Comedores comunitarios desaparecen por falta de insumos

Voluntarias y vocales están preocupadas ante el cierre de los comedores comunitarios. Desde enero, los 5 mil 542 comedores ya no reciben insumos.

De acuerdo con Eva Romero, vocal del comedor comunitario 09-0002 ubicado en Loma del Padre, Cuajimalpa, en diciembre recibieron suficientes apoyos; ella pensó que era una señal de que todo mejoraría, sin embargo, era el final del programa. En enero, personal de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) le dijo a Eva que ya podía cerrar, fue así que retiró los letreros publicitarios de la dependencia, dijo en entrevista para Publimetro.

En Coacalco, Estado de México se repitió la misma situación. Guadalupe Martínez, vocal del comedor comunitario Centro Social Los Sabinos aseguró que el último apoyo lo recibió en noviembre del 2018. Los dos últimos meses, Martínez implementó diversas medidas: ahorrar y sobrellevar los gastos con la finalidad de no cerrar. Tan sólo en Cuautitlán, Tultitlán y Tultepec, ya existen 34 comedores sin funcionar.

comedores comunitarios
Foto: Sedesol

Apoyo necesario

Existen cientos de personas que, por falta de recursos, recurrían a estos centros para disfrutar de una comida diaria. “No es posible que se elimine este programa; incluso los beneficiarios de los comedores ya están recolectando firmas para enviar una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador”, detalló Martínez.

El programa de los comedores comunitarios comenzó en 2013, como parte del Sistema Nacional de la Cruzada contra el Hambre. El objetivo de los comedores comunitarios era dar dos comidas diarias a personas de zonas urbanas y rurales. Además, las voluntarias también serían beneficiadas, no tendrían un salario fijo, pero ellas y sus familias podrían comer allí.

Un reporte de The Huffington Post destacó que en 2016 la Sedesol estableció un convenio con Diconsa, S.A. de C.V. Ésta se encargaría de “la compra y la repartición de los materiales y del abasto alimenticio”.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detalló que, en su evaluación del 2017, la Sedesol no realizó un estudio de mercado para validar si el convenio con Diconsa era satisfactorio.

La Sedesol no acreditó que los recursos del Programa de Comedores Comunitarios se hayan aplicado con eficiencia, eficacia, economía y honradez para satisfacer los objetivos a los cuales se destinaron, ni demostró que se aseguraron las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad, financiamiento y oportunidad, expuso la ASF.

El mal manejo de recursos es algo que genera estragos en las voluntarias y los cientos de personas beneficiadas por este programa. Se espera que con el cambio de gobierno, se resuelva el problema.

Con información de HuffPost.