Universidad en el desierto: una amenaza para estudiantes de Juárez

Universidad en el desierto: una amenaza para estudiantes de Juárez
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El proyecto “Ciudad Universitaria” de la Universidad Autónoma de Ciudad de Juárez (UACJ) se ubica en medio del desierto, a 40 kilómetros del Centro Histórico de la ciudad; 10 mil 500 estudiantes llevan su formación académica en un entorno que podría poner en peligro su seguridad. Dada la lejanía con el resto de la mancha urbana, la construcción más cercana a Ciudad Universitaria es el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 9, con el que existe una distancia de cuatro kilómetros.

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En cambio, los servicios de emergencia más cercanos se ubican a 33 kilómetros de distancia. En caso de una contingencia, el tiempo de traslado sería de entre 35 a 53 minutos, según las estimaciones de tránsito de Google Maps.

El centro de salud más cercano es la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) número 66, que se localiza a 23 kilómetros de distancia, con un tiempo de traslado de 34 minutos.

La estación de la Policía Municipal ‘Distrito Sur’, que es la unidad de cuerpos policiacos más próxima, está a 25 kilómetros; mientras que las unidades de la estación de bomberos podrían tardar hasta 39 minutos en llegar, pues se encuentran a 26 kilómetros.

De acuerdo con el director del campus, Absalón Uruchurtu Moreno, existe un convenio con las corporaciones de emergencia en el que se determinó que el tiempo de respuesta sería menor a 30 minutos, pese a las distancias y tiempos estimados de llegada.

Proyecto injustificado

El IMCO cuestionó y criticó el proyecto académico y de ocupación territorial a cargo de la UACJ. Si bien este complejo pudo inyectar vitalidad y dinámica a la ciudad, los beneficios quedaron en automático cancelados por “la inexplicable decisión de construir Centro Universitario en un predio remoto”, pues no existen documentos que justifiquen y avalen la construcción del complejo en medio del desierto.

El IMCO señaló que, con el entorno de la ciudad llena de maquiladoras, lotes baldíos, casas y edificios abandonados, no hubiera sido difícil encontrar sitios donde construir infraestructura académica. Así pues, se perdió la oportunidad de que Juárez hubiera dejado de ser una ciudad meramente industrial para convertirse en una ciudad universitaria, sentenció el documento del instituto.

Por último, el IMCO aseguró que la Ciudad Universitaria contribuyó a agravar uno de los mayores problemas de Ciudad Juárez: dispersión y desorden espacial “a mayor dispersión, mayor inseguridad.”

Conviven con víboras

 

Según Uruchurtu, durante el 2017 se reportaron seis incidentes donde estudiantes y maestros se encontraron con culebras debajo de sus automóviles y en los edificios.

Paola es una estudiante del campus que narró que, mientras se encontraba en su clase, escuchó un sonido parecido a una fuga de gas, pero cuando salió del edificio se percató de que el sonido era emitido por una víbora de cascabel. La presencia del reptil llamó la atención de los estudiantes, quienes se reunieron alrededor del animal para fotografiarlo y tomarle video.

El personal de la universidad encargado de enfrentar situaciones de este tipo son los guardias de seguridad y los intendentes quienes, de acuerdo con el director del campus, fueron capacitados para lidiar con las serpientes, tarántulas, linces y coyotes. A raíz de estos avistamientos, la UACJ colocó mantas con protocolos para saber qué hacer en caso de resultar mordido por una víbora de cascabel.

El protocolo termina hasta el traslado de la víctima al hospital más cercano, pues la universidad carece de los antídotos y medicamentos contra el veneno suministrado por ese reptil. El director aseguró que los antídotos deben ser almacenados bajo condiciones específicas y tienen que ser aplicados por personal especializado.

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