La verdadera razón por la que hay mucho tráfico en la ciudad

Baches, vialidades cerradas, lluvia, encharcamientos, accidentes y fallas en los semáforos. Hay un sinfín de situaciones que nos podrían explicar cuál es el motivo por el que los problemas de tránsito se han convertido en una constante para los que habitamos en las ciudades.

Entérate ¿Por qué es importante conducir con luces encendidas incluso de día?

Por supuesto, todos estos problemas contribuyen a dificultar el tránsito, sin embargo, no son su causa principal. Por lo general consideramos que los demás son el problema, pero nunca ahondamos que nosotros somos el parte de éste.

Para develar una de las preguntas más grandes de la última década (los congestionamientos viales en las ciudades), los investigadores de AsapSCIENCE realizaron un estudio para encontrar cuál es la razón fundante de esta problemática que nos afecta diariamente. La respuesta es más sencilla de lo que podrías pensar.

El verdadero motivo

Todo comenzó en 2008 cuando se convocó a un grupo de conductores y se les pidió que condujeran en una pista circular sin desviaciones. Una indicación sencilla que en apariencia no tendría que causar problemas. Eran suficientes autos para avanzar de forma ordenada, con suficiente espacio y sin mayor dificultad.

Curiosamente, al poco tiempo algunas zonas de la pista comenzaron a mostrar congestionamientos. La razón: los conductores no mantenían una velocidad constante.

Para explicar esta situación se comparó a los vehículos con agua en estado sólido y líquido. Cuando las partículas están separadas, el carril “fluye” con cierta facilidad. Al juntarse las vialidades parecen más compactas y surgen los congestionamientos.

¿Por qué ocurre esto?

El siguiente paso fue explicar los motivos por los cuales los conductores son incapaces de mantener una velocidad constante. La respuesta psicológica fue la vanidad.

Por lo general, la mayoría de los conductores tiene una percepción muy elevada respecto a sus capacidades al volante. Con los años se forma una idea equivocada de que los que conducen de forma deficiente son los demás. Esta situación provoca que nuestra atención al volante sea cada vez más dispersa.

Realizamos actividades peligrosas como revisar nuestro celular, nos dejamos distraer por los autos y personas que nos rodean, entre otros errores que hacen que sin darnos cuenta, tengamos variaciones en la velocidad de nuestro coche.

 

Esto provoca que el espacio ideal entre los autos comience a diferir gradualmente, y aquellos con alma de piloto de coches –con más prisa que los demás-, rebasan autos hasta llegar a intersecciones con un flujo limitado de vehículos. Al llegar a un tiempo que no les corresponde se forman cuellos de botella y he ahí el origen de uno de nuestros mayores problemas a diario.

Como lo leíste, el problema principal por el que se forma embotellamientos es algo sencillo que se nos enseña cuando aprendemos a manejar: una velocidad constante para mantener distancia con el auto que tenemos enfrente.

¿Te lo habrías imaginado?

Te interesa ¿Vas a pagar tu licencia de conducir? Esto te interesa