Las 3 del día

Por qué no es recesión

Pese a los dichos frecuentes respecto al tema, es poco probable que tengamos una recesión en México este año, por lo menos si ésta se define en términos de un retroceso consecutivo del PIB por dos trimestres.

¿Por qué entonces el reporte de Bank of America señala que de acuerdo con sus modelos ya estamos en recesión?

Porque hay dos maneras diferentes de medir el ritmo de la actividad económica. La que emplean los Estados Unidos y la que se usa en casi todo el resto del mundo.

La medición “a la norteamericana” compara normalmente datos desestacionalizados de trimestres consecutivos y los anualiza.

Por ejemplo, el Departamento de Comercio reportó que el crecimiento del PIB en EU en el primer trimestre del año fue de 3.1 por ciento, usando la metodología norteamericana.

Si se calculara como en casi todo el resto del mundo, ese crecimiento habría sido de 2.1 por ciento.

Pero, por lo pronto, no hay elementos para hablar aún de recesión.


El portazo de Lozoya a Salinas de Gortari

Ahora que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador destapó la caja de Pandora y se desató una auténtica cacería de brujas, muchas historias se están empezando a escribir.

No es exacta la afirmación de que Emilio Lozoya Thalmann Carlos Salinas de Gortari sean cercanísimos. Lo fueron. Y ciertamente éste es padrino de Juan Jesús Javier Lozoya Austin.

Pero Lozoya Thalmann y Salinas terminaron muy mal.

Salinas le pidió a Lozoya que se hiciera a un lado y permitiera a Francisco Rojas tomar el control total de la refinería de Salina Cruz, en Oaxaca, para venderla a inversionistas japoneses.

Como Lozoya Thalmann no aceptó lo que se veía como un negocio personal, Salinas montó en cólera y no le volvió a dirigir la palabra. No lo pudo correr porque su sexenio había finalizado.

Años después, cuando Enrique Peña ganó la presidencia y nombró a Emilio Lozoya director de Pemex, Salinas volvió a la carga.

No tuvo empacho en buscar a su viejo amigo y colaborador para pedirle que su hijo lo recibiera. La intención del expresidente era acercarle a Lozoya potenciales inversionistas en el sector petrolero.

Sin embargo, el ahora prófugo de la justicia le dio un portazo. Así acabó en realidad la relación de los Lozoya y los Salinas.


Al diablo la realidad

Foto: LópezObrado.Org

Lo que se planea mal es imposible que salga bien. Eso que parece tan sencillo, no lo quiere aceptar el presidente López Obrador.

No lo acepta porque a lo largo de más de treinta años de vida pública nunca ha admitido un error. Menos si son varios.

Él siempre tiene otros datos, ya sea en resultados electorales que le son adversos, seguridad, economía, inversión, empleos… Es decir, se mueve en una realidad paralela y de ahí no lo sacan.

Ahora quiere convencernos que el crecimiento de la economía, inferior al uno por ciento, es mejor que el dos, tres o hasta cuatro por ciento de los gobiernos ‘neoliberales’.

“Estamos levantando al país”, dijo ayer en Michoacán el presidente, cuando la evidencia es que lo están empujando de manera inexorable al precipicio.

No lo va a sacar de esa realidad alterna el nuevo secretario de Hacienda, que el día de su nombramiento dijo que no ve una recesión “ni remotamente”.

En dos días les cayó la realidad encima: Bank of America-Merrill Lynch estimó que México habría entrado ya en recesión.

Un integrante de la Junta de Gobierno del Banco de México, citado el viernes por El Financiero, indicó que “los datos de crecimiento de los últimos dos trimestres y los indicadores coincidente y adelantado de la economía sugieren ya una posible recesión”.

Dejemos a los expertos discutir si estamos en recesión o al filo de ella, pero nos movemos en la banda del crecimiento cero.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.