiés a base de líquidos que, una vez concluida la Semana Santa, se puede practicar con cierta regularidad:

Desayuno

Smoothie revitalizante de fresas, kiwi y leche de soja.

Media mañana

Un yogurt, dos nueces y una cucharada de miel de Manuka (antibacteriana)

Almuerzo

Lentejas con verduras o ensalada de garbanzos (cocinados con una cucharada de aceite de oliva virgen). Acompañar la comida con agua y de postre un zumo de naranja y zanahoria.

Merienda

Una onza de chocolate acompañado por una infusión de pasionaria.

Cena

Caldo de verduras depurativas (apio, cebolla, alcachofas, puerro, zanahoria, nabo, tomate o espárragos) a los que se le puede añadir un poco de perejil o diente de león. Los expertos advierten que no se debe utilizar sal, ni pastillas de caldo concentrado.

Para beber, vino tinto sin alcohol o agua y de postre, una onza de chocolate negro.

La ingesta de frutas ricas en vitamina C, frutos secos, lácteos y miel en el desayuno reforzará nuestro sistema inmunitario desde la primera toma del día. Además, la toma de legumbres, como lentejas o garbanzos, en la comida principal favorece la salud cardiovascular.

Por otro lado, el zumo de naranja y zanahoria, tomado como postre, es un equilibrador emocional, reduce la ansiedad y mejora la depresión. “Indicado especialmente para las personas que padecen astenia primaveral”, explican.

Por último, la cena consiste en caldo de verduras depurativas para eliminar toxinas. “También, el chocolate negro puro y el vino sin alcohol favorecen la reparación celular y la meditación interior”, explican desde el IMEO.

Fuente:www.cuidateplus.com

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