Los tipos de seguros médicos que hay

Los tipos de seguros médicos que hay

Seguro has escuchado la frase: “Es mejor prevenir que lamentar”, y en el área de la salud estas palabras son fundamentales. Si no estás inscrito en alguna de las institución como el IMSS o el ISSSTE, quizá es momento de que contrates uno de los distintos tipos de seguros médicos que existen.

Cada uno de estos tres tipos de seguros de salud, tienen un propósito diferente; es decir, están diseñados para cubrir necesidades concretas. Contar con uno te ayudará a salir del problema. Es importante que no lo veas como un gasto, sino como una inversión.

Seguro de Gastos Médicos. 

Cubre las gastos que pueda generar algún accidente o si padecieras alguna enfermedad, como el costo del hospital, honorarios del médico, etcétera. Además de cirugías y algunos medicamentos.

Seguro de Salud

Este tipo de servicio está enfocado a la prevención, por lo que no es igual al anterior. Cubre consultas médicas generales o especializadas, exámenes de laboratorio, rayos X y revisiones preventivas.

Seguro de Accidentes

Este tipo de seguro está enfocado a la atención médica de las lesiones de alguien que sufra por un accidente. También cubre muerte accidental, pérdida de órganos y/o gastos médicos.

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Para la contratación de un seguro médico, aquí te damos algunas recomendaciones:

  • Evalúa tus necesidades y las de tu familia, así cuando sea el momento de utilizarlo obtendrán los mayores beneficios.
  • Solicita información, por lo que te recomendamos acercarte a un agente de seguros para que te asesore sobre lo que necesitas. Comprueba que cuente con cédula vigente de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
  • Comparar las ventajas y desventajas en varias aseguradoras; no te dejes llevar por el precio sino por lo que te ofrecen.
  • Asegurarte que la institución donde vas a adquirir tu seguro esté registrada.  Consulta el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES), disponible en la página de la Condusef, en donde encontrarás las instituciones que están debidamente autorizadas.
  • Revisar tu póliza. No firmes ningún contrato si tienes alguna duda o no estás satisfecho con algo.