“Con este camión ya no tengo que transbordar”


“Está re bien el camioncito”, dijo espontáneamente una abuelita que fue por su nieto a la escuela y se encontró con los nuevos Ecobuses que la dejaron a unos pasos de su casa.

Con la orientación de unos promotores de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP), caminó unos pasos más para llegar a la parada de Las Flores en la avenida Constituyentes.

Subió y fue grata la sorpresa que le dio el operador: “Durante una semana el servicio es gratis”.

La misma sorpresa se llevaron los pasajeros que hacia las tres de la tarde abordaron la unidad. “Mira, tiene pantalla”, “ay, qué rico el aire acondicionado”, “los asientos están bien cómodos”, decían las voces pasajeras.

Algunos más distraídos, hicieron la parada al conductor y depositaron cuatro pesos en la alcancía.

Según las autoridades, el recorrido duraría una hora y quince minutos, pero hacia las tres de la tarde el autobús subió a Santa Fe sin problemas en 45 minutos. De regreso inmediato, tardó una hora debido a que la ruta da varias vueltas en las glorietas del paseo de las esculturas y de oficinas.

Un pasajero despistado solicitó la parada en uno de los múltiples botones que tiene el autobús, pero el conductor le dijo que no podía bajarlo ahí pues ya hay descensos establecidos.

Mientras, una pasajera venía atenta al camino y a las paradas que hacía la unidad y no paraba de decir: “Así está más chido llegar aquí”, “con este camión es más rápido llegar acá”, “así ya no tengo que transbordar”. Y en voz baja dijo que le pasaría el tip del nuevo servicio a su prima que vive en Tláhuac y trabaja en uno de los corporativos de la zona poniente de la ciudad y que todos los días tarda hasta tres horas en transportarse.