Ven en tramitología fuente de corrupción

tramitología fuente de corrupción

Ven en tramitología fuente de corrupción

Representantes de la industria de la construcción y de los restaurantes aseguraron que una de las principales fuentes de corrupción es la excesiva tramitología que existe para poder desarrollar un negocio o llevar a cabo una obra pública.

Al participar en el foro “La información en el combate a la corrupción. ¿Cómo nos arreglamos?”, Francisco Mijares, presidente de la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR), y Juan Paratore, encargado de la Dirección General de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), dijeron que la mayoría de las empresas han sido víctimas de algún acto de corrupción debido a que es prácticamente imposible cumplir con todas las normas de nivel municipal, estatal y federal.

“Yo quiero decirles que la industria restaurantera la conformamos 515 mil restaurantes a nivel nacional, 95 por ciento son pymes y ninguno nos libramos de la corrupción. ¿Y por qué razón? Porque el exceso de trámites para poder abrir un restaurante verdaderamente es casi imposible poderlos cumplir”, dijo Mijares.

Los restaurantes, citó como ejemplo, tienen que cumplir con 117 trámites federales y entre 220 y 300 trámites municipales y estatales.

Es tal el nivel de corrupción que sufren los pequeños negocios, sostuvo Mijares, que entre ellos ya existe algo denominado “between”, un ahorro que se hace para cubrir el “entre”.

Paratore comentó que con el programa de simplificación administrativa de 14 mil trámites se redujeron a unos 8 mil, sin embargo, este número sigue siendo excesivo y a eso se suma la discrecionalidad que en muchos de los trámites tienen los servidores públicos.

“La mayoría de esas reglas no son más que para ponerle más candados a lo que el funcionario le llama ‘el exceso de regulaciones'”, afirmó.

El Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, Salomón Chertorivski consideró que efectivamente existe una excesiva regulación sobre todo en el caso del pequeño comercio, y que mucho de esto se debe a una falta de confianza entre la autoridad y los ciudadanos.

En el caso de la Ciudad de México, añadió, acaba de firmar un convenio para otorgarle a los pequeños negocios un plazo de un año en el que no serán verificados, dentro del cual tendrán que ponerse al corriente en todas sus obligaciones administrativas.

“A lo largo del año vamos a estar trabajando en que los 460 mil negocios de la Ciudad de México se encuentren regulares. A cambio de ello, la Ciudad lo que otorga es no clausuras para este tipo de negocios”, expresó.

Por Rolando Herrera | Reforma