Las 3 del día

economía

Crecer a 0.1% y abrir la champaña para celebrar

Luis Cárdenas

“Durante mucho tiempo se elevó la economía a rango supremo y se subordinó todo lo demás, yo no creía en eso, incluso, eso fue parte del problema. Es muy importante la atención de los asuntos públicos como para encomendárselo a los economistas, es como encomendar la paz del un país a un militar”.

Así hablaba en su mañanera hace un par de días el presidente López Obrador sobre su entrevista con John Micklethwait, editor en jefe de Bloomberg; dejaba en claro que para él los “expertos”, o al menos muchos de ellos, ni son de fiar ni serán el soporte de la Cuarta Transformación.

No es nada nuevo. El menosprecio a los expertos parece contagiarse en el mundo, su ataque constante basado en la víscera política sobre el razonamiento lógico ha provocado grandes desastres, por ejemplo, el del Brexit en Gran Bretaña que hoy lleva al Trump Europeo al máximo poder del país en la figura de Boris Johnson.

Johnson y su salvaje estilo ha mermado la confianza de inversiones en Inglaterra; desde su triunfo en las elecciones, la libra esterlina ha tenido malas rachas, algo que, de alguna manera, se veía venir.

Sin embargo, ni la economía ni la política inglesa pueden compararse a la situación mexicana. Lo que para ellos puede ser una borrachera populista que les traerá una resaca por algunos años, aquí puede significar tirar décadas de modesto, pero constante, desarrollo al caño.

Ayer, el presidente se ufanó de los agoreros del desastre que veían una recesión económica dados los pronósticos de decrecimiento en el segundo trimestre del año.

Los expertos basaron sus pronósticos en la caída de la actividad industrial y la enorme desconfianza que el presidente y su transformación genera entre los dueños de grandes capitales, que prefieren buscar oportunidades de negocios en otros lares más estables y predecibles.

Y los expertos no fallaron por mucho, había, por ejemplo, quien preveía una caída de 0.1% en el PIB para el 2T, al final la cosa quedó un incremento de 0.1%.


Responsabilidad de una economía a medio gas

Ricardo Raphael

La reducción en el crecimiento de la economía mexicana no tiene como explicación principal el entorno global. La moderación en las expectativas se debe al manejo que ha tenido el gobierno mexicano sobre la política hacendaria.

Si bien, en el futuro, podrían asomarse amenazas internacionales, durante la primera mitad de este año ese escenario jugó a nuestro favor.

Tal como recién reportó el Fondo Monetario Internacional (FMI), las economías avanzadas mostraron un desempeño positivo durante este periodo, el cuál, no obstante, podría haber sido mejor sin las tensiones comerciales entre China y los Estados Unidos.

Con todo, el conjunto de ambas circunstancias favoreció a México: por un lado, el pleito entre los dos colosos hizo que nuestro país rebasara a China como socio comercial de los Estados Unidos y, por el otro, dada la pujanza de la economía estadounidense, se multiplicó la demanda hacia los productos mexicanos.


Festejan el 0.1 por ciento

Imagen de Seventh Adviser

Pablo Hiriart

Duele, y mucho, ver que la más alta autoridad del país festeje el crecimiento de 0.1 por ciento de la economía en el trimestre.

Con esa actitud estamos condenados a un sexenio perdido, con grandes retrocesos.

Enero de 2014 fue un mes malo para la economía mexicana, pues sólo creció el 0.8 por ciento.

Bien, ¿qué dijo entonces el líder de la oposición, Andrés Manuel López Obrador?

Lo siguiente, que fue ampliamente recordado ayer en redes sociales: “En enero la economía creció 0.8%, es decir, nada. EPN y Videgaray no saben cómo hacerlo. Perdón, pero con nosotros sería distinto y mejor”.

En efecto, fue distinto, pero peor.

Salvo que los otros datos que la matemática alternativa de nuestro actual presidente arrojen que 0.1 es más que 0.8.

Lo que tenemos en el trimestre, de acuerdo con los datos publicados ayer por el Inegi, es la confirmación del estancamiento de la economía.

Y lo tenemos a pesar de que Estados Unidos está creciendo entre dos y tres por ciento.


Las tres del día es un ejercicio de compartir columnas que tratan los temas más importantes del día. Pueden leerse en su totalidad en los links correspondientes.