Una crónica de nota roja en México

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¿Qué encontraré en la exposición ‘Una crónica de nota roja en México’?

No es una exposición apta para todo público. Le tenemos prohibida la entrada a los menores, a las mujeres embarazadas y a la gente con problemas cardiacos. No es un problema de censura, simplemente estamos cuidando al público porque sí hay imágenes fuertes, muy violentas”: Rafael Barajas.

Después de una revisión a la colección del escritor mexicano Carlos Monsiváis, el equipo del Museo del Estanquillo encontró un gran número de piezas – en su mayoría, fotografías de Enrique Metinides– relacionadas al tema de la nota roja.

Tomando en cuenta el gran acervo y el hecho de que México se ha convertido en un país de nota roja, el curador Rafael Barajas “El Fisgón” decidió poner manos a la obra y realizar una exposición dedicada a dicho género periodístico. El resultado: Una crónica de nota roja en México, muestra que lleva a conocer atentados, asesinatos, accidentes y asesinos seriales, que captaron la atención de la sociedad en diversas épocas.

Y te preguntarás: ¿por qué me darían ganas de ver cosas como estas?

A través de 350 piezas (fotografías, grabados, litografías, maquetas, documentos históricos, collages y caricaturas) que van más allá del simple registro de los hechos, la exposición busca mostrarte la importancia histórica de la nota roja.

Ya lo decía Carlos Monsiváis en su libro Los mil y un velorios. Crónica de la nota roja en México, la vida de este género periodístico corre de forma paralela a la historia de la nación.

Para que te animes a visitarla, enseguida te cuento brevemente sobre algunas de las piezas que se exhiben

EL LIBRO ROJO

Muchas de las piezas son desconocidas. Algunas se publicaron en periódicos y otras no se han publicado desde entonces. De las que verás en el recorrido es El Libro Rojo, el primer gran trabajo de nota roja en México que hizo nada más y nada menos que Vicente Riva Palacio.

Se trata de un libro donde se entremezclan sucesos históricos con hechos de nota roja y que empieza desde tiempos de la Conquista. En éste se relata el primer crimen importante que cimbró la Ciudad de México: el asesinato de Joaquín Dongo y de su familia a manos de un grupo de ladrones que quiso robar 23 mil pesos, un fortuna en ese entonces (estamos hablando del año 1789).

FOTOMONTAJE DE LA EJECUCIÓN DE MAXIMILIANO

Toda una rareza. En la exposición se presenta uno de los primeros fotomontajes de la historia que plasma el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo en el Cerro de las Campanas. Su importancia radica en que fue este suceso el cual se mezcló la nota roja con la gran historia de México.

Foto: Miramón y Mejía, 1867

HOJA VOLANTE SOBRE “EL TIGRE DE SANTA JULIA”

También se exhibe una colección muy importante de hojas volantes con sucesos de nota roja, todas súper escandalosas con títulos como “Asombroso sucesos”, “Lamentable y espantoso ejemplo”, “El horrible y espantosísimo acontecimiento”, “Horroroso asesinato”, etcétera.

El nombre que más figura aquí es el de José Guadalupe Posada, quien fue el primer gran cronista gráfico de nota roja en México. Mira su obra retomando a “El Tigre de Santa Julia”, uno de los delincuentes más famosos de la época.

Obra: José Guadalupe Posada

EL CASO DE SUICIDIO DE MIROSLAVA

Después de pasar por la sección dedicada a los fusilados y a los magnicidios -donde se habla del caso León Trotsky y el de las Autoviudas (mujeres que mataban a sus maridos)- te toparás con el núcleo enfocado a los suicidios.

Destaca esta imagen de Adrián Devars en la que se ve a Miroslava Sternova, tal como fue encontrada muerta en su alcoba. La bella artista se suicidó por el amor de Luis Miguel Dominguín.

Foto: Adrián Devars

ACCIDENTES DE TRENES Y CHOQUES

En la penúltima sala verás imágenes del fotorreportero de nota roja más importante de México, Enrique Metinides. Las piezas expuestas muestran desde accidentes de trenes hasta choques.

DE ASESINOS SERIALES AL NARCOTRÁFICO

La exposición cierra con dos nichos que revisan los casos de asesinos seriales como Gregorio Goyo Cárdenas, Higinio Sobera y José Ortiz Muñoz “El Sapo”, así como los asesinatos marcados por el narcotráfico.

En esta imagen aparece muy sonriente José Ortíz Muñoz, alias “El Sapo”, presumiendo el enorme cuchillo con el que mató a un recluso en la enfermería de Lecumberri. Fue su asesinato número 133.

Foto: Indio Velázquez

Sin duda, es una exposición muy dura, pero necesaria para entender parte de nuestra historia. ¡No te la pierdas!

Más información:
www.museodelestanquillo.com
Facebook: museodel.estanquillo.9 Twitter: @m_estanquillo

Fuente: blog.seccionamarilla.com.mx

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