Lo que debes saber sobre las visitas en la cárcel

En México existen al rededor de 378 centros penitenciarios, entre estatales y federales; en la mayoría de ellos existe sobrepoblación. En cada uno de ellos, todos los reclusos tienen derecho a tener visitas.

Existe de dos tipos, las visitas conyugales, donde la persona tiene la oportunidad de tener relaciones sexuales con su pareja; y la segunda es la familiar, donde se encuentran con la persona en una sala.

Las visitas en la cárcel están controladas y se tiene se solicitar un permiso para poder acceder a ellas. En cada uno de los centros es diferente, por lo que los días y horarios de visitan pueden variar de un lugar a otro; pero hay reglas que se deben cumplir.

  • El personal de la cárcel tiene que explicar al recluso y a sus visitas, cuales son los objetos o alimentos con los cuales no pueden entrar al centro.
  • La persona puede decidir quién lo va a visitar
  • El tiempo de visita es de cinco a 15 horas cada semana. Si como castigo, al interno el prohibieron recibir visita, todavía tienes derecho a una hora de visita por semana.
  • En las visitas tiene derecho a tocar a sus familiares o amigos. Puede saludarles, tocarles y abrazarles.

¿Qué otros derechos tiene los reclusos?

Además de las visitas en la cárcel, los internos tienen derecho a no recibir ningún maltrato físico, mental o emocional, por ejemplo: luz, ruido, música a todo volumen y sin parar.

Así como a la salud, el alimento, agua para beber, limpieza y vestido. Los doctores le deben atender si lo necesita, todo sin ningún costo. También, pueden tener contacto con el exterior, a través de cartas o por teléfono. Mientras se está en prisión tienen derecho a educación, capacitación para el trabajo, deporte y todos los servicios.

Imagen de Asilegal

Por otra parte, los varones son quienes más visitas reciben en los centro penitenciarios; sin embargo, las mujeres no tiene la misma suerte. Las visitas en la cárcel para las mujeres son mínimas, por ejemplo, al menos 80 por ciento de las mujeres reclusas en los Centros Femeniles de Reinserción Social de Santa Martha Acatitla y Tepepan no son visitadas por sus familiares y amigos; pese a que la mayoría de las internas cuentan con el documento que las acredita para recibir visitas en el que están registradas las personas autorizadas para visitarlas.